Escuela Venezolana de Planificación – FEVP http://blogger.fevp.gob.ve Blog de investigaciones Sat, 13 Apr 2019 03:51:12 +0000 es hourly 1 http://blogger.fevp.gob.ve/wp-content/uploads/2019/03/escuela-autor-90x90.jpg Escuela Venezolana de Planificación – FEVP http://blogger.fevp.gob.ve 32 32 El ataque eléctrico. Vladimir Adrianza Salas http://blogger.fevp.gob.ve/2019/04/el-ataque-electrico-y-las-recomendaciones-para-enfrentarlo-vladimir-adrianza-salas/ Mon, 08 Apr 2019 11:59:28 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=949

El ataque eléctrico y las recomendaciones para enfrentarlo. Vladimir Adrianza Salas

Vladimir Adrianza Salas
Economista, administrador, internacionalista, investigador en geopolíticamente energética y económicamente, ingeniero en Sistemas y docente universitario. Docente investigador de la FEVP.

Desde 1999, la Venezuela bolivariana ha venido recibiendo un conjunto de ataques instrumentados bajo diferentes conceptos de guerra posmoderna. El primer “Golpe de Estado Mediático” de la historia mundial, el 11A2002, el golpe petrolero de Diciembre 2002 – Enero 2003,  los paramilitares de la Finca Daktari en 2004, las guarimbas desde ese mismo año y hasta 2017 con quema de seres humanos vivos, las Órdenes Ejecutivas de Barack Obama en 2015 y de Donald Trump desde 2017 a la fecha, asesinatos de 300 campesinos y más, de Eliezer Otaiza y Robert Serra, jóvenes dirigentes del PSUV,   por sicarios colombianos y desde hace más de una década, el ataque con drones explosivos al Presidente Nicolás Maduro Moros el 4Ago2018, la desestabilización de nuestra economía y para rematar, los ataques continuados a nuestro Sistema Eléctrico Nacional (SEN).

Durante el mes de marzo de 2019, la República Bolivariana de Venezuela ha sufrido un conjunto de apagones (blackouts) de gran magnitud, producto de los ataques perpetrados en contra del SEN, situación que ha ocasionado grandes trastornos en la vida cotidiana y productiva de nuestra nación, debido a la transversalidad de la energía eléctrica en todos los sectores de la vida contemporánea de una nación.

Indiscutiblemente, no se trata de hechos que puedan ser imputados a fallas de mantenimiento del SEN de la República Bolivariana de Venezuela (RBV), pues de serlo así, hubieran tenido otras características las fallas presentadas, particularmente,  la duración de estos incidentes.

Las pérdidas económicas ocasionadas a la nación en términos cuantitativos, pudiéramos calcularlas en cifras que rondan el millardo (1.000 Millones) de dólares estadounidenses diarios. Esta cifra se obtiene de dividir el PIB estimado para 2019 (240 mil millones de US$ aproximadamente) dividido entre el número de días hábiles (261 – días calendario menos fines de semana) a laborar este año.

Vale decir que los hechos sucedidos – el sabotaje perpetrado –  forman parte de un conjunto de tácticas utilizadas por los Estados Unidos de América y sus aliados (locales, regionales y mundiales), para desestabilizar la RBV a fin de facilitar la ocupación de nuestro territorio por parte de fuerzas multinacionales, encabezadas por ese país, primer Estado injerencista del mundo y  patrocinador del terrorismo en sus diferentes formas durante décadas, a nivel mundial.

El SEN-RBV es un sistema cuya principal fuente de generación de energía eléctrica es proporcionada por la Central Hidro-eléctrica del Guri, junto a los complejos anexos de Caroachi y Tocoma. De allí proviene la generación de más del 80% de la energía eléctrica  en Venezuela. Por lo tanto, cualquier afectación de su funcionamiento, bien sea en la generación del flujo eléctrico o en la transmisión del mismo, tiene colosales repercusiones en todo el territorio nacional, debido a la alta dependencia nacional de ese complejos generador.

No entraremos a mencionar consideraciones ambientales en este momento, pero, si vale la pena recalcar, que durante los tiempos del Presidente Hugo Chávez, se construyeron en nuestro país otros centros de generación eléctrica distribuidos  en el territorio nacional. Termoeléctricas de ciclo combinado,  hidroeléctricas y parques eólicos y generadores diesel de menor escala, fueron instalados en el país para compensar la generación de energía y para disminuir la excesiva dependencia de la principal fuente de generación eléctrica del país (Guri). En estos momentos, públicamente no se disponen de datos objetivos y fidedignos que permitan calificar o cuantificar, el estado de funcionamiento de los complejos creados en tiempos del amado Presidente Hugo Chávez, lo cual, aumenta la incertidumbre respecto al verdadero estado de funcionamiento del SEN-RBV.

