marzo 2019 – FEVP http://blogger.fevp.gob.ve Blog de investigaciones Sat, 13 Apr 2019 03:51:12 +0000 es hourly 1 http://blogger.fevp.gob.ve/wp-content/uploads/2019/03/escuela-autor-90x90.jpg marzo 2019 – FEVP http://blogger.fevp.gob.ve 32 32 El “derecho al hábitat”. Carola Herrera Napoleón http://blogger.fevp.gob.ve/2019/03/el-derecho-al-habitat-carola-herrera-napoleon/ Sun, 31 Mar 2019 15:20:21 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=924 El “derecho al hábitat” como estrategia para la transformación de la sociedad

Carola Herrera Napoleón[1]

Instituto de Urbanismo/ Universidad Central de Venezuela

arq.carolahn@gmail.com

Resumen

Ante la necesidad de contrarrestar el impacto negativo en las ciudades convertidas en mercancías al servicio del capital, surge la necesidad de repensar el hábitat como una bandera de lucha frente a la exclusión social y la segregación espacial. Este artículo tiene por objetivo aproximarse a la construcción del concepto “derecho al hábitat”, a partir de la realidad venezolana, donde se apuesta por un modelo económico incluyente y por un modelo político que garantice la participación protagónica en la planificación y gestión del hábitat. Se estructura en tres partes: 1.- De la ciudad al hábitat como derecho; 2.- Los derechos del derecho al hábitat; 3.- La transformación de la sociedad venezolana en cifras. Se concluye que el concepto “derecho al hábitat” trasciende de la materialidad de la forma física para la transformación de la sociedad.

  1. De la ciudad al hábitat como derecho

El concepto el “derecho a la ciudad” es propuesto por Henri Lefebvre (1968), quien bajo las influencias de los acontecimientos de mayo 1968, exalta la necesidad de contrarrestar el impacto negativo sufrido en las ciudades de los países de economía capitalista, convertidas en unas mercancías al servicio exclusivo de los intereses de la acumulación del capital. El término es planteado como bandera de lucha frente a la exclusión social y a la segregación espacial generado por el capitalismo. Desde entonces, el “derecho a la ciudad” instituye una reivindicación para que la gente vuelva a ser dueña de la ciudad, escenario de encuentro para la construcción de la vida colectiva. Posteriormente, David Harvey (2008), en el auge de las políticas neoliberales, defiende de forma enérgica que la verdadera justicia social y territorial sólo se puede obtener a través del socialismo. En su conceptualización del “derecho a la ciudad” apuesta por un modelo económico, que no genere exclusión y por un modelo político, que garantice la participación, contrarrestando los efectos perversos del capital sobre la mayor parte de la población y uniendo armónicamente la igualdad social con la democracia (Garnier, 2012).

De ahí que, para muchos, el “derecho a la ciudad” implica cambios estructurales profundos en los patrones de producción y consumo y en las formas de apropiación del territorio y de los recursos naturales. Frente a los efectos negativos de la globalización, la privatización, la escasez de los recursos naturales, la fragilidad ambiental, la exclusión social y la segregación espacial, el “derecho a la ciudad” se convierte en una herramienta para revertir la pobreza y la desigualdad, incidiendo en el cambio social.

Con base a estas ideas y ante la necesidad de repensar la ciudad desde la gente, se generan algunos tratados internacionales e instrumentos jurídicos[2], que buscan normar los derechos humanos en el contexto urbano. Entre los tratados internacionales más avanzados destacan: la Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la Ciudad, firmada hasta ahora por más de 400 ciudades; el Estatuto de la Ciudad de Brasil, decretado en julio de 2001; la Carta de Montreal, publicada en el 2005; la Carta de la Ciudad de México por el Derecho a la Ciudad, realizada en el año 2010. Entre las más categóricas, está la Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad, fundamentada con los resultados obtenidos del Foro Social de las Américas, realizado en Quito en julio 2004; del Foro Mundial Urbano realizado en Barcelona en octubre de ese mismo año; del Foro Social Mundial realizado en Porto Alegre en enero de 2005 y revisado posteriormente en Barcelona. Actualmente, la Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad cuenta con el apoyo de autoridades locales y nacionales, así como de agencias de Naciones Unidas, como la UNESCO y el Programa Hábitat (Mathivet, 2010).

La Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad basa su propuesta en tres (3) ejes fundamentales. Éstos son: el político, basado en la gestión democrática de la ciudad, es decir en la participación de la sociedad de forma directa en el planificación y gestión de las ciudades; el material, fundamentado en la función social de la propiedad y de la ciudad, resaltando la supremacía del bien común sobre el derecho individual de propiedad para apuntalar un uso socialmente justo y ambientalmente sustentable del espacio urbano y; la ciudadana, entendida como el ejercicio pleno de la ciudadanía y a la realización de todos los derechos humanos, que aseguran el bienestar colectivo de los habitantes y la producción y gestión social del hábitat.

A medida que se avanza en la profundización del concepto el “derecho a la ciudad”, se generan nuevas inquietudes y propuestas para ampliar el ámbito de acción a cualquier asentamiento humano, sea éste urbano, rural o indígena, donde se desarrolla la vida cotidiana en comunidad. Las influencias de éstos ámbitos geo-históricos, regionales y locales, sobre la vida de los habitantes, define unas formas de desarrollo en lo económico, político, físico-espacial o social y fomenta unos valores pluriculturales que caracterizan al hábitat. En este sentido, se propone el “derecho al hábitat” como un concepto más incluyente, por cuanto reconoce que toda persona tiene derecho a una vida adecuada y digna, con derechos de acceso a la alimentación, a la salud, a la educación, a la vivienda, al trabajo, a la cultura, etc., independientemente del lugar que habite.

El “derecho al hábitat” es un concepto aún en construcción. Sin embargo, conforme a las políticas y gestión del gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, el cual apuesta por un modelo económico incluyente y por un modelo político, que garantice la participación protagónica en la planificación y gestión del territorio, se intenta conceptualizar el “derecho al hábitat”, contextualizándolo en la realidad venezolana.

  1. Los derechos del “derecho al hábitat”

El “derecho al hábitat” contiene muchos derechos en sí mismo, lo que lo vuelve difícil de exigir e implementar: el derecho a la gobernanza del territorio, el derecho a un hábitat que facilite el tejido de las relaciones sociales, a la convivencia y a la igualdad de derechos, el derecho a la justicia, a la seguridad pública y a la convivencia pacífica y multicultural, al acceso y suministro de servicios públicos domiciliarios y urbanos, el derecho al trabajo, el derecho a la vivienda, derecho al transporte público y a la movilidad, el derecho a un ambiente sano y sostenible, entre otros. Si bien, en la República Bolivariana de Venezuela no se ha incorporado taxativamente el “derecho al hábitat” en la normativa constitucional, a través de las significativas inversiones del Gobierno de Venezuela en los distintos programas sociales y en cogestión con la sociedad, se han planteado y materializado distintas políticas públicas, conforme al Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001-2012, al Plan de la Patria 2013-2019 y actualmente, al Plan de la Patria 2019-2025 (Gobierno de Venezuela, 2001; 2007; 2013; 2018), que aportan para su consolidación.

El hábitat es el espacio de cumplimiento del derecho y el lugar para asegurar la distribución y el disfrute universal, equitativo y sostenible de los recursos y oportunidades que ellas ofrecen. El cumplimiento del “derecho al hábitat” -con sus distintos componentes- tiene una manifestación en el territorio. A continuación se exponen brevemente algunos de los componentes políticos, físico-espaciales, económicos, sociales y culturales que, coadyuvados por las políticas públicas del gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y al Plan de la Patria 2019-2025, pueden incidir en la conceptualización del “derecho al hábitat”:

Figura 1. Hábitat. Fundamentos de una planificación estratégica. A.- Político. B.- Físico- Espacial. C.- Económico. D.- Social. E.- Cultural. Fuente: elaboración propia.

  1. En lo político,se hace referencia a la participación popular protagónica y a la organización social:

Ø Participación popular protagónica: eje fundamental de las políticas del Estado, se convierte en un método de Gobierno, sustentado en la solidez del sistema democrático, dando cabida al “derecho colectivo de la gobernanza del territorio”. Se consolida mediante los consejos comunales como actores sociales con una identidad conjunta, capaces de incidir en las decisiones que les afectan en comunión. Con una base poblacional de 150 a 400 familias en el ámbito urbano y a partir de 20 familias en el ámbito rural, se incorporan activamente en la dinámica del quehacer cotidiano, en la elaboración de alternativas para la resolución de problemas de la comunidad, en la motorización del proceso de información y sensibilización hacia el resto de la comunidad, en el conocimiento y cumplimiento de los deberes y derechos de los ciudadanos y en el fortalecimiento de las formas organizativas de participación. Al mes de octubre de 2018, se han configurado 47.884 consejos comunales a escala nacional (MPPCMS, 2019), que ejercen directamente la gestión de las políticas públicas y proyectos orientados a responder las necesidades y aspiraciones de las comunidades en la construcción de una sociedad justa e inclusiva. Éstas aportan legitimidad y viabilidad a la planificación y gestión de la ordenación del territorio, en la que se involucra a una mayoría social en la toma de decisiones. De este modo, se apoya la reivindicación de los sujetos colectivos que se organizan alrededor de la experiencia de lucha por la recuperación de su hábitat, como un acto de afirmación de sus capacidades propias para decidir el futuro del espacio que habitan.

Ø Organización social: se define con base a las características e intereses comunes sobre el territorio, fomentando las particularidades y la idiosincrasia de cada ámbito dentro del conjunto. Con la idea de dar cabida al “derecho a un hábitat que facilite el tejido de las relaciones sociales” se asume a la comuna como la primera entidad local para la configuración del territorio, con una base poblacional que va a depender de la articulación de dos o más consejos comunales y una configuración mínima de 300 familias. Así, varias comunas consolidan la ciudad comunal, dos o más ciudades comunales conforman la Federación Comunal y la articulación de federaciones comunales en el ámbito de un eje territorial constituye la Confederación Comunal. Esta forma de organización social del territorio se ha ido consolidando conforme se ordenan las bases, a tal punto que al mes de octubre de 2018, se han registrado 3089 comunas a escala nacional (MPPCMS, 2019), cuya estructura organizativa responde a condiciones históricas, rasgos culturales y potencialidades económicas, independientemente del lugar donde se constituyen. La tendencia es a una constelación no jerárquica de microcentros o asociaciones de comunas, análogas en su identidad y superpuestas a la estructura política-territorial existente, que asienten el sentido de cohesión social y la construcción colectiva.

  1. En lo físico-espacial, se hace especial referencia a la tierra/suelo y a la vivienda, atendiendo los aspectos relacionados con la función social de la propiedad, resaltando la supremacía del bien común sobre el derecho individual, para el goce de bienes materiales en igualdad de condiciones.

Ø Tierras/Suelo: es para muchos el eje central de la disputa, generando exclusión social y segregación espacial. Para contrarrestar las consecuencias y democratizar el valor de uso sobre el valor de cambio, marcado por la dinámica del mercado de oferta y demanda, el Estado venezolano muestra voluntad de lograr cambios sustanciales en la estructura de la tenencia y uso de la tierra (en el ámbito rural) y el suelo (en el ámbito urbano), mediante la aplicación de nuevos ordenamientos jurídicos.

Específicamente, en el ámbito rural, y conforme con los artículos 306 y 307 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999 (G.O. No. 5.453), el Estado promueve condiciones para el desarrollo rural integral, con el propósito de generar empleo y garantizar a la población campesina un nivel adecuado de bienestar, así como su incorporación al desarrollo nacional. Al respecto, el Estado progresa en la adjudicación de tierras, en la organización de los sectores productivos del campo, en la orientación de la inversión, la planificación de la producción anual, la dotación de maquinaria, así como en el financiamiento a los trabajadores y productores del campo. Asimismo, establece que el régimen latifundista es contrario al interés social, por lo que el Estado se apodera de las tierras ociosas y establece medidas para su transformación en unidades económicas productivas, rescatando igualmente la tierra de vocación agrícola. Cabe destacar que, según la ley, la distribución de tierras se debe realizar exclusivamente a partir de aquellas que son propiedad del Estado, manteniéndose intactas las de latifundistas privados, aún cuando no siempre funciona así.

En el ámbito urbano, y de acuerdo con el Decreto 1666 de 2002 (G.O. No. 37.378), se reconoce a los barrios o asentamientos populares (hasta ese momento, sin registro catastral ni censo, sin posesión legal del suelo, en terrenos inestables, con servicios inexistentes o deficitarios en materias esenciales) como parte de la ciudad; inicia el proceso de regularización de la tenencia del suelo urbano; promueve la rehabilitación integral de los asentamientos populares y; fomenta la conformación de los Comités de Tierras Urbanas (CTU) como sujetos propulsores, ejecutores y destinatarios de las mismas políticas. Asimismo, en el 2011 promulga la Ley Especial de Regularización Integral de la Tenencia de la Tierra de los Asentamientos Urbanos o Periurbanos (G.O. No. 39.668), la cual establece una base legal más sólida para el desarrollo del proceso de la regularización jurídica, democratizando la propiedad y brindando seguridad jurídica a los pobladores de las comunidades populares; garantizando el acceso y dotación de los servicios básicos para mejorar las condiciones de vida de los habitantes y, estableciendo reglamentos y normas de convivencia a partir del reconocimiento de la idiosincrasia de cada comunidad.

En ambos casos, al adjudicar a una persona el título de propiedad de la tierra/suelo que habita, con todos los requisitos que pauta la ley, se erradica la posibilidad de desalojo y se reconocen ventajas inmediatas, tales como acceso a créditos de política habitacional, garantías hipotecarias, inclusión en los planes de desarrollo territorio, dotación de servicios y financiamientos. La propiedad de la tierra/suelo adquiere un carácter reivindicativo para fundamentar el “derecho al hábitat”.

Ø Vivienda: es uno de los grandes problemas sociales para amplios sectores de la población y al mismo tiempo, uno de los principales fuentes de beneficios especulativos. De acuerdo con el artículo 82 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (G.O. No. 5.453), “la vivienda es un derecho básico y una obligación compartida entre el Estado y los ciudadanos en todos sus ámbitos.” Para atacar el heredado déficit habitacional, el Estado venezolano propone una nueva política nacional de vivienda, orientada a saldar la deuda adquirida y dar cabida al “derecho a vivir dignamente en el territorio.” En cogestión con la sociedad organizada, procede a lo interno del territorio, calificando los suelos aptos para la construcción de viviendas de dos maneras. Por un lado, identifica, regulariza y urbaniza los asentamientos populares o barrios, para lo cual institucionaliza e impulsa un modelo regulado de urbanización popular. Por otro, genera una oferta de suelo alternativa a la urbanización regular mediante la implementación de instrumentos capaces de producir una oferta de suelo de bajo costo que se anticipe a la oferta irregular. En el primero, tiene lugar el programa Gran Misión Barrio Nuevo Barrio Tricolor (GMBNBT), que con el apoyo del pueblo organizado, transforma integralmente los asentamientos populares en el país, generando espacios acordes para el vivir bien, rehabilitando las viviendas auto-construidas en los sectores deprimidos del territorio nacional y dotándolas de los servicios básicos. En el segundo, se concreta la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), que dentro una oferta alternativa de suelo, invierte en la construcción de nuevas viviendas, incorporando a la sociedad en todo el proceso de construcción de las viviendas.

Según fuentes oficiales, con la GMBNBT, se han rehabilitado -desde su creación en el 2009 hasta septiembre de 2018-, un total de 880.927 viviendas, dentro de los 250 corredores a escala nacional, definidos para erradicar la pobreza extrema. A través de la GMVV, el Estado ha entregado, 1.055.361 viviendas nuevas de las 3 millones propuestas a construir en el período entre 2011-2019 y casi 2.000.000 en 18 años de revolución. En ambos programas, la vivienda constituye el elemento activador de la transformación hábitat, implica el proceso de regularización de la tenencia de la tierra como un procedimiento que conduce al comienzo del proceso de planificación y ordenamiento del hábitat; promueve el desarrollo ordenado de los centros poblados, crea otros nuevos e impulsa su crecimiento.

  1. En lo económico,el Estado venezolano busca territorializar el sistema de producción, distribución, intercambio y disfrute de la productividad social para aumentar la equidad y cohesión de la sociedad. Implica diversificar las bases económicas y materiales, conforme a las potencialidades y recursos del territorio regional, sub-regional y local, así como las fuerzas y capacidades de los actores económicos para generar un modelo productivo transparente, eficiente e incluyente, que satisfaga las necesidades de la población. Por ello, en esta dimensión, se consideran fundamentales los servicios públicos e infraestructuras y el trabajo.

Ø Servicios públicos e infraestructuras: el Estado venezolano propone una nueva arquitectura del territorio, con el poblamiento de nuevos epicentros económicos, para el impulso conforme a la Agenda Económica Bolivariana de 15 motores de desarrollo (agroalimentario, farmacéutico, industrial, exportaciones y nuevas fuentes de divisas, economía comunal, hidrocarburos, petroquímica, minería, turismo, construcción, forestal, industrial militar, telecomunicaciones e informática, banca, industrias básicas). Ello implica reorganizar e interconectar el territorio nacional a través del sistema de transporte y servicios e infraestructura pública (agua, electricidad, aseo, gas transporte y comunicación) para dinamizar e impulsar el desarrollo productivo, integral y eficiente del territorio. Estas acciones dan cabida al “derecho al agua, al acceso y suministro de servicios públicos domiciliarios y urbanos, el derecho al transporte público y a la movilidad”.

Ø Trabajo: mediante la Gran Misión Saber y Trabajo, el Estado venezolano garantiza el acceso a la educación y al trabajo, asegurando la incorporación de la gente en actividades productivas, dentro de los 15 motores de desarrollo con el objetivo de sentar las bases del desarrollo de un sistema de trabajo productivo, liberador de la cultura rentista. A su vez, a través del Plan Chamba Juvenil creado en 2015 para garantizar el primer empleo a la juventud venezolana, se han insertado laboral y productivamente 1.320.000 jóvenes hasta la fecha, impactando en la tasa de desempleo nacional. De ahí que, en 1999 el desempleo del mes de febrero fue de 15,2% y en mayo de 2018 fue de 6,4%, lo que representa una disminución de 8,8 puntos. Con ello, se refuerza el “derecho al trabajo” con la política de estabilidad laboral y el ajuste permanente del salario mínimo.

  1. En lo social,se hace referencia a las Misiones Bolivarianas, cuyo fin es atender aspectos para el bienestar social de los habitantes y en especial la protección de grupos y personas en situación de vulnerabilidad:

Ø Misiones Bolivarianas: se constituyen como un sistema de equipamientos públicos en el territorio, que proveen a los habitantes de bienestar social de carácter educativo, cultural, recreativo, sanitario, deportivo, de abastecimiento alimentario, de protección social o cualquier otro programa con la intención de corregir los desequilibrios sociales y dar respuesta a los problemas y necesidades sensibles de la población de los sectores populares. Sobre las 39 misiones creadas desde el 2003, reposa en gran medida el ideal social de superación de la exclusión y de la desigualdad, adoptando el criterio de acceso universal a la atención y dando paso a una sociedad más igualitaria y justa con el “derecho a la igualdad de derechos”. Para ello, el Gobierno Bolivariano ha priorizado, la inversión en los sectores de educación, salud, seguridad social y empleo, teniendo notables efectos en la sociedad.

  1. En lo cultural,se reconocen, valoran y potencian todos los territorios sociales como espacios de vida urbana, rural e indígena, el arraigo de los habitantes y producción cultural de la sociedad, bajo el principio de unidad en la diversidad, dando cabida al“derecho a la cultura y a la convivencia”. Las influencias de cada uno de los ámbitos geo-históricos, regionales y locales, sobre la vida de los habitantes, define unas formas de desarrollo en lo económico, político, físico-espacial o social. En estas condiciones, la cultura se comprende como un componente estructural, transversal a las cinco dimensiones de existencia de la sociedad, fundamental para revolucionar todo el sistema ideológico. Por ello, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela afirma la identidad, la soberanía cognitiva y la conciencia histórico-cultural del pueblo venezolano, para favorecer la descolonización del pensamiento y del poder y transformar el territorio y la sociedad.
  1. La transformación de la sociedad venezolana en cifras

Con la aplicación de estas políticas inclusivas y de protección para el pueblo y la inversión en el territorio nacional, según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (2001-2018), el porcentaje de hogares en hacinamiento crítico pasó de 14,6% en 1998 a 7,25% en el 2018; el porcentaje de viviendas inadecuadas (ranchos) en 1998 era del 6,6% y para el año 2018 bajó a 4,16 %; el porcentaje de viviendas sin servicios básicos a finales de la última década del siglo XX era de 15,7% y en 2018 es de 9,8%; el acceso al agua potable pasó de 80% en 1998 a 96% en el 2015, cumpliendo la Meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en cuanto a cobertura de este servicio; el acceso a aguas servidas pasó de 62% en 1998 a 84% en el 2015; el índice de hogares con niños de 7 a 12 años que no asistían a las escuelas era en 1998 de 1,8% y en 2018 es de 0,63% y; finalmente, el porcentaje de hogares con dependencia económica (referente que mide el número de personas que trabaja en un hogar) era en 1998 de 6,2% y en el 2018 es de 2,55%. Asimismo, el Índice de Desarrollo Humano (compuesto por valores de salud, educación e ingresos) pasó de 0,639 en 1980 a 0,752 en 2018, considerada alta dentro de la escala establecida internacionalmente y por encima del promedio de la región latinoamericana.

De este modo, la pobreza y la pobreza extrema en Venezuela, medida estructuralmente por las Necesidades Básicas Insatisfechas (definido por la CEPAL, considerando el hacinamiento crítico, la vivienda inadecuada, la carencia de servicios básicos, la inasistencia escolar y la alta dependencia económica) han tenido una disminución progresiva durante la Revolución Bolivariana. Según la Encuesta de Hogares por Muestreo, del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), para 1998 la pobreza extrema se ubicaba en 10,8%, 20 años después, en 2018, a pesar de la compleja situación económica, se redujo a 4,4 % del total de la población; y la pobreza pasó de 28,9% en 1998 a 18,1% en 2018. Ello ha sido posible, sobre todo, por los efectos de la GMVV, GMBNBT, la dotación de servicios básicos y equipamientos como las bases de misiones en sectores más necesitados y con la participación protagónica de la sociedad organizada. Asimismo, con la aplicación de estas políticas inclusivas, Venezuela logra reducir el índice de desigualdad, pasando de acuerdo con el Coeficiente de Gini 0.49 en 1998 a 0.38 en 2018, posicionándose como el país menos desigual de Latinoamérica (INE 2001-2018).

Conclusiones

Finalmente, el “derecho al hábitat” se concreta como una propuesta más incluyente que el “derecho a la ciudad”, en tanto que, lejos de diferenciar los derechos humanos según el ámbito geo-histórico en el que se enmarca, denotando una condición de exclusividad, abarca ampliamente los derechos que atañen a cualquier asentamiento humano donde se desarrolle la vida en comunidad, relacionándolo con el entorno en el que se encuentra. Propone el bienestar común, reconociendo las particularidades del ámbito geo-histórico, bajo el principio de la unidad en la diversidad. Pasa del enfoque individual que sugiere el “derecho a la ciudad” a la consideración de las relaciones del sujeto y su entorno desde lo colectivo, generando las condiciones para una sociedad cohesionada y no conflictiva. Trasciende de los aspectos meramente físicos, que garantizan un reparto equitativo de los beneficios materiales del territorio, para abarcar aspectos más profundos que tienen que ver con la transformación de la sociedad. Si bien el “derecho al hábitat” lleva implícito la transformación del territorio para la configuración de un medio más equitativo y justo social y espacialmente, en el caso de Venezuela, también lleva implícito la transformación de la sociedad que participa activamente en la producción y gestión de su propio hábitat, conforme a las condiciones políticas, económicas, físico-espaciales, sociales y culturales que lo determinan.

Parafraseando a David Harvey durante el Foro Urbano Mundial en Belém (2009) “el derecho al hábitat es mucho más que la libertad individual de acceder a los recursos del territorio: se trata del derecho a cambiarnos a nosotros mismos, cambiando el territorio[3]”. De esta manera, el “derecho al hábitat” es un concepto lo suficientemente amplio, que en el caso de la República Bolivariana de Venezuela entrelaza indisolublemente tres (3) dinámicas fundamentales orientadas a la equidad y justicia socio-espacial: el derecho a la participación activa y protagónica a los asuntos públicos para resolver de forma directa los problemas cotidianos en comunión; el derecho de las masas a los bienes y servicios, que hasta entonces eran privilegio de unos pocos; y el derecho al desarrollo y transformación del territorio y la sociedad, trascendiendo –en todos los casos- de la materialidad de la forma física a la transformación de la sociedad.

Quizás son muchos más los beneficios y oportunidades que el concepto del “derecho al hábitat” puede brindar a la sociedad, pero sea cual fuere su alcance, adquiere sentido, acompañado de unos deberes y responsabilidades correlativas y complementarias, que garanticen la necesaria convivencia social y la relación con el entorno. Este debate apenas empieza. Aún sobran ideas para reflexionar.

Referencias bibliográficas

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  • ASAMBLEA NACIONAL (2002): “Decreto No 1.666, mediante el cual se inicia el Proceso de Regulación de la Tenencia de la Tierra en los Asentamientos Urbanos Populares”, en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, No 37.378, 4 de febrero, Año CXXIX, Mes IV, Caracas, Venezuela, pp. 322.331-322.345.
  • ASAMBLEA NACIONAL (2011): “Decreto No 8.198, mediante el cual se dicta el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Especial de Secularización Integral de la Tenencia de la Tierra de los Asentamientos Urbanos o Periurbanos”, en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, No 39.668, 6 de mayo, Año CXXVIII, Mes VII, Caracas, Venezuela, pp. 385.165-385.180.
  • GARNIER, Jean-Pierre (2012): “El derecho a la ciudad desde Henri Lefebvre hasta David Harvey”, en Ciudades N15, Instituto Universitario de Urbanística, Universidad de Valladolid, Valladolid, pp.217-225.
  • GOBIERNO BOLIVARIANO DE VENEZUELA (2001): Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación de la V República, 2001-2007, disponible en: http://www.mppp.gob.ve/wp-content/uploads/2013/09/Plan-de-la-Nación-2001-2007.pdf
  • GOBIERNO BOLIVARIANO DE VENEZUELA (2007): Proyecto Nacional Simón Bolívar Instrumento Estratégico para la Construcción del Socialismo Bolivariano 2007-2013, disponible en: http://www.cidtec.luz.edu.ve/images/stories/Reglamentos/proyecto_nacional_simon_bolivar.pdf
  • GOBIERNO BOLIVARIANO DE VENEZUELA (2013): Proyecto Nacional para la Gestión Bolivariana Socialista 2013-2019, disponible en: http://www.mppp.gob.ve/wp-content/uploads/2013/09/ley_plan_patria.pdf
  • GOBIERNO BOLIVARIANO DE VENEZUELA (2018): Proyecto Nacional para la Gestión Bolivariana Socialista 2019-2025. Hacia la prosperidad económica, disponible en: http://www.cne.gov.ve/DivulgacionElecciones2018/assets/docs/pg/V5892464.pdf
  • HARVEY, David (2008): “El derecho a la ciudad”, en New Left Review No 253, pp.23-39, disponible en http://newleftreview.es/authors/david-harvey
  • HARVEY, David (2009): Foro Social Mundial, Belém 2009. www.hic-net.org/articles.php?pid=3107
  • INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICAS (INE) (2001-2018): Datos estadístico de Venezuela 2001-2018 y XIV Censo de Población y Vivienda, disponible en http://www.ine.gov.ve/
  • LEFEBVRE, Henri (1968): El derecho a la ciudad, Editorial Anthropos, Barcelona.
  • MATHIVET, Charlotte (2010): “El derecho a la ciudad: claves para entender la propuesta de crear otra ciudad posible”, en SUGRANYES, Ana; MATHIVET, Charlotte, Ciudades para tod@s. Por el derecho a la ciudad, propuestas y experiencias, Habitat International Coalition (HIC), Primera edición, Santiago de Chile, pp. 23- 28.
  • MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LAS COMUNAS Y MOVIMIENTOS SOCIALES (MPPCMS) (2019): Consulta. Código Situr, disponible en http://consulta.mpcomunas.gob.ve/

[1] Arquitecta (2001). Magíster Scientiarium en Diseño Urbano (2005). Especialista en Planificación Urbana (2011). Doctora en Urbanismo por la Universidad Central de Venezuela (2018). Doctoranda en el programa de Geografía y Ordenación del Territorio por la Universidad de Valladolid (2013). Docente-Investigadora (Asociado), adscrita al Departamento de Diseño Urbano, del Instituto de Urbanismo, Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela. Jefe del Departamento de Docencia del Instituto de Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (2006-2009). Miembro del Programa de Promoción de Estímulo al Investigador (PEI). Directora General de Ordenación Urbanística, adscrita al Viceministerio en Vivienda y Desarrollo Urbano del Ministerio del Poder Popular para Hábitat y Vivienda (2015). Integrante del equipo Oficina Ciudades Comunales Ecosocialista, de la Vicepresidencia Sectorial para el Desarrollo del Socialismo Territorial (2016). Asesora de la Vicepresidencia Sectorial de Obras Públicas y Servicios (2016-2017). Ha coordinado diversos planes especiales a nivel nacional. Ha participado en distintos proyectos de investigación y escrito varios artículos vinculados al tema de los procesos de configuración socio-espacial de la ciudad.