Por otra parte, es bien sabido que durante los últimos años, Venezuela ha sido objeto de una intensa operación psicológica, cuyo objetivo principal ha sido, debilitar el Estado Venezolano y particularmente, sustraer de nuestro país a profesionales de todas las edades, sobre todo, jóvenes formados en el sistema de universidades nacionales, los cuales son necesarios, para el mantenimiento de  la infraestructura eléctrica del país, así como, para cualquier otra área vinculada al desarrollo nacional según sea la disciplina estudiada.

Las “sanciones” económicas que ha impuesto la actual Administración de los Estados Unidos a Venezuela, han agudizado la crisis económica que se ha presentado en el país debido a la caída de los precios del petróleo desde 2014 a la fecha. Esta caída, también inducida desde los EE.UU., ha provocado la segunda quiebra generalizada del modelo rentista petrolero en nuestra historia, impuesto por factores estadounidenses en nuestro país desde la segunda década del siglo XX. Este modelo se ha caracterizado por hacer de Venezuela un país que exportaba petróleo e importaba prácticamente de todo (principalmente desde los Estados Unidos y sus países aliados) y entre muchos productos, particularmente la tecnología para la generación eléctrica, incentivando nuestra dependencia externa.

Un altísimo porcentaje de componentes medulares del SEN-RBV no han sido ni son producidos en nuestro país y mucho menos, instalados y mantenidos por empresas nacionales. Un ejemplo de esto lo tenemos en el Sistema tipo SCADA (Supervisory, Control and Data Adquisition – supervisión, control y adquisición de datos) instalado en el Complejo Generador del Guri, destinado al control automatizado e inteligente – cibernético – de la generación eléctrica en el país. Este sistema, como todo producto de software propietario (producido por una corporación internacional) en el mundo occidental, posee puertas traseras no admitidas públicamente por sus fabricantes, que facilitan el acceso a organismos de inteligencia de escala mundial como lo son la CIA y la NSA de los Estados Unidos, por citar solo unos pocos organismos de un Estado que agrede actualmente a nuestra nación, hecho que vulnera el ejercicio de la soberanía nacional.

Por otra parte, como todo elemento complejo de generación y distribución eléctrica, el SEN-RBV es sensible a perturbaciones electromagnéticas, desde actividades solares pasando por aquellas producidas por artefactos nucleares y otros tipo de armas que permitan generar perturbaciones electromagnéticas, producidas hoy día por países con industrias armamentísticas avanzadas como el complejo militar industrial de los EE.UU. En esta oportunidad y de acuerdo a lo dicho por el Alto Ejecutivo Nacional, parte de las fallas del SEN-RBV, han sido inducidas en forma intencional mediante dispositivos  capaces de producir tales perturbaciones.

El ataque al SEN-RBV ha incluido en los últimos doce (12) años, un conjunto de operaciones de sabotaje a diferentes niveles y sobre diferentes componentes del mismo, siendo el más notorio, el perpetrado por francotiradores sobre el patio de distribución de cargas del Guri,  hace apenas unos días. El conjunto de ataques sistemáticos y continuados han tenido como uno de sus propósitos, debilitar el SEN-RBV y perturbar el normal desenvolvimiento económico de la nación, a fin de agudizar la crisis económica inducida, debilitando así, la gestión del Alto Gobierno Nacional.

Podríamos escribir libros inmensos de todo lo sucedido en el SEN-RBV y de las proposiciones a realizar para garantizar su operatividad, pero lo mas importante ahora, es compartir con nuestros compatriotas algunas medidas a proponer para disminuir la vulnerabilidad del sistema, a fin de que sean corregidas en el menor plazo posible, dadas las agresiones que recibe el país en estos momentos. En términos generales estas son:

1. Disminuir al menor grado posible, la alta dependencia de la generación proveniente del complejo del Guri, diversificando la Matriz Energética existente en Venezuela, así como, la distribución geográfica de los centros de generación eléctrica. La matriz energética debe contener medios de generación variados basados en diferentes fuentes de energía, eólica, solar, hidroeléctrica de baja y media escala, termoeléctrica de ciclo combinado, etc.

2. Sustituir a la brevedad posible, el Sistema tipo SCADA instalado en el complejo hidroeléctrico del Guri, por un sistema desarrollado por personal calificado nacional, comprometido con la RBV y bien remunerado, con ayuda de personal calificado en cibernetica e desarrollo de sistemas informáticos, de potencias aliadas como la Federación Rusa y la República Popular China. El sistema operativo que debe servir de base a este nuevo sistema SCADA debe ser el LINUX-CANAIMA en una versión específicamente orientada para este fin, con el propósito de garantizar su independencia y auditabilidad. Estas iniciativas deben extenderse a todo tipo de aplicativos importado que operan en diferentes dependencias de la administración pública nacional como por ejemplo el SAP, que opera en instituciones y organismos públicos de la nación.