[2] El derecho a un disfrute pleno de la ciudad y sus espacios públicos ha tenido un reconocimiento singular en Ecuador, donde fue incluido en la Constitución de 2008, artículo 31. En México, el gobierno del Distrito Federal firmó la carta de la Ciudad de México por el “derecho a la ciudad” en julio de 2010.

[3] Itálicas de la autora

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Yo tenía una luz. Alí Ramón Rojas Olaya http://blogger.fevp.gob.ve/2019/03/yo-tenia-una-luz-ali-ramon-rojas-olaya/ Sun, 31 Mar 2019 15:00:43 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=915

Alí Ramón Rojas Olaya.

Profesor investigador de la Escuela Venezolana de Planificación y de la Escuela de Defensa Integral Comandante Eliézer Otaiza (Ediceo)

Rector de la Universidad Nacional Experimental de la Gran Caracas

Presidente del Centro Rodrigueano de Investigación Social para la Latinoamericanidad (Crisol).

El 30 y 31 de julio de 2012 dos apagones históricos dejaron a oscuras a 700 millones de personas en India. La causa se debió a una sobredemanda de electricidad en algunos estados y a los débiles corredores de transmisión de energía entre regiones. Los trenes suspendieron sus servicios, los semáforos dejaran de funcionar y las operaciones quirúrgicas fueron canceladas. Nadie le mentó la madre al presidente de India, Pranab Mukherjee.

El 10 de noviembre de 2009, Brasil y Paraguay quedaron a oscuras debido a un apagón que perjudicó a 67 millones de personas. La causa se debió a fuertes vientos y a las lluvias torrenciales que cortocircuitaron tres transformadores en una línea de transmisión de alto voltaje. Nadie le mentó la madre al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ni al presidente de Paraguay, Fernando Lugo.

El 18 de agosto de 2005 un apagón en las islas indonesias de Java y Bali afectó a 120 millones de personas, es decir, a casi la mitad de la población del país. La red eléctrica Java-Bali, que tenía una capacidad instalada de 19.615 MW, se colapsó debido a un fallo en una línea de transmisión de 500 kV entre Cilegon y Saguling en Java Occidental. Los servicios de transporte terrestres, marítimos y aéreos se interrumpieron. Nadie le mentó la madre al presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono.

El 28 de septiembre de 2003, en Italia, 57 millones de personas se vieron afectadas por un apagón causado por una serie de árboles que cayeron durante una tormenta sobre una línea de alta tensión que suministraba electricidad desde Suiza. 110 trenes que transportaban más de 30 mil pasajeros en Italia tuvieron que interrumpir el servicio. Nadie le mentó la madre al presidente del Consejo de Ministros de Italia, Silvio Berlusconi.

El 14 y 15 de agosto de 2003, un apagón en el noreste de Estados Unidos y Canadá dejó sin servicio eléctrico a 50 millones de personas. La falla fue causada por la desconexión de una línea eléctrica de alta tensión en el norte de Ohio después de que entrarse en contacto con árboles que no habían sido podados. El defectuoso sistema de alarma de First Energy Corporation no alertó a los operadores, lo que generó un efecto dominó que dio lugar al cierre de otras tres líneas. Nadie le mentó la madre al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ni al primer ministro de Canadá, Jean Chrétien.

El 2 de enero de 2001 en India, 230 millones de personas se vieron afectadas por un apagón. La causa se debió a una falla en la subestación en el estado de Uttar Pradesh y a los deficientes e inadecuados equipos de transmisión. Más de 80 trenes quedaron bloqueados y se suspendieron las actividades comerciales y educativas. El servicio eléctrico se retomó entre 16 y 20 horas. Nadie le mentó la madre al presidente de India, Kocheril Raman Narayanan.

El 11 de marzo de 1999 el sur y sureste de Brasil quedó en la oscurana total debido a un apagón que afectó a 97 millones de personas. La causa fue un rayo que alcanzó una subestación eléctrica en São Paulo. El incidente provocó una reacción en cadena que se tradujo en el cierre de Itaipú, una de las plantas hidroeléctricas más grandes del mundo. Cerca de 60 mil personas se quedaron atrapadas en el metro de Río de Janeiro. Nadie le mentó la madre al presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso.

El 13 de marzo de 1989, en Quebec, Canadá, 6 millones de personas se vieron afectadas por un apagón causado por una tormenta geomagnética solar que colapsó el sistema de transporte de energía eléctrica de Hydro-Québec. El Metro de Montreal y el Aeropuerto de Dorval se vieron obligados a suspender temporalmente sus operaciones. Nadie le mentó la madre al primer ministro de Canadá, Brian Mulroney.

El 13 y 14 de julio de 1977, un apagón afectó a la ciudad de Nueva York. 9 millones de personas quedaron a oscuras debido a un rayo que obligó a desconectar la planta nuclear Indian Point. Los protocolos de seguridad no funcionaron y hubo diversos errores humanos. Durante el apagón hubo saqueos masivos. Nadie le mentó la madre al presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter.

El 9 de noviembre de 1965, el noreste de Estados Unidos y el norte de Canadá quedaron sin servicio eléctrico afectando a 30 millones de personas. El apagón fue causado por un dispositivo de seguridad defectuoso en la estación de Sir Adam Beck, en el lado de Ontario de las Cataratas del Niágara, que dio lugar a la desconexión de una línea de transmisión de 230 kV, produciendo un efecto dominó. 800 mil personas gritaban despavoridas por verse atrapadas en el metro de Nueva York. Nadie le mentó la madre al presidente de Estados Unidos, Lyndon B. Johnson, ni al primer ministro de Canadá, Lester Bowles Pearson.

El 7, 20, 26, 27 y 29 de marzo de 2019, el presidente terrorista de Estados Unidos, Donald Trump, mandó a atacar la central hidroeléctrica Simón Bolívar del Guri, primero cibernéticamente y luego físicamente. Para tal fin contó, además de los presidentes cachorros del imperio y de la oposición venezolana, con perversos personeros infiltrados en grandes responsabilidades de Estado que sólo velan por los intereses particulares de sus grupos de poder. ¿Tendrán idea estos enemigos antibolivarianos que los ataques eléctricos que han perpetrado a quienes más perjudican es a la clase media? ¿Por qué? Muy sencillo. La clase proletaria siempre estuvo acostumbrada a vivir sin electricidad. Los edificios de las grandes urbanizaciones se quedan sin agua porque dependen del bombeo eléctrico. En los barrios pobres el pueblo históricamente ha bombeado humanamente el agua a punta de tobos escalinatas arriba. Mientras algunos sectores de desclasados le mientan la madre al presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, las grandes mayorías reconocen al primer magistrado como el Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y, a cada llamado del líder indiscutido de la Revolución Bolivariana, se movilizan en marchas, vigilias y demás actos para cantar aquella vieja canción que decía: “Yo tenía una luz que a mi me alumbraba y llegaba Trump y ¡fuá! y me la apagaba”.

 

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DESPUÉS DEL CYBER-APAGÓN. Mario Sanoja, Iraida Vargas-Arenas http://blogger.fevp.gob.ve/2019/03/despues-del-cyber-apagon-mario-sanoja-iraida-vargas-arenas/ Fri, 29 Mar 2019 18:56:23 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=868 1) Crónica de un cybersabotaje

Lo que les estamos contando seguramente no saldrá publicado jamás en los medios internacionales.

Hace dos años, nadie habría podido suponer que el gobierno de Estados Unidos llegaría a estos extremos para eliminar la supuesta amenaza que representa Venezuela para la seguridad nacional de la potencia del Norte. Lanza un cyberataque desde centros localizados en Chicago y Houston, contra  el cerebro neurálgico de nuestro sistema eléctrico, las presas hidroeléctricas del Caroní, que generan el 70% de la electricidad que consume nuestro país, lo cual equivale, en intensidad genocida, al lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki. Aquel súbito cyberataque dejó sin energía al sistema hidroeléctrico que nos provée de agua potable, hizo colapsar los sistemas de telefonía, dejó inerme el sistema hospitalario provocando la muerte de pacientes que se hallaban en los quirófanos, de aquellos que no podían dializarse, de parturientas… Dejó sin protección las cadenas de frío de modo que muchos alimentos como la carne, el pescado, el queso… quedaron expuestos a descomponerse. El apagón afectó el transporte masivo como el metro, cuyos usuarios tuvieron que caminar a veces  hasta cuatro horas para llegar a sus domicilios. Lo más terrible era la falta de información debido a la interrupción de las comunicaciones, pero de alguna manera la gente puso en marcha la denominada “radiobemba”: la transmisión de mensajes boca a boca.

La experiencia más importante fue la reacción inteligente, solidaria y calma que demostró la población; la gente comenzó a organizarse para compartir colectivamente lo que tenían, un éxito pedagógico  de Chávez, lo cual contrarió el plan cyberterrorista que esperaba empujar la población venezolana al saqueo y la violencia callejera.

El gobierno bolivariano se había organizado en diferentes comandos cívico-militares que se activaron para reparar y proteger el cerebro electrónico del sistema eléctrico y el de distribución de agua en todo el país. En menos de 72 horas ya habían restablecido el servicio eléctrico a nivel nacional y el de agua en un 80%. Se han producido nuevos cyberataques en las últimas horas, pero han podido ser contenidos por los comandos cívico-militares. Simultáneamente, nuestra Fuerza Armada y los batallones de milicianos se han desplegado a nivel nacional en posición de combate para hacer frente a una posible invasión. En total, incluyendo las unidades chavistas de batalla del Partido Socialista Unido, se trató de una movilización de alrededor de 6 millones de personal combatiente.

En este momento la situación es de calma espera. Sabemos que el enemigo no se dará por vencido, pero no nos rendiremos sin pelear. Cada minuto que pasamos resistiendo, es un tiempo que pierde el imperio.

2) El pueblo, vanguardia de la Revolución Bolivariana

La  coyuntura actual demuestra que la Revolución Bolivariana es un extraordinario campo para los estudios sociopolíticos y culturales que  buscan respuestas a la pregunta ¿cómo se hace una revolución? Una de las respuestas más evidentes alude a la necesidad de crear, en  los pueblos de países como el nuestro, una restructuración política de sus valores y sus relaciones  socioculturales que integran su vida cotidiana, las cuales deben servir de plataforma y sostén a los diversos componentes de una economía socialista.

Parte de esa tarea ya está realizada. Particularmente las Misiones Sociales, han logrado  estructurar  un poder popular colectivo fundamentado en la sociedad comunal en construcción, que es una realidad concreta. Ese poder popular unido al poder militar, que es también el pueblo en armas, han conformado una unión cívico-militar antiimperialista que, ahora podemos ver, tiene vida real y cumple una función concreta en la defensa de la soberanía y la independencia nacional de Venezuela.

El objetivo central del cybersabotaje al sistema eléctrico de Guri,  río Caroní, era desequilibrar la vida cotidiana de las venezolanas y venezolanos, ya fuertemente afectada por la guerra económica que desde hace tres años nos ha declarado abiertamente la burguesía comercial venezolana. Sería muy difícil expresar en palabras el terrible impacto que nos causó a todos la súbita interrupción de  rutinas domésticas tan elementales como cocinar, comer en familia,  conversar, leer, ver televisión, llamar por teléfono a la familia, los amigos, las compañeras y compañeros de trabajo, acostarse y dormir en paz y, sobre todo, planificar qué hacer  el siguiente día para seguir viviendo, cumplir con citas  y obligaciones previamente establecidas, llevar los niños al colegio, hacer el mercado sin poder utilizar tarjetas de débito, la imposibilidad de llevar una vida de relación sin contar con internet entre tantos otros detalles que le dan sentido a nuestra vida cotidiana.

Los sicarios culturales que sirven al imperio planificaron cruelmente el impacto que tendría el cybersabotaje eléctrico en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, no pudieron adelantar que las venezolanas y venezolanos, sin que nadie nos lo señalara y sin ponernos de acuerdo en la respuesta,  resolvimos crear nuevas rutinas domésticas, que incluyeron nuevas formas más solidarias de vida basadas en el compartir las cosas necesarias  para sobrevivir: los que tenían cocinillas de gas, las compartieron con los vecinos; los que teníamos parrilleras, leña y carbón las usamos para cocinar comidas colectivas, los que tenían velas crearon veladas nocturnas con los vecinos, conversando y compartiendo a la luz incierta de fogatas encendidas al aire libre. Pero sobre todo, la gran mayoría de  venezolanas y venezolanos reflexionó sobre la injusta conducta del imperialismo estadounidense y particularmente de la derecha apátrida encabezada por el impresentable señor White Dog.

No solamente se trató de un nivel de organización popular profundo, sino también de un aflorar de la conciencia histórica venezolana que nos impulsaba a no rendirnos, a seguir resistiendo los ataques del enemigo que ahora se había quitado  la máscara mostrándonos el rostro horrible de la crueldad imperial. Si el gobierno de Estados Unidos había calculado que nos entregaríamos muertos de miedo, se equivocó de medio a medio: ahora más que  nunca estamos decididos a luchar codo a codo con el pueblo en armas, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, con las  y los obreros, las y los trabajadores, apoyando a nuestro presidente Nicolás Maduro que simboliza la soberanía y la independencia nacional.

Quedó demostrado que el pueblo venezolano es la vanguardia de la Revolución Bolivariana.

Caracas 15-03-2019

Mario Sanoja.Iraida Vargas-Arenas

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Ayuda médica humanitaria. Jose Gregorio Linares http://blogger.fevp.gob.ve/2019/03/ayuda-medica-humanitaria-jose-gregorio-linares/ Mon, 25 Mar 2019 14:30:02 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=911  

El gobierno de USA se especializa en ayudas médicas humanitarias. Basta que en la Casa Blanca se enteren de que en Suramérica hay gente con problemas de salud para que se preocupen y nos envíen médicos filantrópicos: realizan investigaciones en áreas de la salud que no son prioritarias, nos curan de dolencias que no padecemos y logran que contraigamos enfermedades que no hemos sufrido antes. Uno de los más emblemáticos expertos en hacer este tipo de trabajo fue el médico patólogo norteamericano Cornelius Packard Rhoads (1898 – 1959) quien trabajó en Puerto Rico para el Instituto Rockefeller de Investigaciones Médicas, hoy Universidad Rockefeller.

Llegó a la isla en 1931 y se instaló en el Hospital Presbiteriano de San Juan. Se refería a sus pacientes como “animales de experimentación”. Llamó la atención por el elevado número que se le morían. Finalmente un ayudante de laboratorio dio con la clave: el mismo Cornelius Packard Rhoads los mataba. Por casualidad encontró una carta donde éste le contaba a su amigo Fred Stewart que aprovechando su condición de médico les había causado la muerte a varios pacientes, simplemente porque eran puertorriqueños: “sin duda la raza más sucia, más vaga, más degenerada y más ratera que jamás haya habitado la esfera. Enferma habitar la misma isla con ellos. Lo que la isla necesita no es labor de salud pública, sino una ola gigantesca o algo que extermine la población. Entonces podría ser habitable. Yo he hecho lo mejor que he podido para adelantar el proceso matando a 8 y trasplantándoles el cáncer a varios más”.