3. Desarrollar al máximo posible, industrias conexas al SEN-RBV, capaces de producir en territorio nacional, partes, componentes y diversos elementos para este sistema, mismas que requieran en la menor medida posible, de componentes importados y divisas para su funcionamiento.

4. El personal a contratar por los organismos públicos que administran SEN-RBV,  valorado como Estratégico para el Estado Venezolano, debe ser idóneo, es decir, debidamente capacitado e identificado con los altos intereses de la nación venezolana. Esto incluye, el personal gerencial, ingenieros, técnicos y trabajadores en general, encargados del mantenimiento y desarrollo del mismo.

5. Nuestras leyes deben penalizar severamente, con penas de 30 años o mas si fuera posible, a cualquier persona que infiera daños al SEN-RBV, sin posibilidad de apelación alguna de su sentencia. De la misma manera, penalizar los actos de corrupción realizados por funcionarios públicos  y sus socios externos, adscritos a los ministerios asociados al tema de la energía, por constituirse en medios para vulnerar la soberanía nacional y por ende, la Seguridad de la Nación afectando su Defensa Integral. Las penas no solo deben estar encaminadas a privar de libertad corporal  a estos funcionarios y sus socios externos, sino también, privar de la totalidad de los bienes a su nombre y los de sus testaferros, junto a la  prohibición del ejercicio de cargos públicos de por vida.

6. Mediante la utilización del Internet y otros medios públicos de información, debe mantenerse informado sistemáticamente a todo el pueblo venezolano, de los planes y procesos de fortalecimiento del SEN-RBV, a fin de evitar desviaciones, aplicando la controlaría social con el propósito de garantizar el crecimiento con estabilidad del sistema.

Las anteriores, son solo parte de las sugerencias que correspondería hacer para garantizar la Defensa Integral de la Nación y la Seguridad Integral de la misma, sobre todo, considerando que Venezuela ha sido sometida a diferentes conceptos de guerra, ¡ si ,  de guerra !, desde hace 20 años, pensada y desarrollada desde diversos centros de poder mundial, encabezados por los Estados Unidos de América, cuyas clases dominantes en el poder y con ayuda de sus aliados locales y regionales, están interesadas en someter a todos los pueblos de América Latina bajo sus designios y particularmente, a la RBV, de la misma forma como sometieron a nuestro país en tiempos de la 4ta. República durante todo el siglo XX.

Vladimir Adrianza Salas.

Caracas, 01 de Abril de 2019.

Algunos aportes y análisis hechos públicos por el suscrito, en 2018 y 2019.

VTV. La Hojilla. 29 de Agosto de 2018. La Hojilla con Mario Silva. Ataque continuado a Venezuela. Temas varios incluyendo el ataque continuado al Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Pulsar aquí.

TELESUR. Es Noticia. 29 de Enero de 2019. Es Noticia. Periodista: Tatiana Perez. Pretenden llevar a Venezuela a un esquema de Guerra Híbrida. Pulsar aquí.

TELESUR. Es Noticia. 8 de Marzo de 2019. Periodista: Tatiana Perez. Tema: El sabotaje al Sistema Eléctrico Venezolano. La extrema derecha nacional e internacional quiere hacer claudicar al Presidente Nicolás Maduro Moros. Pulsar aquí.

TELESUR. Agenda Abierta. 11 de Marzo de 2019. Periodista: Rey Gómez. Tema: El sabotaje al Sistema Eléctrico Venezolano. Pulsar aquí.

VTV. Al Aire. 28 de Marzo de 2019. Periodistas: Dahir Ral y Pedro Yajure. Tema: Guerra Híbrida una estrategia imperial contra Venezuela, Pérdidas inducidas a la economía nacional, mediante el ataque al Sistema Electrico de Venezuela. Pulsar aquí.

  1. VTVDOSSIER. 28 de marzo de 2019. Periodista: Prof. Walter Martinez. Tema: El ataque continuado a Venezuela y la geoestrategia de los Estados Unidos. Pulsar aquí.

]]>
Salutación del optimista. Luis Britto García http://blogger.fevp.gob.ve/2019/04/salutacion-del-optimista-luis-britto-garcia/ Mon, 08 Apr 2019 11:41:22 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=945 Luis Britto García

Abogado, historiador, narrador, ensayista, dramaturgo, dibujante.

Catedrático de la Escuela Venezolana de Planificación

El adversario intenta arrebatarnos hasta la luz;  esclarezcamos el panorama de lo posible.

Vuelve Venezuela a estar en condiciones de

determinar su propio destino, el de América Latina y el del mundo.

El destino  económico del planeta depende de la energía fósil, que mantiene funcionando el sistema productivo, y del oro, único respaldo real del sistema monetario.

Venezuela es el país con mayores reservas pro

badas de petróleo en el mundo, con 302.810 millones de barriles. Le siguen en orden decreciente Arabia Saudita, Canadá, Irán, Irak,  Kuwait, Emiratos Árabes, Rusia, Libia, Nigeria, Kazajistán, y Estados Unidos, en un melancólico puesto 12, con 36.520 millones, apenas algo más de la décima parte de las reservas de Venezuela, muy poco para el mayor consumidor de energía fósil del planeta.

La  Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) calcula para 2014 que en el planeta habría 1.65 billones de barriles (2014), y que si se mantuviera la producción de 83 millones de barriles al día, quedaría petróleo apenas para unos 54 años  contados desde esa fecha. (https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_proven_oil_reserves)

Quien controle esas reservas  controlará el mundo.

El sistema financiero global fundado en un dólar  no  respaldado por nada salvo por la obligación de los exportadores de petróleo de recibir el pago en papel verde, está a punto de ser sustituido por el de otra moneda que, como el yuan, esté respaldada en oro.

El 15 de diciembre de 2018 Víctor Cano, Ministro del Desarrollo Minero Ecológico, declaró que “Sólo en el área cuatro del Arco Minero del Orinoco, estamos estimando que existan 8 mil toneladas de oro inferido. Tenemos certificadas 2.300 toneladas de esas 8 mil. Eso nos colocaría como la segunda reserva de oro del mundo, pero podríamos ser la primera”. (https://www.conelmazodando.com.ve/venezuela-podria-tener-la-reserva-de-oro-mas-grande-del-planeta)

Quien controle el oro controlará el sistema financiero global.

Por no agobiar al lector no añadimos un inventario de las demás riquezas del país, comenzando por la energía hidroeléctrica de Guayana, el agua, la biodiversidad, el hierro, el aluminio, el coltán, el cobre, el torio, sin omitir una espléndida fuerza de trabajo de 14.167.281 personas, casi la mitad de la población, de la cual  unos 6.274.817 son trabajadores intelectuales, y 2.267.003 específicamente califican como profesionales, técnicos y afines.

Gracias a estas riquezas, Venezuela puede ser dueña de  su propio destino, o esclava de quien se las robe.

Que conservemos  las riquezas que asegurarían el destino  del mundo, de nuestro país y de la integración latinoamericana depende de que mantengamos la coherencia interna necesaria para defenderlas.

Esta coherencia por lo pronto no parece vulnerable ante un ataque externo. Las advertencias de China y de Rusia, respectivamente  primera potencia económica y militar  del planeta, han paralizado la intervención armada estadounidense directa o mediante país títere: si no la han ejecutado, es porque ha dejado de ser  factible.

Esa cohesión tampoco parece vulnerable al ataque violento interno. En dos décadas la oposición ha intentado todo, desde el golpe de Estado hasta el magnicidio, desde la oleada terrorista al sabotaje, sin más resultado que fraccionarse y debilitarse cada vez más.

Esta coherencia es medida por lo menos una vez al año por el sistema electoral más perfecto del mundo, que ha realizado 24 consultas en el curso de dos décadas.

La única forma en que podríamos perderlo absolutamente todo es mediante la derrota electoral. El 6 de diciembre de 2015 evidencia que ésta es posible, y revela cómo podría producirse.

El pueblo podría abstenerse masivamente ante el empeoramiento de las condiciones de vida provocadas por el aumento incontenible e injustificado de precios, la desaparición masiva de bienes por las fronteras, la impunidad de la delincuencia económica, la inseguridad impuesta por bandas de paramilitares.

Si queremos controlar nuestro destino y en alguna forma el del mundo, no tenemos más que seguir cohesionados en la defensa de nuestras riquezas y de la redistribución igualitaria de ellas.

Si queremos depender de otros como esclavos y súbditos, la receta es sencilla: sigamos dejando que el oligopolio de una docena de parásitos  mate de hambre al pueblo con precios incontrolados, que un hampa impune de “bachaqueros” siga desviando en provecho propio los bienes subsidiados destinados a las masas, que un puñado de ratas continúe hambreándolo con  el contrabando de extracción, que  ineptos o cómplices lo sepulten permitiendo la proliferación de terroristas paramilitares, hasta que el elector hastiado retire su apoyo al sistema político y de Venezuela no quede más que un agregado confuso de botín y falsos positivos.