Esta carta llegó a manos del líder nacionalista puertorriqueño Pedro Albizu Campos (1893-1965) quien exige que se abra una investigación. El juicio se desarrolla en circunstancias difíciles porque EEUU no quiere permitir que en Puerto Rico se acuse a ningún médico estadounidense de cometer ningún delito. No obstante, la furia del pueblo boricua al enterarse de lo ocurrido es muy grande y la causa judicial no se detiene. Albizu Campos exige “la prueba examinada” con el propósito de someterla a una comisión internacional de expertos, para proceder luego a castigar al galeno asesino. Su propuesta no es aceptada, a pesar de haber encontrado que trece de las personas utilizadas como conejillos de Indias sin su conocimiento – entre ellas una niña campesina  de doce años – habían muerto durante los experimentos y que ocho de ellas, el mismo número mencionado en su carta incriminatoria, habían sido tratadas directamente por el propio Packard Rhoads. Debido a la presión del gobierno de EEUU este “médico humanitario” es declarado inocente. Para evitar una reacción popular que se pudiera convertir en motín es enviado fuera de Puerto Rico y regresa a su país. En Estados unidos ingresa  en la Comisión de Energía Atómica en condición de asesor médico y en 1945 recibe la condecoración Legión del Mérito por su contribución al desarrollo de la guerra química. Rhoads apareció en la portada del 27 de junio de 1949 de la revista Time, donde se le enaltece por sus aportes… en la lucha contra el cáncer.

En 1950 Albizu es encarcelado por luchar por la independencia de Puerto Rico. Para Estados Unidos era un peligroso enemigo al que había que mantener en la cárcel: una vez allí había que desprestigiarlo y asesinarlo. Es sentenciado a 54 años de presidio con trabajos forzados. A Packard se le encomendó la tarea de matarlo sin dejar rastros. Resolvió aplicarle radiaciones radioactivas.

Albizu Campos, quien además de abogado también se graduó de fisicoquímico en Harvard, denunció que le estaban aplicando radiación “sin asumir nadie la responsabilidad, ocasionándole una muerte que se pueda alegar es del corazón o una hemorragia cerebral que resulte en una hemiplejia (parálisis) o en su muerte”. Agregó: “Cuando uno recibe el ataque atómico se le hincha todo el cuerpo; cuando uno quiere leer, no lo  permiten; le lanzan rayos a los ojos”.

En septiembre de 1953 un médico psiquiatra neocolonizado llamado Luis M. Morales desautoriza las denuncias de radiación contra su persona que Albizu Campos estaba formulando. El psiquiatra declara paranoico al líder puertorriqueño. Pero quienes posteriormente estudiaron el expediente afirman que el mismo constituye un ejemplo “del más despreciable abuso y mal uso de la psiquiatría por parte del Estado”. En el texto  “Yo acuso – Tortura y asesinato de don Pedro Albizu Campos”, el investigador Pedro Aponte Vázquez señala: “Una serie de documentos originados en la década del 50 revelan que Albizu no fue el único sometido a tortura y experimentación y que, por consiguiente, es razonable conjeturar que Rhoads y su gobierno aprovecharon la reclusión de los Nacionalistas para experimentar con ellos”

Cuando murió Rhoads en 1959, las revistas médicas gringas destacaron: “La investigación del cáncer en la era moderna ha perdido a uno de sus mayores arquitectos”. En 1979, la Asociación Estadounidense de Investigación contra el Cáncer (AACR por sus siglas en inglés) instituye en su honor el premio Cornelius P. Rhoads.

Médicos así son los que, en caso de aceptarla, nos darían ayuda humanitaria. En esto consiste la filantrópica ayuda estadounidense. ¡Con ayudas como éstas no hacen falta catástrofes ni epidemias!

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Las plantas que curan. Richard Gutiérrez Hernández Ipuana http://blogger.fevp.gob.ve/2019/03/las-plantas-que-curan-richard-gutierrez-hernandez-ipuana/ Mon, 25 Mar 2019 14:07:01 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=900 Las plantas que curan. Fitoterapia Wayúu de la Guajira venezolana. Richard Gutiérrez Hernández Ipuana

Fuente: NASA.   

Richard Gutiérrez Hernández Ipuana

Escuela Venezolana de Planificación

Departamento de Docencia y Publicaciones

Correo-e: richgutierrezh@gmail.com

Resumen: El trabajo trata sobre la medicina del pueblo indígena Wayúu basada en el uso de las plantas medicinales. Se divide en aspectos históricos, objetivo de la investigación, metodología empleada, principales resultados de la fitoterapia Wayúu y un resumen a modo de conclusión. Se observan las plantas medicinales registradas y sus lugares de recolección, además de las enfermedades para las cuales se emplean. Finalmente, la fitoterapia es un mecanismo de resistencia cultural del pueblo indígena Wayúu.

El pueblo indígena Wayúu habita desde tiempos inmemoriales los desiertos y las costas de la península de la Guajira, en la frontera entre Venezuela y Colombia. El presente trabajo es producto de la investigación realizada por Gutiérrez, Richard (2012) sobre el uso de plantas medicinales o fototerapia Wayúu, en las comunidades de Sinamaica y Paraguaipoa, del municipio Guajira del Estado Zulia.

En la siguiente imagen se observa la ubicación geográfica general de los pueblos indígenas de Venezuela, y en específico del pueblo Wayúu.

      Imagen 2. Mapa de pueblos indígenas de Venezuela.

Fuente: MPPI. 

Se observan elementos característicos de arraigo ancestral en los pueblos indígenas venezolanos, en específico del pueblo Wayúu, como el siguiente ejemplo.

    Imagen 3. Tamborilero “Kaasha” Wayúu.

Fuente: El autor (2006).

A continuación se hará una breve reseña histórica de este pueblo, el objetivo de la investigación, la metodología, los resultados de la fitoterapia y un resumen a modo de conclusión.

  1. Breve historia del pueblo indígena Wayúu

Los Wayúu han sido cazadores, pescadores y recolectores nómadas, establecidos en campamentos estacionales. Este pueblo indígena poseía una estrecha vinculación con el medio ambiente y una alta movilidad territorial, motivado a la búsqueda de recursos para la subsistencia, en tierras áridas, donde la época de lluvias representa un período anual muy corto, de apenas dos a tres meses al año. Ellos reconocían y se encontraban en capacidad de diagnosticar las diferentes enfermedades, y mediante su relación mítica con el medio ambiente, lograban mecanismos de curación de sus dolencias. La mujer, mediante la interrelación con la madre-tierra, lograba la conexión con sus hermanas, las plantas, y así podía generar procesos de curación en los enfermos (Rosales, 1996).

En el período colonial (siglo XVI) los Wayúu fueron introducidos a la ganadería y el pastoreo bovino, caprino y ovino, siendo el pueblo de las tierras bajas de América del sur con mayor éxito en esta empresa (Perrin, 1992). Ello produjo un proceso masivo de sedentarización. El ganado fue considerado y asumido por los indígenas como un elemento de prestigio y de intercambio con el alíjuna (criollo). El contacto estrecho entre Wayúu y criollos generó a los primeros un tránsito hacia los saberes occidentales. Sin embargo, la relación de la mujer Wayúu con las plantas medicinales se mantuvo.

  1. Objetivo de la investigación

El presente trabajo estudió el estado actual de la fitoterapia Wayúu en las comunidades de Los Robles, parroquia Sinamaica y Flor de Jesús / Maliché, parroquia Paraguaipoa, Estado Zulia.

  1. Metodología empleada

En la investigación se emplearon los métodos bibliográfico, etnográfico, observación participante, entrevistas estructuradas y semiestructuradas, registro de las plantas medicinales empleadas para la fitoterapia de acuerdo a su hábitat, proceso de recolección y selección de las partes médicamente activas (nivel telúrico); así como las herramientas o artefactos del proceso fitoterapéutico, método para preparar y administrar la medicina vegetal (nivel cultural) (Wilbert, 1996).

Como ejemplo se presenta el formato de recolección de datos etnobotánicos para las especies vegetales encontradas en campo.

     Cuadro 1: Formato de recolección de datos Etnobotánicos. Planta: Tua – tua. 

      Fuente: Elaboración propia. 

  1. Principales resultados de la fitoterapia Wayúu

Como resultados de la investigación, se registraron un total de 29 plantas medicinales: 1 cura 6 enfermedades; 3 cura 5; 4 para 4; 7 para 3; 7 para 2 y 5 plantas para 1 enfermedad. Las 29 plantas medicinales se emplean en 36 medicamentos para curar 33 enfermedades. La gran mayoría de las plantas registradas posee nombre en español. 10 de ellas tienen nombre Wayúu. Hay 22 plantas cultivadas, 3 en estado silvestre, y 5 silvestres y cultivadas.

A continuación se presenta el registro de las principales enfermedades infecciosas reportadas por el MPPS, Hospital Universitario de Maracaibo y Hospital I Sinamaica.

      Fuente: Elaboración propia

En esta tabla se muestran las enfermedades registradas en campo. Se realizó un esquema clasificatorio para generar tipologías de enfermedades para su mejor descripción y análisis.

        Fuente: Elaboración propia. 

Aquí se muestra la existencia de un total de 17 especies botánicas exóticas empleadas en la fitoterapia. Mientras que 12 plantas son autóctonas. Esto demuestra la incorporación de plantas exóticas para la cura de enfermedades. No por ello se ha perdido la fitoterapia Wayúu, ni el uso de plantas medicinales originarias. Las especies venezolanas se siguen utilizando de manera complementaria e irrestricta en conjunto con las plantas de origen extranjero.

    Cuadro 3. Plantas medicinales reportadas. Nombre Español y Wayúu. 

     Fuente: Elaboración propia.  

A continuación se dispone de la lista de plantas medicinales en correlación con las enfermedades para las cuales son empleadas, recopiladas en el trabajo de campo.

Cuadro 4. Listado de plantas medicinales y enfermedades, síntomas o trastornos reportados por los entrevistados Wayúu. 

Plantas medicinales Enfermedades
1 2 3 4 5 6
1 Albahaca morada Mal de ojo Malas influencias
2 Artemisa Dolores de vientre menstruales Disuelve coágulos ováricos
3 Cactus cardón Lechina Sarampión Parasitosis
4 Cactus tuna Artritis
5 Canela Fiebre
6 Caña fístola Problemas renales Cálculos renales Parasitosis Estreñimiento
7 Caricari Gripe Asma
8 Cebolla Gripe Asma
9 Cola de caballo Cálculos renales
10 Eucalipto Gripe Fiebre Asma  Catarro Artritis
11 Guanábano Colesterol alto Fiebre
12 Indio desnudo Cólicos Leucemia Menarquia Primer encierro de la joven
13 Limón Gripe Fiebre
14 Limoncillo Fiebre
15 Malojillo Gripe Fiebre Artritis
16 Mata huesito Dolores de huesos Esguinces Fracturas
17 Mata ratón Gripe Fiebre Artritis Deshidratación   por fiebre
18 Orégano Gripe Otitis Parasitosis
19 Orégano orejón Gripe Otitis Parasitosis
20 Palo matía Gripe Asma Catarro Cicatrizante
21 Quina Gripe Fiebre Asma Catarro Cicatrizante
22 Rabo de alacrán Dolor de garganta Asma Tos Escabiosis o Sarna Heridas
23 Sangría Cólicos Anemia
24 Tabaco Artritis  “Gusano del zancudo”
25 Tapara Depurativo Laxante Intoxicación   del hígado
26 Tua-tua Heridas Colesterol alto  Boquera /”sapito” Problemas renales Cálculos renales Diabetes
27 Yerba de pollo Escabiosis o sarna
28 Yerbabuena Gripe Asma  Tensión alta
29 Zábila Gripe Asma Catarro  Depurativo Laxante

Fuente: Elaboración propia. 

  1. A modo de conclusión

A partir de esta muestra, se observan las plantas medicinales registradas, las enfermedades en las que son empleadas y los lugares de origen de cada una de ellas. Las plantas extranjeras se incorporaron al uso de plantas medicinales o fitoterapia Wayúu, y conforman parte de la sanación de este pueblo indígena. Esta es solo una pequeña muestra del gran conocimiento y uso de la medicina Wayúu. En resumen, a través del presente trabajo se evidencia la vigencia de la fitoterapia Wayúu en la actualidad, su adaptación a los cambios y los mecanismos altamente complejos de resistencia cultural ante la vorágine depredadora que representa la cultura hegemónica.

El vasto acervo cultural Wayúu se encuentra modificado por el proceso de intercambio entre pueblos. Pero, este saber sigue vigente y representa un primer paso para generar estudios más profundos, desde la interculturalidad y el respeto por los valores ancestrales indígenas, en aras de salvaguardar la complejidad dialéctica de resistencia ante la influencia alienante y complejamente aplastante de la cultura occidental por sobre la diversidad de saberes culturales del mundo.

Imagen 4. El autor entrevistando a fitoterapeuta Wayúu. Uribia, Guajira colombiana.

Fuente: El autor (2006).

Referencias bibliográficas

Gutiérrez, Richard (2012) Etnoepidemiología y Fitoterapia Wayúu. Caso de estudio: comunidades de Los Robles, Flor de Jesús y Maliché. Werner Wilbert (tutor), Enoé Texier, Filadelfo Morales, Pastor Ponce (jurados). Trabajo de Grado para optar al grado de Antropólogo. Escuela de Antropología. Facultad de Ciencias Económicas y Sociales-FACES. Universidad Central de Venezuela. Caracas. Documento PDF, disponible en:

http://saber.ucv.ve/jspui/handle/123456789/5640

Perrin, Michel (1992) El camino de los indios muertos. Monte Ávila Editores Latinoamericana, Caracas.

Rosales, María (1996) Medicina Tradicional de las Mujeres Wayuu: sus prácticas curativas. Manual Bilingüe Guajiro-Español. Asociación Civil Yanama. Walerü, Venezuela.

Wilbert, Werner (1996) Fitoterapia Warao. Una teoría pnéumica de la salud, la enfermedad y la terapia. Fundación La Salle de Ciencias Naturales, Instituto Caribe de Antropología y Sociología. Caracas.

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NOSOTROS VENCEREMOS. Farruco Sesto http://blogger.fevp.gob.ve/2019/03/nosotros-venceremos-farruco-sesto/ Thu, 21 Mar 2019 14:45:43 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=896 Farruco Sesto

 Arquitecto, escritor, poeta, blogero y político. Ha sido ministro de Cultura y ministro de Vivienda y Hábitat. Es catedrático de la FEVP.

La victoria es nuestra. Yo lo tengo claro. Nosotros venceremos. Y estamos venciendo.

¿Eso qué quiere decir?

En primer lugar, que no seremos derrotados en ningún campo de batalla, sea el que sea, mientras conservemos la moral de combate como la hemos mantenido hasta ahora.

Y en segundo lugar, que la Revolución va pa’lante, estando como estamos decididos a avanzar en sus propósitos generales.  Propósitos que el comandante Chávez resumió en los cinco grandes objetivos del plan de la patria, los cuales conviene no olvidar jamás.

Por mi parte me parece útil recordarlos ahora, por si alguien piensa que habría que negociar alguno de esos objetivos. Yo no lo creo. Porque nuestra propia vida va en ellos. Todo aquello por lo que hemos luchado, así en las buenas como en las malas, durante tanto tiempo. Veamos cuales son:

  1. Defender, expandir y consolidar el bien más preciado que hemos reconquistado después de 200 años: la Independencia Nacional.
  1. Continuar construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI, en Venezuela, como alternativa al sistema destructivo y salvaje del capitalismo y con ello asegurar la “mayor suma de seguridad social, mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad” para nuestro pueblo.

III.            Convertir a Venezuela en un país potencia en lo social, lo económico y lo político dentro de la Gran Potencia Naciente de América Latina y el Caribe, que garanticen la conformación de una zona de paz en Nuestra América.

  1. Contribuir al desarrollo de una nueva Geopolítica Internacional en la cual tome cuerpo un mundo multicéntrico y pluripolar que permita lograr el equilibrio del Universo y garantizar la Paz planetaria.
  1. Preservar la vida en el planeta y salvar a la especie humana.

Los leo y vuelvo a leer, detallándolos en su significado, y no encuentro manera aceptable de renunciar a ninguno de ellos. Ni por parte de nuestro Pueblo, ni de nuestro Gobierno, ni de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Somos bolivarianos, somos antiimperialistas, somos socialistas, y somos chavistas. Nuestra patria se llama Venezuela. Nuestro norte es el sur. Nuestra razón es amorosa, y nuestra causa, humana. ¿Cómo podría ser de otra manera?

Leales siempre, traidores nunca.

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CCS CITY 450 ¿LISONJA POR ENCARGO? Héctor Torres Casado http://blogger.fevp.gob.ve/2019/03/ccs-city-450-lisonja-por-encargo-hector-torres-casado/ Mon, 18 Mar 2019 13:00:06 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=883
CCS CITY 450
¿LISONJA POR ENCARGO?
Héctor Torres Casado1
Dirección de Docencia e Investigación
Correo-e: htcasado@gmail.com

Resumen. El presente trabajo comprende la reseña crítica de varios de los artículos publicados en el marco del proyecto “Caracas City 450”, el cual es auspiciado por una serie de instituciones públicas y privadas, entre las cuales resalta la Oficina de Asuntos Públicos de la Embajada de los Estados Unidos de América. Las reseñas intentan evidenciar la actitud más que complaciente de los autores con respecto a la influencia norteamericana en el desarrollo urbano y de infraestructura en Venezuela, que se consuma mediante omisiones, medias verdades y manipulaciones. Además con el olvido de que, en gran medida, los problemas que padecemos hoy en nuestras ciudades se deben a la visión de desarrollo que se nos impuso, no desinteresadamente, desde el norte.

1-INTRODUCCIÓN

De acuerdo a lo publicado en su página web, el proyecto “CCScity450”2 propone una reflexión sobre el espacio público de la ciudad, a partir de un conjunto de actividades e intervenciones urbanas sobre diversos sectores de Caracas, por la necesidad de reconocer y valorar edificios, lugares y obras de arte, que forman parte de un conjunto de bienes patrimoniales y de valor paisajístico, arquitectónico y ambiental, con el objetivo de exaltar la historia de la ciudad y sus tradiciones urbanísticas y arquitectónicas.”

Sin embargo, los artículos publicados en la página web del proyecto, que se reseñan en el presente trabajo, revelan una finalidad diferente o adicional: la exaltación de la influencia estadounidense en el desarrollo urbano de la ciudad de Caracas, no solo como un hecho de la historia, sino como un hecho positivo.

Esto no es casual, si se observan las instituciones que apoyan el proyecto, no solo encontramos entes públicas y privadas que manifiestan su oposición al proceso político que hoy transita nuestro país, sino que sobresale la presencia de la Oficina de Asuntos Públicos de la Embajada de los Estados Unidos de América.

Examinando el perfil de las instituciones también queda claro que pocas de ellas tienen capacidad de financiar el proyecto, razón por la cual no resulta difícil intuir la relación entre el financiamiento y la actitud más que complaciente de los autores hacia los EEUU. Pareciera que con estos artículos, bajo la apariencia académica, mediante omisiones, medias verdades y opiniones sobre nuestro proceso político, se pretendiera contribuir a lavar la cara del imperio norteamericano para una eventual entrada triunfal, al presentarlo como un benefactor al cual le debemos nuestro agradecimiento.

A continuación se presenta la reseña del contenido de 6 de los 9 artículos publicados, señalando algunas de sus omisiones, manipulaciones y opiniones sobre la influencia norteamericana en el desarrollo urbano y de infraestructura en Venezuela.

2-RESEÑA ARTICULOS

2.1-ENCUENTRO DE SABERES EN CCS: TRANSFERENCIA DE IDEAS Y DE ARQUITECTURAS PARA LA EDUCACIÓN, LA CAPACITACIÓN Y LA CULTURA

Autor: Orlando Marín Castañeda

En este artículo el autor se propone relacionar las distintas visiones de la educación con las respuestas arquitectónicas correspondientes. Primero nos habla de la polis griega y la educación en los espacios abiertos. Luego de la educación fundamentalmente liderada por la iglesia en la Edad Media y el claustro como respuesta espacial correspondiente. Continúa con la ilustración que al fundarse sobre bases racionales a partir de la observación, la experimentación y la duda, introdujo la idea del método educativo como medio de transformación social, siendo la respuesta arquitectónica correspondiente el sistema de pabellones. Finalmente, trata la correspondencia de la arquitectura del movimiento de arte y arquitectura moderna del siglo XX con los postulados de la “Escuela Nueva”.

El autor hace un breve recorrido por la instalación de escuelas de primeras letras en la Caracas colonial y la apertura de cursos en varios de los conventos de la ciudad, que dieron origen a la creación de la Universidad Pontificia de Caracas en 1721 y el seminario Santa Rosa de lima en 1773.

De allí salta al decreto sobre instrucción primaria obligatoria y gratuita expedido por Antonio Guzmán Blanco el 27 de junio de 1870 y el crecimiento de la actividad educativa con la fundación de decenas de escuelas en “todo el país” en casas de patio y corredores alquiladas. La matricula escolar se eleva diez veces.

Con la modernización del sistema educativo a partir de 1936 y el impulso de la construcción de infraestructura educativa durante el gobierno de Medina Angarita, inicia el relato de la influencia norteamericana, con la presencia de asesores solicitados al Departamento de Estado de los Estados Unidos de América.

Luego el autor se refiere, sin mencionarlo por su nombre, al Plan Atkon que introdujo nuevos programas de educación superior con apoyo de la Alianza para el Progreso a partir de 1974. Sin embargo olvida que la modificación desde la década del 70 del siglo XX, del currículum en todos los niveles de la educación en Venezuela por orden expresa del gobierno de los Estados Unidos de América, implicó la eliminación de los contenidos dirigidos al fortalecimiento de la identidad y la soberanía.

El autor omite el abandono de la educación pública desde los gobiernos de Caldera en adelante, que resultó en el deterioro de gran parte la infraestructura educativa y la proliferación de un sinfín de pequeñas escuelas privadas en casas precariamente adaptadas por auto construcción durante la década de los 80 del siglo XX.

También omite que ese abandono, entre otras causas, significó la reducción de la matricula escolar, que solo con la eliminación del cobro por matricula fue posible incrementar en 2.000.000 de niños, en los inicios de la Revolución Bolivariana.

Omite también la educación bilingüe para los pueblos indígenas y la construcción de infraestructura escolar durante las dos décadas recientes, entre las que vale destacar la ciudad educativa en el barrio “el Marite” de Maracaibo. Una nueva tipología para 6.000 alumnos, proyectada por el Arquitecto Carlos Pou, que integra en un conjunto edificado todos los niveles educativos antes del universitario, la educación especial y técnica.

2.2-EDIFICIOS DE OFICINAS EN CARACAS: ESLABONES PERDIDOS EN LA HISTORIA DE LA ARQUITECTURA CORPORATIVA NORTEAMERICANA

Jorge Villota Peña

Después de una breve introducción sobre lo que el autor considera antecedentes del espacio administrativo o de oficina en la antigüedad y los inicios de la modernidad, salta a la utilización del acero para la construcción de los esqueletos estructurales, lo cual unido a una presión tendiente a la densificación de la tierra urbana, ya presente en las ciudades norteamericanas, así como la invención del ascensor, dan origen al nuevo tipo edilicio conocido como el “rascacielos”, al que denomina “epítome del edificio de oficinas”.

Menciona la diferencia del perfil analítico de la llamada “Escuela de Chicago” con los estilos historicistas caracterizados por el ornamento, transitando del neogótico al eclecticismo y luego al art-deco que florecieron en Nueva York.

Dice que a la llegada de la escala del rascacielos a Caracas en 1941, vinculado a la inversión inmobiliaria como consecuencia de la explotación petrolera, el lenguaje utilizado en los edificios de oficinas, al igual que sus pares latinoamericanos, se acercará más al paisaje neoyorquino que a la simplificación de la Escuela de Chicago.

Señala la adopción del estilo internacional después del fin de la segunda guerra mundial porque, más allá de las motivaciones pragmáticas de la escuela de Chicago, este nuevo paradigma, aunque de origen europeo, debido a la capacidad constructiva norteamericana sería acogido con más fuerza en los Estados Unidos, de la mano de arquitectos inmigrantes europeos.

Sin embargo, nos habla de la resistencia al estilo internacional por parte de las corporaciones y de su acogida más fuera de los Estados Unidos, en donde tenía lugar una suerte de querella entre lo ecléctico y lo nuevo. Reseña la construcción de las sedes de las compañías petroleras que, habiendo funcionado en oficinas alquiladas, después de la guerra, al sentir confianza sobre su presencia en Venezuela, se mudaron al este de Caracas, adoptando el estilo internacional en el diseño de sus edificaciones.

Reseña la construcción de varios edificios emblemáticos del estilo internacional en Caracas, por parte de arquitectos norteamericanos y nacionales (discípulos de importantes arquitectos en los Estados Unidos) y olvida una enorme cantidad de arquitecturas de oficinas de importantes arquitectos venezolanos, que acogieron la arquitectura internacional vinculándose directamente a la fuente europea, al establecer contactos directos con los maestros europeos de la arquitectura moderna.

2.3-LA ARQUITECTURA EN EL “MEDIO”: COMUNICACIÓN Y PODER EN LA VENEZUELA DEL SIGLO XX

Henry Vicente Garrido

El autor, después de un recorrido por la historia del desarrollo de los medios de comunicación en Venezuela, naturalmente vinculada a los Estados Unidos de Norteamérica, reflexiona sobre la ilusión de modernidad que se sustentó en la importación de un modo de vida extranjero promovido por los medios, sobre todo por la televisión, por medio de formas y mercancías traídas especialmente de los Estados Unidos, convertidas en necesidades sustitutivas de un verdadero proyecto de país por la propaganda en todas sus formas.

Así mismo da cuenta de la ruptura que significo el “por ahora” de Chávez, pero en un sentido negativo y descalificador que revela la posición política del autor. En ese sentido se afilia a la idea del “cierre” de Radio Caracas televisión o “suspensión de concesiones”, como él la llama, para “abolir el “espacio” crítico y de disenso en la Venezuela del siglo XXI” según su opinión.

De esa manera, además de omitir la participación como actores políticos de los medios televisivos en a favor del golpe de estado de 2002 y el vencimiento de la concesión de Radio Caracas, que en consecuencia no fue renovada, omite el contexto que produjo los cambios políticos que dieron al traste con el régimen del pacto de Nueva York. Banaliza el “por ahora” de Chávez calificándolo de “encantador de serpientes” y pasa por alto las razones que movieron al pueblo, primero el 27 de febrero de 1989 y luego a identificarse con las intentonas de 1992.

El autor omite las circunstancias en que se hacía el cine en la cuarta república, lo cual si bien se tradujo en una producción con buenos ejemplos de calidad, al mismo tiempo relativamente pobre en cantidad con respecto al cine especialmente norteaméricano que inundó nuestras salas de cine. También omite el abandono de casi todas las salas de cine que funcionaban en relación directa con el espacio público a partir de la década de los 70, por la proyección de películas en salas de cine dentro de centros comerciales, como una especie de secuestro que empobreció la experiencia y la vida urbana, en favor de hacer pasar a los espectadores por una oferta comercial intramuros, de bienes importados que nada tienen que ver con la experiencia del cine.

También omite el gran impulso que ha tenido la producción del cine nacional desde la creación del Ministerio del Poder Popular para la Cultura en 2005, con la creación de la Villa del Cine y la construcción de un sistema de salas modestas en al menos 10 ciudades secundarias en el país, donde la alternativa del cine como recreación no existía.

2.4-CUERPO SANO EN ARQUITECTURA SANA: HOSPITALES Y CLÍNICAS CARAQUEÑAS

Lorenzo González Casas

Luego de una breve introducción, el autor relaciona las distintas visiones de la salud con las respuestas arquitectónicas correspondientes. Diserta sobre la evolución de la arquitectura hospitalaria en función de los avances de las ciencias médicas, desde su funcionamiento en casas adaptadas, el claustro vinculado a las órdenes religiosas, diversos esquemas de organización, el sistema de pabellones de siglo XVIII, hasta el retorno a las formas concentradas y conjuntos de bloques del siglo XX, por los avances en la bacteriología y la consecuente necesidad de aislamiento.

En claro desprecio a las prácticas autóctonas, relata la aparición en Venezuela de los primeros establecimientos coloniales dedicados a la salud, como asilos de caridad vinculados a la iglesia, así como de algunas iniciativas privadas. También la aparición de los primeros hospitales especializados en el siglo XVIII y la supervisión por parte del “Real Tribunal del Protomedicato” de los servicios.

Señala el autor que fue tardíamente en 1936, con la creación del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, que se inicia el impulso a la profesionalización de la medicina en Venezuela. Sin embargo, menciona como antecedente “el giro del área de influencia de Europa a Norteamérica, bajo las nuevas condiciones que estableció la explotación petrolera y el crecimiento de la influencia hemisférica de los Estados Unidos.” Y que, en consecuencia fueron las instalaciones de las empresas petroleras las que establecieron los estándares de salud en el país. Dice: “El intercambio se inició con la visita de la Fundación Rockefeller en 1916”

También menciona la organización de una red de salud con la construcción de infraestructura de diversas escalas, que iba desde unidades de menor jerarquía o dimensión como la medicatura rural y el centro de salud hasta los hospitales generales en todo el país.