Antes de que  tantos sean inmolados para satisfacer la vileza de tan pocos, actuemos para defender los derechos de todos.

]]>
Sitiar una plaza: Cartagena 1815, Venezuela 2019. José Gregorio Linares http://blogger.fevp.gob.ve/2019/04/sitiar-una-plaza-cartagena-1815-venezuela-2019-jose-gregorio-linares/ Mon, 08 Apr 2019 10:29:41 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=941 En 1886, Generoso Jaspe, pintor especializado en recrear episodios históricos, rindió con esta litografía homenaje a los nueve patriotas cartageneros fusilados.

José Gregorio Linares

Historiador. Profesor investigador de la FEVP. Docente de la UBV.

Responsable Académico de la UNEXCA

En términos militares “sitiar una plaza” significa poner cerco a una fortaleza, una ciudad o una nación para apoderarse de ella, someter a su población y apropiarse de sus riquezas. Es una táctica de guerra cuyo propósito es doblegar y rendir al enemigo mediante la aplicación de una ofensiva dividida en tres fases que se desarrollan en forma consecutiva: 1) bloqueo, 2) asedio y 3) ataque final.

1) El bloqueo busca evitar que la población sitiada reciba agua y alimentos; medicina y atención médica; luz, electricidad o gas; armas, municiones y tropas; vestido, abrigo y calzado; dinero y mercancías, información favorable o recreación, suministros y en general ayuda de cualquier tipo. Su objetivo es debilitar y desmoralizar a la población para que ante las carencias extremas y los sufrimientos indecibles a que es sometida (hambre, sed, enfermedades, plagas, pillaje, falta de servicios, saqueos) se entregue abatida, sin defenderse.

2) Luego viene el asedio. Consiste en hostigar y amedrentar sistemáticamente a los sitiados, en primer término, mediante el fuego contra todo aquel que intente romper el cerco para escapar o buscar ayuda; en segundo lugar, por medio de la propagación de epidemias entre los pobladores; y  en tercer lugar, por medio de una propaganda ininterrumpida dirigida a desacreditar a los líderes del pueblo asediado y la causa que enarbolan. El propósito es convencer a los sitiados acerca de la superioridad militar, ética y política de los sitiadores; inducir la deserción y la traición, de modo que los indecisos se pasen al bando enemigo, boicoteen las defensas, saboteen los servicios o delaten.

3) Finalmente viene la estocada final, el ataque o asalto. Consiste en ejecutar una arremetida militar violenta, fulminante y contundente para acabar definitivamente con el adversario, al que se extermina sin escrúpulos, y al que antes y después se le sataniza empleando en su contra toda clase de descalificaciones, y se le responsabiliza de todo lo ocurrido.

Entre los “sitios” más emblemáticos en la historia de Suramérica está el de Cartagena de Indias, ocurrido entre agosto y diciembre de 1815 (105 días). Fue la agresiva respuesta del imperio español contra los cartageneros, quienes crearon el “Estado Libre de Cartagena” (1811-1815), entidad que se declaró libre de España y que formaba parte de una república soberana llamada “Provincias Unidas de la Nueva Granada” (hoy Colombia) que nació en noviembre de 1811 y desapareció en junio de 1816 bajo las botas de los invasores al servicio de España.

El sitio de Cartagena de Indias fue planificado y ejecutado por Pablo Morillo y su lugarteniente Francisco Tomás Morales, que contaron con un enorme ejército invasor de más de 10.000 hombres y una flota de cincuenta y nueve barcos, con los que realizaron un inclemente asedio terrestre y naval. Los efectos del sitio fueron devastadores. En Cartagena de Indias que era una próspera ciudad amurallada de cerca de 19.000 habitantes murió una tercera parte, víctima del hambre, la sed y las epidemias: “diariamente morían en promedio trescientas personas y las que quedaban se alimentaban de ratas, cueros y sabandija”, cuentan los cronistas. En la ciudad se apiñaban “montones de cadáveres insepultos, hombres moribundos, esqueletos de mujeres y niños ambulantes”. Cuando los ocupantes tomaron la ciudad impusieron un Régimen del Terror: lo patriotas, sin distingos de edad, sexo, oficio o clase social fueron pasados por las armas; sus bienes, confiscados; y sus familias, perseguidas.