Reseña la construcción de varios hospitales en la década de los 40 (siglo XX) con el apoyo financiero de la Fundación Rockefeller. Continúa el autor dando cuenta de la campaña de construcción de hospitales del sector público, hasta 1974 con la construcción del hospital del Llanito que duró casi dos décadas.

Culmina este punto con la cronología de construcción de una serie de clínicas privadas y la construcción de ambulatorios en todo el país, para finalmente mencionar la construcción del Hospital Cardiológico Infantil en 2005, sin describirlo ni dar cuenta de la importancia de su ruptura tipológica, producto de la lucha de los autores con los especialistas conservadores, incapaces de ver más allá de los esquemas arquitectónicos de influencia norteamericana, a los que estaban acostumbrados.

Olvida el autor la estrategia de privatización de la salud, implementada desde la década de los 80, por la obligación de asegurar a los trabajadores mediante la contratación de pólizas de hospitalización, cirugía y maternidad, lo cual significó la transferencia de recursos a la medicina privada y el consecuente abandono de la salud pública y su infraestructura.

Habla de la crisis de los servicios de salud en el país sin mencionar sus causas y reseñándolo como un asunto reciente. Olvida que después de la construcción del Hospital de Llanito no se construía un gran hospital en Venezuela.

Menciona la aparición de “misiones de salud” como sistema “paralelo al existente” con apoyo internacional, evitando mencionar que es cubano, y la construcción de edificaciones de “poca presencia arquitectónica”. Desecha la importancia y calado social de la “Misión Barrio Adentro” y la diseminación de esas edificaciones de “poca presencia arquitectónica” como alternativas cercanas y accesibles, económica y socialmente, para gran parte de la población.

2.5-COMPRAVENTAS EN CCS: DE LA BODEGA ESQUINERA AL MALL

Lorenzo González Casas

Considera el Foro de Trajano en la Roma imperial como el primer centro comercial. Luego menciona diversas formas de aglomeración del comercio a lo largo de la historia europea, desde la agrupación a lo largo de calles comerciales hasta la conformación de distritos comerciales.

Salta de las economías de aglomeración a las de escala por el crecimiento de los locales comerciales, conformando las tiendas por departamento en Europa y Estados Unidos. Dice: “en este último, el centro comercial tiene sus principales hitos iniciales”.

Da cuenta de la presencia de esos fenómenos en Caracas con la actividad comercial en el espacio público y la conformación de corredores. También de la aparición de los almacenes para la venta de mercancías importadas de los Estados Unidos.

Después de pasar revista a la evolución de los centros comerciales en los Estados Unidos, señala a los ingresos petroleros como los que permitieron la inserción plena de Venezuela en el mundo global de las mercancías. Menciona varios antecedentes de edificaciones que incluyeron comercios tanto sobre el espacio público como al interior y la aparición del centro comercial “Gran Avenida” como el primero en Caracas.

Habla de la modalidad de autoservicio en los auto-mercados y las tiendas por departamento, que aparecieron bajo firmas norteamericanas como Sears y CADA, esta última propiedad de Nelson Rockefeller, obviando que se trató de una programación alienante del consumo en favor de los productos norteamericanos. Además, de los centros comerciales asociados a los auto-mercados que generaron una fórmula de gran éxito que contenía cines, canchas de bowling, farmacias, bancos, salones de belleza y barberías, restaurantes y fuentes de soda.

Luego relata la expansión y mutación de los centros comerciales, hacia la construcción de grandes edificaciones que incluyeron la recreación como parte fundamental de su oferta. Cita ejemplos en los Estados Unidos y pasa al caso caraqueño, relatando la secuencia de construcción desde el Centro Comercial Chacaito en 1968 hasta el CCCT.

El autor nos habla de la tendencia al aumento colosal de las dimensiones de los centros comerciales especialmente en Asia a partir de la década de los 80 y del rezago con respecto a esa tendencia en Venezuela debido a la crisis económica que se manifiesta desde el “viernes negro”.

Reseña la construcción del “Sambil” en Chacao (1998) como el inicio de una nueva etapa de construcción de centros comerciales de grandes dimensiones, poli-céntricos y más apegados al esparcimiento de diseño tipo parque temático, proyectado como un fenómeno recreacional.

Pasa por alto el autor el direccionamiento de toda la oferta que describe hacia las clases acomodadas de la sociedad caraqueña y evita disertar sobre el efecto de los centros comerciales sobre el deterioro de la vida urbana. Atribuyendo a una supuesta e inexplicada “disolución de la capacidad de los espacios públicos para atraer y distraer a los habitantes” valida el secuestro de la actividad comercial en edificaciones especializadas, obviando que es ese secuestro intencionado, a la manera norteamericana, el que ha contribuido a vaciar el espacio público convirtiéndolo en lugar solitario e inseguro. Como ejemplo dramático de esto, omite el caso de “Parque Central” que por un lado vacio a la Urbanización “El Conde” de su vida urbana y por el otro se evidenció rápidamente como un fracaso comercial que el Estado ha tenido que cargar hasta el día de hoy.

Obvia el autor lo que ha significado la recuperación del Boulevard de Sabana Grande, hoy liberado, cualificado y altamente concurrido. O la recuperación del centro de la ciudad con la liberación sostenible de boulevares y plazas que constituyen experiencias de vida urbana autentica frente a la falsificación alienante y excluyente de los centros comerciales.

2.6-AUTOPÍA: MODERNISMO MOTORIZADO EN CARACAS

Lorenzo González Casas

El autor inicia señalando el rol primordial del automóvil para comprender la relación entre los Estados Unidos y Venezuela. Dice, “una fe imbricada en la idea de que (citando a Guillermo José Schael), “…los países de atraso técnico, cuando se incorporan al manejo de la máquina, disfrutan de una ventaja singular: la de colocarse de un salto al nivel de los más avanzados”. Más adelante: “era más que una aventura: era un mensaje de progreso”.

Nos habla de la importancia de la industria automovilística en los Estados Unidos, al que llama “coloso del norte”.

Luego reseña la llegada de los primeros automóviles a Venezuela a partir de 1904 y la discusión sobre cuál fue el primero. También de esfuerzos de los pioneros y de la simultaneidad del reconocimiento del automóvil por parte del Arquitecto Le Corbusier, aunque el autor, haciendo referencia al libro “hacia una arquitectura” (1923), solo se refiere al automóvil como objeto y a su inserción en la arquitectura, olvidando la importancia del automóvil para fundar las teorías del Arquitecto sobre la ciudad, planteadas en su libro “Urbanisme” (1924).

Nos habla de la modificación de la calle tradicional, pero tampoco menciona el autor que es Le Corbusier quien plantea la necesidad de modificar totalmente la concepción de la calle para adaptarla al automóvil, al que se refiere exclusivamente, cuando habla de “los nuevos medios de transporte” (Urbanisme 1924).

Menciona el carácter de símbolo de estatus que adquirió el automóvil y como, con el consecuente desprecio hacia el peatón, la planificación privilegió la remodelación de la ciudad para ese medio de transporte, excluyendo grandes capas de la población.

Reseña el Plan Nacional de Vialidad de 1947 y la desaparición de los medios colectivos de transporte como el tranvía (1947) y el tren Caracas-La Guaira (1952) como consecuencia de la preeminencia del automóvil, conveniente a los negocios de las empresas norteamericanas. Así mismo reseña el Plan monumental de Caracas de 1939 como un plan de remodelación vial para la ciudad, cuyo rasgo más notable es la Avenida Bolívar, entre otras avenidas del centro, olvidando el autor el egoísmo de clase implícito en la construcción de una avenida solo para acceder desde las urbanizaciones de la burguesía en el este de la ciudad, al tener estos sus empresas en el centro.

Seguidamente, menciona el Plan Arterial liderado por el norteamericano Robert Moses en 1948, con especial énfasis, no por casualidad, en el trazado de las autopistas del Este y Caracas-La Guaira y su conexión mediante vías expresas deprimidas. Más adelante, el Plano Regulador elaborado tres años después y basado en principios del funcionalismo urbano y la división en zonas homogéneas unidas por un conjunto de vías expresas. Menciona también la participación de Maurice Rotival, quien había elaborado el Plan Monumental, y “ponía al día” sus ideas de urbanismo después de ser invitado a los Estados Unidos.

Da cuenta, más allá de la transformación vial, de la aparición de arquitecturas para el automóvil, unas relativas a la comercialización de estos como los concesionarios, así como de piezas consumibles que debían sustituirse por desgaste, estaciones de servicio; y otros por la necesidad de albergar los automóviles cuando no se usan, como estacionamientos tanto especializados como dentro de la arquitectura civil.

También nos habla de la simbiosis entre el auto y la edificación comercial con el ejemplo del “helicoide” y del Centro Simón Bolívar, que integra conexiones urbanas a desnivel, estacionamientos, terminal de transporte público, con plazas, centro comercial y edificios de oficinas. Así mismo con los auto-cines y otras formas de recreación que se centran en el automóvil como tema.

Da poca importancia el autor al hecho de que, ya ejecutados los proyectos viales más importantes del Plan Monumental de Caracas, Francis Violich, planificador urbano de la Universidad de California Berkeley entre 1940-1970, quien había realizado un recorrido de diez meses por Latinoamérica introduce el “zoning” en Caracas y por ende en Venezuela.

La zonificación llega atada a la idea de ciudad de usos segregados, que consiste en la división de la ciudad en grandes zonas especializadas en el uso residencial, asistencial, o comercial, etc, conectadas por vías expresas; en contraposición a la mezcla de usos y la ciudad compacta que había prevalecido hasta entonces.

Frente a la ejecución de las grandes avenidas contempladas en el Plan Monumental de Caracas y las autopistas del plan arterial, mediante la actuación por parte del estado en la construcción rápida de grandes obras, se plantea continuar la ejecución del plan vial indirectamente, a través de regulaciones que, atendidas por actores inversionistas en el campo inmobiliario en la ejecución de sus proyectos particulares, condujeran a la ejecución de los proyectos ampliación de vías y otros elementos de interés público.

Otorgándoles a los inversionistas, a través de la zonificación, atractivas posibilidades de rentabilidad de la tierra urbana, se les exige retiro de frente, retiros viales, estacionamiento para automóviles y reservas de terreno para equipamientos públicos. De ese modo, la estrategia de la zonificación se apoya en la estimulación de la capacidad rentable del suelo urbano a fin de atraer a los inversionistas a participar en el desarrollo de la ciudad a través del negocio inmobiliario.

Las exigencias de área mínima de parcela y frente mínimo, relacionadas con cálculos relativos a proveer estacionamientos para los automóviles, se establecieron en contradicción con la estructura parcelaria existente, de modo tal, que para poder aprovechar la máxima capacidad rentable del suelo, los inversionistas debían juntar varias parcelas para conformar una nueva, que reuniera lo exigido por la zonificación. Adicionalmente, mientras más grande resultara la nueva parcela el inversionista era premiado con más capacidad rentable, la cual aumentaba exponencialmente con la integración de varias parcelas.

Siendo así, solo los grandes inversionistas terminaron siendo los sujetos de participación: el pueblo, propietario de pequeñas parcelas quedó excluido, restándole solo la posibilidad de vender o resistir. Este modelo, que produjo la expansión irracional de nuestras ciudades mediante la agregación de urbanismos, sería confirmado en 1987 mediante la promulgación de la Ley Orgánica de Ordenación Urbanística, hoy vigente con su carga ideológica intacta.

3-CONCLUSIONES

Una cosa es considerar los hechos como hechos de la historia y otra es la valoración que se hace de ellos. Los artículos reseñados, si bien contienen datos históricos de interés, claramente construyen una visión complaciente de la influencia norteamericana en el desarrollo urbano y la construcción de infraestructura en Venezuela. Pero esa visión se erige con base en la exaltación de esa influencia, omisiones y opiniones, obviando que los norteamericanos no estuvieron aquí desinteresadamente y que la ciudad que padecemos es el resultado directo de la presencia norteamericana en nuestro país. El tráfico pesado, el transporte deficiente, la degradación del espacio público, la inseguridad, la segregación y exclusión social, la deficiencia en la prestación de los servicios públicos, etc. son el efecto directo de esa influencia.

Lo que relatan los autores de estos artículos, sin advertirlo, es la ejecución, especialmente después del fin de la Segunda Guerra Mundial, de un proyecto neocolonial. Con sus pretensiones de validación y restauración, en el marco de la actual coyuntura política de amenazas a nuestro país por parte de los Estados Unidos, dejan al descubierto los elementos de ese proyecto relativos al campo de la Arquitectura y el Urbanismo.

Referencias Bibliográficas

-Andra Brosy Chastain (2011) Francis Violich and the Rise and Fall of Urban Developmental Planning in Chile, 1956-1969. Documento en línea http: //revistahistoria.universia.net.

-Cesari Maurice. (1990) El espacio colectivo de la ciudad. Barcelona, España: oikos-tau, S.A.

-Le Corbusier (1924) La ciudad del futuro. Ediciones Infinito (1985). Buenos Aires, Argentina.

-RTG (2016) El éxodo de la ciudad hacia el este o breve historia de las urbanizaciones de Caracas a partir de 1928. Fundación Centro de Investigación y Estudios de la Venezolanidad. Documento en línea https: //www.google.com.

USB/Fundación Espacio. Proyecto Caracas city 450. Documento en línea.

-Villanueva, C. R. (1963) La ciudad del pasado, del presente y del porvenir. Textos escogidos (1980), Universidad Central de Venezuela, Centro de Información y Documentación (CID).

1 Arquitecto egresado de la Universidad Central de Venezuela en 1989. En la gestión pública, se desempeñó como Presidente del Instituto del Patrimonio Cultural entre 2010 y 2011, fue Viceministro de Planificación del Sistema Nacional de Vivienda y Hábitat entre 2008 y 2009, fue Viceministro de Obras y Proyectos Turísticos entre 2012 y 2013. En la academia es profesor de Diseño Arquitectónico en la Universidad Central de Venezuela desde 2001. Actualmente es Profesor-Investigador de la Fundación Escuela Venezolana de Planificación y cursante del Doctorado en Historia Insurgente (CNH-UNEARTE).

2 CCScity. Documento en línea. http: //www.ccscity450.com.ve/ensayos

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Populismo, intuición indefinible o cosa indecible. Hugo Casanova http://blogger.fevp.gob.ve/2019/03/populismo-intuicion-indefinible-o-cosa-indecible-hugo-casanova/ Wed, 06 Mar 2019 16:50:18 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=865 Resumen
El término “populismo” se ha naturalizado en la ciencia social de un modo controvertido; no teniendo una clara definición, es un vocablo performativo que tiene una racionalidad peyorativa; no habría gobiernos populares sino populistas. El término pretendería descalificar el uso del término “pueblo”, que, aunque de profundo contenido filosófico, marca el rasgo más importante de la democracia y a esta como su expresión concreta, técnica, perfiladora de pueblo; no habría modo democrático sin realización del pueblo. En este trabajo nos centraremos en el lenguaje del populismo (distinto a decir, en el lenguaje populista), esto es, en su constitución interna y en su coherencia como categoría sociopolítica,como una intuición indefinible de rasgo kantiano, propuesto por Laclau, o como cosa de estructura indecidible, más derridiana, que Svampa propone, pero no discute.

1.    Sobre el lenguaje del populismo

Toda palabra es ambigua en cierto modo, pues su significado va a depender de los usos que se le dé en contextos determinados; sin embargo, esto no evita el acuerdo de los hablantes sobre estas. Pero más allá los términos que pretenden ciertos niveles de objetividad o cientificidad requieren de protocolos técnicos que clarifiquen su significado, cosa muy difícil en ciencias sociales y políticas por la compleja delimitación de los referentes. Términos que se ubican entre lo normativo y lo descriptivo sin lograr la precisión deseada. Es el caso del términopopulismo el cual, en palabras de Laclau(2005), su aparente ambigüedad (así lo dice) “no se  traduce en dudas acerca de la importancia de su función atributiva” (pág. 15) pero que no existe ninguna claridad respecto cual es esta atribución.

Tal problema parece tener salida más en la evocación a lo intuitivo no verbalizado o a la descripción de rasgos relevantes (según señala). Tal vez sea una especie de definición por género y diferencia; esto es, decir cuándo habría populismo y en qué sentido identificar sus rasgos relevantes.

Esto lo vemos en los ejemplos que analiza (Laclau, 2005, pág. 20). Señala que parte de la literatura ubica al populismo dentro de un contenido social particular y toma como uno de los ejemplos a (Donald, 1969)con citas largas que solo vamos a parafrasear. Este autor pretende usar “correctamente” el término, pe., cuando bajo procesos de “modernización” o “industrialización” algunos segmentos de la sociedad se oponen con base en premisas de igualdad o contra todo elitismo y evocando un cierto pasado místico “para regenerar el presente” negándose a aceptar doctrinas de “inevitabilidad social” volviendo la cara hacia creencias apocalípticas mediadas por líderes carismáticos. Sin duda que esto es una forma de expresar un concepto, pero que a la postre, según (Laclau, 2005) puede hallar problemas para aplicar esto a los “populismos realmente existentes”.

En nuestras latitudes la apelación al populismo parece tener una fuerte influencia, sobre todo en estas últimas décadas.Cabe destacar la muy conveniente caracterización que se hace de este fenómeno. En América Latina el populismo tendría un resurgimiento a partir de los años treinta del siglo pasado, década desde la cual habría sido recurrente sobre todo en los gobiernos de Argentina, Brasil, Perú, Bolivia y Venezuela. Algunos autores han identificado tres grandes momentos, uno clásico, entre 1930 y 1970, un neopopulismo entre esta ultima década y 1990 y uno radical que llega hasta nuestros días(Ulloa, 2017). Pero además la primera ola estaría representada por Perón, Getulio Vargas y Velasco Ibarra; en la segunda Alberto Fujimori, Carlos Palenque, Max Fernández y Addalá Bucarán; finalmente en la tercera a Hugo Chávez, Rafael Correa, Néstor y Cristina Kirchner. Esta caracterización es doble, por una parte, por los períodos y por otra por los gobiernos que señalan de populistas. Pero no todos los gobiernos entrarían en los períodos, pues los de Betancourt, Carlos Andrés Pérez y Caldera en Venezuela no serían populistas. Sin embargo, otros autores sí los señalan como populistas ver (Romero, 1996) por lo la categoría es muy débil.

El autor al concretarse a Ecuador, Bolivia y Venezuela, como países populistas diferenciándolos de Uruguay y Chile,expresa que estos países atravesaron por momentos políticos similares que dieron paso al populismo (década de los 90´s e inicios de los 2000) y agregando al populismo más rasgos de los que se atribuyen, afirma que estas características fueron la desaparición del sistema de partidos, una caída de prestigio institucional, un contexto de antipolítica y una exigencia de emergencia de líderes nuevos. Pero que la aparición del populismo no sucedió en Uruguay ni en Chile pues “en estos países retornaron los partidos tradicionales al poder, e incluso, en Uruguay ingresó en la contienda (…) el Frente Amplio. También se apuntaló el fortalecimiento de las instituciones y el Estado de derecho” (Ulloa, 2017), señala luego que no hubo margen para la aparición de outsiders y populistas. Actualmente, según el autor, el populismo habría fracasado en Ecuador, Argentina y Brasil, por lo que habría gobiernos antipopulistas (¿o impopulares?).

La consolidación de los partidos tradicionales en Venezuela AD y COPEY se hizousando apelaciones al “pueblo” como discurso;la imagen de “Juan bimba”, el slogan de AD como “El partido del pueblo”, etc., son ejemplos de esto. Recordemos que ente el fallido intento de golpe de estado el 24 de febrero de 1992 por el entonces Coronel Hugo Chávez (1954-2013), Rafael Caldera (1916-2009) expresó en el Congreso de Venezuela lo siguiente: la democracia no puede existir si los pueblos no comen, si como lo dijo el Papa Juan Pablo II, “no se puede obligar a pagar las deudas a costa del hambre de los pueblos”. Curioso inicio y final “populista” de la llamada IV República.Pero, curiosamente, para Ulloa(2017) no es populismo el paso de la dictadura a la democracia en Chile en la cual retornan los partidos tradicionales. Patricio Aylwin (1918-2016)en su discurso de reinauguración de la democracia en Chile el 12 de marzo de 1990 expresaba:

También deberemos cuidarnos de las tentaciones propias del poder, sea creyéndonos: dueños del mismo en vez de meros mandatarios del pueblo soberano y responsables ante éste de su desempeño; sea convirtiendo la legítima controversia democrática en lucha despiadada por conservar, acrecentar o conquistar poder.

El poder ha de ser para nosotros un mero instrumento para servir. Conservaremos y acrecentaremos la confianza de nuestros compatriotas en la medida misma en que seamos capaces de servir eficazmente el bien común de la Nación.(Aylwin, 2014)

En estas palabras se exhibiría un claro contenido “populista” si los elementos de este son, como hemos visto, invocar los valores del pueblo como los paradigmáticos e ideales de los cuales no podríamos alejarnos. Pero (Ulloa, 2017) adicionalmente incorpora otro rasgo al populismo, la existencia o no de partidos “tradicionales” en la democracia, de tal manera que la forma de subsistencia de los partidos tradicionales en una democracia sería un indicativo de populismo, además de sugerir que solo los partidos tradicionales son legítimos en una democracia. Por otra parte, demoniza a los líderes emergentes pues los califica de outsiders y populistas en un giro maniqueo del término, primero como categoría política y luego con carga emotiva y peyorativa.

La vaguedad del término es tan amplia que sería difícil encontrar en el escenario político a algún candidato o personero que no se le aplique el término. Si colocamos en dos polos a la “gente pura” y a la “élite corrupta” como lo hace Cas Mudde, citado por (Perez & Llaneras, 2016) para definir al populismo como una “ideología delgada que considera que la sociedad se divide en [aquellos] dos grupos homogéneos y antagónicos” sería tan inútil la definición que preferiríamos trabajar con lo que se deja en medio, pues que tire la primera piedra el que no considere estar en ninguno de los polos. Pero la definición tal vez funcione no por la vía de admitirlo sino de proyectarse en uno de los polos con lo cual la gente miraría para el que más le convenga. Y eso parece que hizo Donald Trump “La pegunta de mañana es: ¿Quiénes queréis que gobierne América, la clase política corrupta o la gente?” (Perez & Llaneras, 2016).

Y por si no fuese suficiente estos autores, citando a Duncan McDonnell expresan que “Lo que Trump y Podemos [el partido Español] tienen en común es su reivindicación de que las élites han fallado a la gente y han usurpado la democracia. Como resultado, dicen que el pueblo debe ´recuperar su país´ [comillas simples del autor] votando por ellos” (Perez & Llaneras, 2016).

Recientemente (Svampa, 2017), al referirse al tema, hace un interesante recorrido por los acontecimientos sociales en América Latina en estas últimas décadas. Señala que desde el inicio podía advertirse un campo de tensiónformado por dos matrices, una populista y desarrollista y otra indianista e incipientemente ecologista. La primera va a estar marcada por la dimensión reguladora y centralista que apunta a “recrear” (dice) el Estado nacional y a reducir la pobreza; por su parte el otro extremo de la tensión se caracterizó por la emergencia de un Estado Plurinacional, el reconocimiento de las economías indigenistas y el cuidado del medio ambiente, pero que “con el correr de la década los progresismos fueron consolidándose, de la mano de una narrativa populista-desarrollista y de un proceso de personalización del poder, desplazando otras narrativas de corte descolonizador…” (Svampa, 2017).

Luego de repasar los distintos enfoques que sobre el populismo se han desarrollado en los últimos tiempos, como el desu coterráneo Laclau, que mira de soslayo, y el de Arditi que lo halla en contextos democráticos y no democráticos pensándolo más como “espectro” que como “sombra” de la democracia, sugiere un retorno inquietante del fenómeno que “remite a la indecidibilidad estructural del populismo, pues este puede ser algo que acompaña o bien, que acosa a la democracia” (Svampa, 2017). Finalmente, la autora define la existencia, a partir de los noventas, de un populismo de baja intensidad y otro de alta intensidad (los de Hugo Chávez, Nestor y Cristina Kirchner y Evo Morales). Para ella populismo es un fenómeno político complejo y contradictorio que ofrece tensiones entre elementos democráticos y no democráticos.

Nuestra interpretación del texto de la autora es que ocultaun giro, luego de plantear una hipótesis inicial de cambio de época, desdoblasu discurso hacia apelaciones de populismo combinadas con las de progresismo en una mezcla poco esclarecedora. Inicialmente cuando usa la palabra “progresismo” como resumen de los movimientos y gobiernos que se manifiestan ante el cambio de época, progresismo parece significar tendencia hacia el progreso (incluso invoca su origen ilustrado) pero al mezclarlo con “populismo” introduce disonancia cognitiva pues, en primer lugar, el progresismo, si se consolida con el tiempo,como dice, admitiría progreso, según su definición; pero ese progresismo que se consolida lo hace, además, de la mano de los populismos (desarrollistas). Usa el término “populismo” esta vez como adjetivo (progresismo populista), diferente a “populismo” como sustantivo (como referente). Y como dudo que se haya querido referir a “progreso popular”, “progreso del pueblo”, etc., entonces creo que “progresismo populista” es una descalificación.  Esta disonancia se resolvería si “progresismo” más que una designación que resume a un grupo de gobiernos (que buscan progreso) es una descalificación (ironía de progreso) que va cediendo el paso al “populismo” en una suerte de escape hacia adelante de la hipótesis inicial.

El artículo buscaría descalificar a los movimientos que respondieron al agotamiento del neoliberalismo (en sus palabras) a partir del año 2000. Tal descalificación tendría asidero en el populismo y en un progresismo (fin de ciclo) que daría paso nuevamente a movimientos liberales. Esto lo va a sugerir al afirmar con Arditi el “retorno inquietante” del populismo más como espectro que como sombra de la democracia. De modo tal que hubo un “antes” que no fue populismo coincidiendo con Ulloa (2017).

Creo que la contradicción en la que cae(Svampa, 2017) busca un cambio de sentido sobre la realidad sociopolítica de América Latina que había descrito como de cambio de época, introduciendo el tema del populismo como justificación plena; la pregunta es si habiendo un cambio de época los gobiernos devienen en populismo como “espectro” de la Democracia o son movimientos de suyo populistas (que tendrían el espectro por dentro), en consecuencia, tendría que quedarse en el contexto del lenguaje del populismo. El artículo no aclara ninguno de ambos aspectos pues sería difícil argumentar plenamente o deductivamente, que los gobiernos socialdemócratas no son populistas y que los de izquierda sí lo son, cosa que intenta (Ulloa, 2017) . Pero además, con el fin de ciclo progresista ¿vendría el fin del populismo o vendría un populismo progresista de verdad? ¿Un populismo lite? ¿Un ciclo conservador libre de populismo? ¿el triunfo de Macri, Bolsonaro y Piñera implica la derrota del populismo? ¿Son esos gobiernos antipopulistas? ¿Qué es antipopulismo? ¿es ser impopular?¿Qué es populismo para Svampa?, es algo complejo, contradictorio e indecidible. Nada menos.Complejizar no es enredar.

En un intento por caracterizar al populismo de alta intensidad dice que es una tensión entre elementos democráticos y no democráticos no sabiendo qué hegemonía se construye. Tratando de caracterizar o de introducir nuevos elementos lo que hace es que abulta mucho más el ya abultado contexto del pretendido populismo.

¿A qué objeto sustancial se refieren los estudios empíricos que ambicionan delimitar una expresión del populismo? Si estos estudios sólo consideran descalificarla de entrada como fenómeno político reconocido no conforme con lo que se interpreta actualmente como la buena gobernanza democrática, basta con asignarle el adjetivo “populista”, sin definirlo, como signo de infamia. (Guy, 2003, pág. 5).

2.    Búsqueda de una alternativa

Pero (Laclau, 2005) va a intentar una explicación a esta vaguedad del término. En primer lugar supone que esta vaguedad intelectual es ex profeso; no pudiendo responder la pregunta por elqué es estotendríamos que apuntar a la realidad sociopolítica que refiere, lo que es; pero este intento sería igualmente vano. Dice que no hay relación entre el explanandum (referida a la primera pregunta) y el explanans (referida a la segunda pregunta) o simplemente una vinculación entre la definición y aquello que afirma. No hay definición y tampoco aquello que afirma, no hay verdad por correspondencia. De tal manera que esto del populismo quedaría relegado a ser un epifenómeno,un simple epíteto que deja a los señalamientos la carga de significación. En segundo lugar sugiere tomar esta vaguedad en serio, de tal manera que esta amplia definición y su vaguedad no serían sino expresión de una realidad igualmente borrosa y compleja de aprehender, pero así mismo, un acto “performativo dotado de racionalidad propia [como] condición para construir significados políticos relevantes” (Laclau, 2005, pág. 32) posiblemente destinado a la dicotomización ideológica como proceso de simplificación del espacio político, de modo tal que en los polos queden grupos de actores unificados por diferencias tolerables entre ellos pero separados del otro polo por diferencias intolerables entre estos. Ambas explicaciones podrían estar asociadas, la segunda seguiría a la primera. En esta separación cabrían dicotomías del tipo pueblo-oligarquía, patriotas-apátridas, nacionalistas-globalistas, pobres-clase media vs clase media-ricos, etc. los polos de las dicotomías no serían absolutos pero sí lo suficientemente homogéneos como para que los grupos se mantengan. Y si esto es así, se pregunta (Laclau, 2005) ¿no es esto precisamente el ingrediente necesario de la política?De esta manera tenemos una interpretación globalizante que coloca al populismo como elemento de la retórica política y menos como categoría de las ciencias sociales y políticas por cuanto sus elementos argumentales se corresponderían más con el pathos que con el logos de estas ciencias. Recordando a B. Russell (1872-1970), el filósofo inglés, en alguna parte expresaba que los sueños si bien no se enmaterializan parten de elementos reales, un unicornio no existe pero sí el caballo, elcuerno y las alas de ave. Es una buena analogía para el populismo, parte de elementos aceptados por la academia y la política como la oligarquía, las élites, el pueblo, los partidos, la corrupción, el socialismo, la democracia, etc. quedando ahora construir un discurso con el cual poner a soñar a muchos y a pelear a otros tantos.