Para la época del sitio, en Cartagena de Indias vivían muchos venezolanos que encontraron asilo en ella a raíz de la caída de la primera y la segunda repúblicas. Allí se encontraban, entre otros: Antonio José de Sucre, José Francisco Bermúdez, Pedro Gual, Carlos Soublette, Bartolomé Salom, Mariano Montilla. Abnegada y heroica fue la participación de nuestros compatriotas en la defensa del “Estado Libre de Cartagena”. Hicieron el máximo sacrificio por defender la ciudad, las propiedades y la vida de sus hermanos. Así lo reconocieron los cartageneros, y ello consta en la historia. De hecho, cuando el neogranadino Manuel Castillo y Rada, comandante responsable de la defensa de Cartagena, es acusado por sus conciudadanos de querer entregar la plaza a los españoles y es depuesto y encarcelado (octubre); en su lugar es nombrado el venezolano José Francisco Bermúdez. Las reseñas históricas recogen esta información: “Los puntos fuertes de la defensa de Cartagena, para impedir la entrada del enemigo por tierra, fueron El Cerro de La Popa, donde El Mariscal Sucre estaba al mando con otro venezolano, Piñango”.

Cuando los sitiados se convencen de que los enemigos preparan el asalto final, y ya no cuentan con pertrechos y con suficientes fuerzas para enfrentarlos, deciden abandonar la defensa, burlar la vigilancia de la escuadra española, organizar la retirada y escapar por mar. Posteriormente, tras incontables contratiempos, llegan a Haití donde reciben la generosa protección de Alejandro Petión.

Finalmente los sitiadores procedieron a asaltar la ciudad y sometieron cruelmente a una población indefensa. Luego se apoderaron del resto de las “Provincias Unidas de la Nueva Granada”, hoy Colombia. Cartagena quedó en manos de los invasores al servicio del imperio español desde el 6 de diciembre de 1815 hasta el 10 de octubre de 1821, día en el que el último gobernador español fue derrotado por un ejército patriota integrado por colombianos y venezolanos al mando del general caraqueño Mariano Montilla.

De modo que si algún pueblo de Suramérica sabe de los sufrimientos que implica ser sitiado por un imperio, ese pueblo es el colombiano, porque en Cartagena de Indias se ejecutó uno de los sitios más cruentos de que se tenga memoria en la historia militar de Suramérica. Por eso en nuestro país no nos explicamos cómo Colombia (su Estado, su oligarquía y un sector manipulado de la población) coadyuva y se hace cómplice en la ejecución de un criminal sitio contra Venezuela por parte del imperio estadounidense y sus secuaces. Especialmente cuando se trata de Venezuela, el país solidario que siempre le ha auxiliado y cuyos héroes, (nuestros predecesores Bermúdez, Sucre, Gual, Soublette, Salom, Montilla) dieron tantas pruebas de solidaridad, especialmente en 1815 cuando les ayudaron a enfrentar el bloqueo, el asedio y el ataque imperial.

Y esto fue apenas lo que hicimos por Colombia y los colombianos en 1815, antes de que en 1819 en la Batalla de Pantano de Vargas (25 de julio) y en la Batalla de Boyacá (7 de agosto) los venezolanos le devolviéramos nuevamente la Patria que perdieron en 1816 a consecuencia de la invasión de Pablo Morillo. Pero esa es otra historia de fraternidad de los venezolanos que el gobierno, la oligarquía, las fuerzas armadas y las universidades colombianas no quieren que les recordemos. Una historia que nos une entrañablemente al genuino pueblo colombiano, agradecido e insurgente, víctima de la violencia que hoy mantiene a su país… en Estado de Sitio.

Caracas, 4 de abril de 2019

]]>
Defensa Integral y la Gestión de riesgos en el Sistema Metro. José J. Velásquez http://blogger.fevp.gob.ve/2019/04/defensa-integral-y-la-gestion-de-riesgos-en-el-sistema-metro-jose-j-velasquez/ Mon, 08 Apr 2019 10:24:12 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=937 Texto: M.Sc José J. Velásquez*

Magister en Seguridad, Defensa Integral e Integración.

Correo electrónico: Josevela27@gmail.com

        

Este artículo tiene como finalidad analizar la visión sobre la Gestión de Riesgos en el Sistema Metropolitano de Transporte Subterráneo Masivo de Personas (Metro). Proviene de una elaboración que el autor ha realizado a partir de una tesis presentada ante el IAEDEN, para optar al título de Magister en Seguridad,  Defensa Integral e Integración. El texto está orientado por un trabajo documental, ya que las fuentes son documentos de teoría y normativos, tales como la Constitución Nacional, Códigos Legales, los diferentes tipos de Leyes e instrumentos del ordenamiento jurídico venezolano y los planes estratégicos de la nación. Esto permitió llegar a la conclusión de que los Sistemas Metropolitanos de Transporte Subterráneo Masivo de Personas, deben ahondar y profundizar más en la Gestión de Riesgos, para poder detectar las amenazas a las cuales está permanentemente expuesto el sistema, haciéndolo vulnerable y poniendo en riesgo la prestación del servicio, la integridad de las personas que lo utilizan, la economía de la empresa y el mantenimiento del orden interno en lo que a Defensa Integral se refiere.

Introducción

Los Sistemas Metropolitanos de Transporte Subterráneo Masivo de Personas, también conocidos como sistemas metros o metropolitanos, por estar asociados o relacionados a las metrópolis del mundo, en los actuales momentos hay que resaltar que han dado grandes cambios en las dimensiones de la tecnología, infraestructura, formación del talento humano, y no menos importante: el resguardo y protección de quienes lo utilizan, siendo éstos una herramienta para avanzar en la continua operatividad que ofrece el mismo en la movilización de los ciudadanos, por lo que cada día se busca hacer más eficientes en minimizar las vulnerabilidades que ponen en riesgo al sistema.

En tal sentido, pudiéramos mencionar algunas que pondrían en riesgo al Sistema Metro: Accesos restringidos, acciones delictivas, actos vandálicos, amenazas o actos terroristas, no poseer brigadas de emergencia, no contar con la declaración de políticas de seguridad integral, dispositivos de detección, Centro de Control de TV y alarmas, no poseer extintores portátiles, Matriz de riesgo y medidas de prevención, Organización ante emergencias y contingencias, Planta eléctrica de emergencia, Puntos más cercanos de bomberos, policías, hospitales, entre otros.

La organización en dichos sistemas de transporte implica grandes limitaciones técnicas. Precisa una infraestructura, estructura y superestructura particular con relevantes inversiones, entre ellas los sistemas de seguridad, debido a que los sistemas de metros en el mundo se han visto afectados por accidentes, acciones terroristas, sabotaje y vandalismo, con graves consecuencias sociopolíticas. Sin embargo, estas situaciones en el mundo han generado una implementación de planes de seguridad para abordar los diferentes riesgos a los cuales se enfrentan, haciéndolos vulnerables y expuestos a las amenazas.

Ahora bien, ya conociendo cuál es la situación de los mismos en el mundo en términos generales, tales carencias nos hacen llevar esta realidad al entorno de la República Bolivariana de Venezuela, partiendo de que en los actuales momentos el Sistema Metropolitano de Transporte Subterráneo Masivo de Personas cuenta desde el año 1947 con una primera etapa del desarrollo de transporte rápido masivo para las principales ciudades del país, cuando se propuso por primera vez el estudio, proyecto, construcción y explotación de un sistema metro por dos empresas francesas, en principio para la capital del país, concretándose con su inauguración el 2 de enero de 1983, teniendo una longitud de 6,7 km de vía férrea, 8 estaciones, con una inversión de dos mil millones de dólares.

Frente a estos intereses, resulta pertinente resaltar que la expansión del metro en el territorio nacional dio una creciente movilidad de personas con mayor fluidez, con la ampliación y construcción de nuevas líneas y nuevos sistemas, como es el caso del Metro de Los Teques, sistema Suburbano que comunica Los Teques, con la ciudad de Caracas, inaugurado el 3 de noviembre del año 2006, fortaleciéndose el 22 de octubre del año 2007, con la operatividad de la segunda vía de la primera línea.

Este aspecto apunta hacia la necesidad de nuevas inversiones en materia de dichos Sistemas, siendo afianzadas por las políticas de Estado con la inauguración de la estación La Rinconada, perteneciente a la Línea 3 del sistema Metro de Caracas, el 15 de octubre de 2006, la cual uniría las ciudades satélites o dormitorio de Charallave y Cúa con la metrópolis (Caracas); y la construcción y puesta en marcha del Metro de Maracaibo, sistema que se inauguró de manera preoperativa y gratuita al público en las tres primeras estaciones de la Línea 1, el 25 de noviembre de 2006, mientras que inició su operación comercial tres años más tarde, el martes 9 de junio de 2009.

Sin embargo, la evolución, el desarrollo y crecimiento de la población en el país, obligó a planificar y construir en una importante ciudad Industrial como lo es Valencia, un sistema de transporte urbano, la C.A Metro de Valencia, garantizando la rapidez, confiabilidad y seguridad como ejes centrales de su operatividad. Inaugurado y puesto al servicio de los ciudadanos el                 18 de noviembre del 2006, este sistema pudiera ser considerado como elemento de seguridad de la nación, al igual que los antes mencionados, ya que en la Ley de los Sistemas Metropolitanos de Transporte (1983), en el Art. 5° se señala que: “Se declaran de utilidad pública los Sistemas Metropolitanos de Transporte a que se refiere esta ley”, al igual que no podemos dejar de mencionar lo dispuesto en la Ley Orgánica de Seguridad de la Nación (2002), [en lo sucesivo LOSN-2002],Título IV, De las Zonas de Seguridad, Capítulo I, Clasificación de las Zonas de Seguridad, Art. 48, numerales 4 y 6.