No habría cosapopulista “El populismo es en Laclau un modo de ´construcción de lo político´ [comillas simples del autor] que puede ser adoptado por regímenes de derechas e izquierdas por igual, unos más y otros menos autoritarios” (Gutierrez, 2011, pág. 152). Este autor interpretando a (Laclau, 2005) expresa que lo que importa del populismo es la manera como ciertos elementos significantes son mezclados con el propósito de dominar el escenario político. Efectivamente uno de los usos del lenguaje es la persuasión, de modo tal quees esencial la eficacia en la combinación de los elementos señalados anteriormentecon fines ideológicos de cohesión de los grupos sociales.

3.    Intuición indefinible o cosa indecidible

No pudiendo sostenerse la existencia de una cosa populista y menos aún poder definir o delinear el concepto que le viene a cada autor, pues cada definición ad-hoc no logra ir tras el objetivo de las definiciones, eliminar la ambigüedad, sí se ofrecen rasgos o marcas, trazas o sucesos sociopolíticos a manera de indicadores de aparición del espectro de Arditi, citado por (Svampa, 2017), que retorna de modo inquietante en una estructura indecidible entre democracia y no democracia. Sin embargo, la amplísima cantidad de rasgos del populismo no evita que tenga un sentido, evita sí que sea definible en tanto que sea posible expresar en una proposición aquello que es. Como tiene sentido, al menos para un extenso grupo de intelectuales que lo afirman, tiene una dirección, esto es, algo se hace populista bajo señalamiento del que lo identifica. Esto es así pues al no ser posible señalar nada como populista en término objetivos,pues solo uno o dos rasgos no lo construyen, no es diagnosticable, entonces, señalar algo como populista tiene que tener, ademásde rasgos identificadores que le den realismo, algo másque lo sugiera, que lo invoque, que haga ver el “espectro”.

Para que una idea (en estado conceptual) sea definible (pase a estado proposicional) debe ser posible darle una extensión y una vez establecido los criterios de esa extensión, el objeto definido puede ser clasificado. El populismo, sin pasar a estado proposicional tiene clasificaciones, urbano, agrícola, plebeyo, de clases medias, de alta intensidad, de baja intensidad, etc. No hace falta una definición en sentido de lógica proposicional; hacen falta los rasgos que le den realismo, que permita señalarlo; pero es una determinada configuración de los rasgos lo que se construye como populismo.

Sin embargo,estos no son síntomas libres de polvo y paja, estos deben tener igualmente un sentido, una intención. El populismo percibido, aprehendido, revela una intención. Un arreglo de los rasgos, interpretados bajo la intención de crear el “espectro”. Por ello es difícil mantener o probar que exista algo como “populismos realmente existentes” más si se ha sostenido algo como que tiene una estructura indecidible, contradictoria, en una añoranza sobre lo definido, lo decidible. Esto es, en uno de los polos de alguna contradicción. Los que escoge(Svampa, 2017) son los polos democracia y no democracia. Democracia es definible con claros rasgos principales y operacionalizables como el sufragio y teórico-filosóficos como los que están presentes en las constituciones, en el papel. Lo puro, el extremo definido constitucionalmente, lo conceptual que es mapa pero no territorio y que ha de encontrar su opuesto del mismo modo; aquello que sea contrario a lo definido como rasgos democráticos será no democrático. Pero el populismo se halla sin definición y por tal es incomparable con los términos de una democracia. Apelar al pueblo no lo hace más o menos democrático, la demagogia tampoco. Lo que se relativiza entre democracia y no democracia o menos democracia (hasta su negación) son las democracias efectivamente construidas, que lo serán más o menos al ser comparadas entre estas ó al ser comparadas contra su propia Constitución.¿Cómo entra el populismo en este espectro o continuo de rasgos más cercanos o separados de lo puro constitucional? Si hay populismos de baja y alta intensidad, pues también los habrá dentro de esa franja constituyendo un continuo no decidible; por lo tanto, todo lo que se coloque en ella será populismo; en consecuencia todas las democracias actuales serían populistas.

La primera característica del populismo de alta intensidad, que propone la autora, es que el populismo se presenta como una tensión entre elementos democráticos y no democráticos. A mi modo de ver esa tensión siempre está presente en las democracias y no se llama populismo de manera ambigua sino concretamente  autoritarismo, abuso de poder, corrupción, etc. las enfermedades de la democracia como la violencia de género y racial son claros ejemplo de esa tensión. La segunda característica, la de creación de bloques opuestos como los que señala, el bloque popular versus el de la oligarquía cae en la misma diatriba de lo puro lógico contra lo real. ¿No es legítimo, en una democracia, la insurgencia de bloques populares en pugna con otros bloques? Pero ¡aquí salta la liebre! Parece que hay, para algunos autores, tensiones más democráticas o menos democráticas. La guerra en Colombia por más de cincuenta años fue una tensión que soportó la democracia en ese país, tensión de un bloque que decía representar al pueblo como el de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo y ¿eran populistas de alta intensidad las FARC-EP?

Populismo es un fenómeno que se construye en la retórica política, como dice (Laclau, 2005), que persigue el dominio de los escenarios políticos pero que tiene una intensión más allá del simple dominio del escenario político. Según las lecturas si esta tensión por el dominio es dada entre partidos socialdemócratas, el populismo se haría casi imperceptible pues no hay nada populista que uno diga del otro sin que él mismo lo tenga. Populismo se dice del otro ¿Cuál otro? El señalado de populista parece sostener un Discurso Salvaje o liberador, en el sentido de (Briceño Guerrero, 2014), y el que señala de populista al otro parece sostener un Discurso Mantuano o conservador que defiende un Discurso Eurocéntrico. De tal manera que al enfoque de (Laclau, 2005)(el que ha soportado más la crítica) habría que darle una dirección. Populismo no es algo externo a los grupos que hace que estos se formen, es algo intencional, el espectro se crea bajo dominio ideológico cuando uno de los grupos que participa no es legitimado por el otro. En cuando a los populismos de derecha, lo que tienen de populistas queda latente, potencial, no se hace explícito en el debate político, pues se aceptan mutuamente.

Bibliografía
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Briceño Guerrero, J. M. (2014). El laberinto de los tres minotauros.Caracas, Venezuela: Monte Avila.
Donald, M. (1969). Populism as an ideology. En G. Ionescu, & E. Gellner, Populism Its Meanig and National Characteristics.
Gutierrez, V. D. (mayo de 2011). Ernesto Laclau: El populismo y sus avatares. Íconos. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales(40), 151-168.
Guy, H. (2003). El populismo como concepto. Revista de Ciencia Política, XXIII(1), 5-18.
Laclau, E. (2005). La Razón Populista (Primera edición ed.). México: Fondo de Cultura Económica.
Perez, C. J., & Llaneras, K. (14 de Noviembre de 2016). El País. Recuperado el 23 de Junio de 2017, de Política: De Trump a Podemos: Qué es exactamente el populismo: www.politica.elpais.com
Romero, A. (1996). La miseria del populismo. Mitos y realidades de la democracia en Venezuela. Caracas: Panapo.
Svampa, M. (11 de Abril de 2017). Sinpermiso. Recuperado el 23 de Junio de 2017, de Populismos latinoamericanos en el fin de ciclo progresista: http://www.sinpermiso.info/textos/populismos-latinoamericanos-en-el-fin-del-ciclo-progresista
Ulloa, C. (Abril de 2017). Nueva Sociedad. Recuperado el 24 de Junio de 2017, de El populismo y sus paradojas: nuso.org/artículo/el-populismo-y-sus-paradojas

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Una historia de intervencionismos . Manuel Celis http://blogger.fevp.gob.ve/2019/03/una-historia-de-intervencionismos-extranjeros-en-venezuela-y-de-resistencia-patriotica-manuel-celis/ Wed, 06 Mar 2019 16:00:00 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=888

Una historia de intervencionismos extranjeros en Venezuela y de resistencia patriótica

Manuel Nohel Celis Bustillos

Director del Núcleo Antonio José de Sucre de la Universidad Experimental de la Gran Caracas

Estudiante de postgrado de la FEVP

 

Hace 117 años las potencias mundiales del siglo XX, el Imperio Británico, el Imperio alemán y el Reino de Italia, asediaron y bombardearon las costas venezolanas. Con la excusa de cobrarle a  la nación unas deudas pendientes y de supuestos daños a connacionales alemanes, italianos y británicos, dichos países rodearon nuestro Caribe y cañonearon al país. Por cierto, la suma que se pretendía cobrar superaba diez veces lo que realmente debía Venezuela.

Los cañonazos de los buques, crucero protegido SMS Vineta, el crucero ligero SMS Falke y el cañonero SMS Panther alcanzaron a todos los habitantes de Puerto Cabello, La Guaira, Cumaná, Carúpano y las bocas del Orinoco, sin discriminar afectos o desafectos al gobierno de Cipriano Castro. También se unieron al bloqueo, buques de Holanda, Bélgica y España. El Presidente Castro, quien no era socialista, asumió una posición política nacionalista y se defendió con la retumbante proclama: “La planta insolente del Extranjero ha profanado el sagrado suelo de la Patria”.

La verdadera razón de la agresión a la Patria de Bolívar fue que esas potencias extranjeras, Alemania, Italia y el Imperio Británico, tenían inversiones en Venezuela. La New York & Bermúdez Company se ocupaba de la explotación del Lago de asfalto de Guanoco y de algunos pozos petroleros que perforó en la misma zona. Las empresas alemanas, por su parte, se ocupaban de  la construcción de la red ferroviaria en especial la del Gran Ferrocarril de Venezuela. Estados Unidos, les estaba ladrando en la boca de la cueva a estas potencias mundiales. La Doctrina Monroe había comenzado a ejercer sus presiones para apoderarse de las naciones Latinoamericanas y de sus riquezas.

Cipriano Castro, comprendiendo la gravedad del asunto, hizo un llamado a afectos y detractores para defender la nación. Aunque, los caudillos venezolanos estaban en guerra, decidieron defender la causa nacional. Entre muchos de quienes se sumaronen la defensa de la Patria estuvieron el “Mocho” Hernández y su Partido Liberal Nacionalista. En las principales ciudades del país se produjeron manifestaciones de apoyo al Presidente Cipriano Castro, en lo que se considera como una importante evidencia de nacionalismo antiimperialista. Incluso pacifistas como el Doctor José Gregorio Hernández se enrolaron como voluntarios.

    Hoy, un siglo después, la potencia más grande y violenta de la historia de la humanidad, el Gobierno de los Estados Unidos, seguido por un coro de gobiernos de ultraderecha, como Colombia, Chile, Costa Rica, entre otros, amenazan a Venezuela con invadirla militarmente y con ingresar de forma violenta y sin ningún tipo de autorización, una supuesta ayuda humanitaria de alimentos y medicinas.

    Los primeros cañonazos “modernos” llegaron vía Twitter, Facebook, Instagram. Bombardearon por dos largos años, por lo menos, las mentes de varias decenas de venezolanas y venezolanos, quienes el 23 de febrero de 2019, pedían a gritos que Estados Unidos invadiera el país con su fuerza de marines.

    La segunda vanguardia fue un concierto en Cúcuta, con más de cien artistas nacionales e internacionales que lloraban por la “crisis venezolana” y pedían, también a gritos, la intervención militar gringa en suelo venezolano. 

    Simultáneamente los cañonazos de las agencias de noticias mundiales no se hicieron esperar, CNN en español, AFP, Reuters, AssociatedPress (AP), Deutsche Presse-Agentur (DPA), Agencia EFE, UnitedPress International (UPI), Europa Press, entre otras decenas de cadenas informativas, divulgaron por el mundo sobre la “Dictadura de Maduro en Venezuela” y la necesidad de recaudar más de cien millones de dólares, para contribuir a la “ayuda humanitaria” para el país.

    Previa invasión militar, hace años estábamos invadidos con miles de noticias y de fake news que infundieron miedo y terror en miles de compatriotas y en otras naciones latinoamericanas, que exhortaban al Gobierno de Estados Unidos, para una intervención militar en Venezuela.

    Después de tantas ofensas, injurias, maldiciones y millones de caracteres contra la patria de Bolívar, con la unión cívico – militar impulsada por el Comandante Chávez y sostenida por el Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, ha triunfado la paz en el país.

    La violencia se desató. Quemaron una de dos gandolas que “traía la ayuda humanitaria”, lanzaron bombas molotov contra personas y bienes, atropellaron personas con tanquetas robadas a la Guardia Nacional Bolivariana, un diputado y su primo estuvieron festejando el viernes y sábado, acompañados de dos mujeres, quienes se cree que los drogaron y robaron; el primo falleció, según un diario colombiano; se enfrentaron grupos armados y violentos, y todo ocurrió en la frontera entre Colombia y Venezuela, del lado colombiano.

    Las mentiras, la violencia, la falsa ayuda humanitaria, los improperios, el odio, el racismo, los falsos positivos, los fake news, se quedaron del lado colombiano, junto con los Presidentes títeres Iván Duque, Piñera y el autoproclamado Presidente de Venezuela, Juan Guaidó. Todo se quedó del lado colombiano y no lograron penetrar la frontera de Venezuela. No pudieron profanar el sagrado suelo Bolivariano.

    Triunfó la paz. La resistencia ancestral del pueblo venezolano, la diplomacia de paz impulsada por el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, se consolidó. El 24 de febrero, cuando muchas y muchos esperaban ver sangre y desasosiego en el país, estábamos celebrando un domingo de paz, de descanso, de esperanza, con el apoyo de más de cien países en el mundo pidiendo por el NO INJERENCISMO extranjero en Venezuela. Los Pueblos de Estados Unidos, Europa, Latinoamérica, África levantaron sus voces en un solo coro contra el intervencionismo gringo en el país y a favor de la paz.

    Aunque persisten las amenazas del Gobierno de Estados Unidos, aunque permanecen nuestros recursos financieros bloqueados en Gran Bretaña, aunque seguimos sancionados por algunos países de Europa, hoy podemos decir que en Venezuela vivimos en paz. Estamos trabajando por superar nuestras dificultades, nuestros problemas económicos, nuestras necesidades básicas. Seguimos construyendo universidades, produciendo, aún con nuestra economía bloqueada, seguimos haciendo y entregando viviendas dignas.

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