Clasificación de las Zonas de Seguridad

«Artículo 48. El Ejecutivo Nacional, oída la opinión del Consejo de Defensa de la Nación, podrá declarar Zonas de Seguridad, los espacios geográficos del territorio nacional señalados a continuación: […] 4. Las zonas que circundan las instalaciones militares y públicas, las industrias básicas, estratégicas y los servicios esenciales. […] 6. Las zonas adyacentes a las vías de comunicación aérea, terrestre y acuática de primer orden. […]».

En este sentido, se hace pertinente destacar algunas de las amenazas  como referencia que harían vulnerable al sistema. Según el autor E. Frigo,[1] las amenazas son:

«Robo/hurto, Atraco, Fraude/Estafa, Atentado/Agresión, Vandalismo, Secuestro, Amenaza de bomba, Sabotaje/Manipulación, Disturbios públicos, Espionaje industrial, Chantaje/Extorsión, Manipulación de Datos, Tráfico de Datos».

Elementos que ponen en detrimento a la Seguridad de la Nación y el desarrollo de la Defensa Integral.

Encarando la defensa

En virtud de lo anteriormente planteado, el Sistema Metro es de servicio público, por lo que se observa la necesidad de desarrollar una propuesta para el diseño de un programa de gestión de riesgos, formulándonos la siguiente pregunta: ¿Constituye un programa de Gestión de Riesgos en el Sistema Metropolitano de Transporte Subterráneo Masivo de personas una posible solución para lograr disminuir las amenazas en los sistemas metros del país? Sistemas que en resumen lo integren, no solamente en relación con los ya tradicionales y críticos problemas de transporte masivo de personas, sino desde una perspectiva verdaderamente asociada a la defensa integral, abarcando la globalidad de las diferentes dimensiones del desarrollo de la seguridad y defensa de la nación, como son, entre otras, las siguientes: seguridad, desarrollo económico, aspectos político-territoriales,  infraestructura  y medio ambiente.

A su vez debe señalarse que la defensa integral de la nación, abarca todas esas dimensiones, así como la pertinencia de la investigación para el estudio y comprensión de la multidimensionalidad de los problemas. Por ejemplo, es el caso de las dependencias territoriales, dado que ya existe un claro conflicto entre la necesidad de presentar planes o propuestas de defensa que tomen en cuenta una de estas dimensiones solamente (servicio público,  proteger el medio ambiente, y participar permanentemente en salvaguardar la independencia vs. desarrollo económico); por lo que es preciso en esta ocasión conciliar ambas necesidades para que se garantice la defensa integral, mediante una solución equilibrada que optimice las metas; de lo contrario están condenadas al fracaso.

La República Bolivariana de Venezuela, país de grandes riquezas y en especial petrolera, siempre en su crecimiento poblacional y desarrollo en lo social, ha demostrado el gran avance en los Sistemas Metropolitanos Subterráneos Masivos de Personas, y de allí la importancia del despliegue que tienen en la movilización y desarrollo integral de la nación, fundamentados en los principios de la Defensa Integral como un todo en la unión cívico-militar.

Por lo antes expuesto, nuestro artículo se sustenta en el ordenamiento jurídico nacional que reposa en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (1999), en el Título VII, Art. 322, que señala:

«La seguridad de la Nación es competencia esencial y responsabilidad del Estado, fundamentada en el desarrollo integral de ésta y su defensa es responsabilidad de los venezolanos y venezolanas; también de las personas naturales y jurídicas, tanto de derecho público como de derecho privado, que se encuentren en el espacio geográfico nacional».

En el mismo orden de ideas, pero ahora en el ámbito socionatural y tecnológico, se establece en la Ley de Gestión Integral de Riesgos Socio naturales y Tecnológicos (2009), los elevados fines de la gestión integral de riesgos. En tal sentido, se observa:

Artículo 2°. Gestión Integral de Riesgos: «La gestión integral de riesgos socionaturales y tecnológicos es un proceso orientado a formular planes y ejecutar acciones de manera consciente, concertada y planificada, entre los órganos y los entes del Estado y los particulares, para prevenir o evitar, mitigar o reducir el riesgo en una localidad o en una región, atendiendo a sus realidades ecológicas, geográficas, poblacionales, sociales, culturales y económicas».

Sobre las bases de este articulo, se orientan las líneas de acción de la gestión integral de riesgo de la República, dando sustento con definiciones en su Art. 5° y planes de acción en el Art. 8°, en sus numerales 10 y 11 de esta Ley referente a Lineamientos de la Política Nacional. En dichas materias se refiere a lo siguiente:

La transversalidad de la política nacional de la gestión integral de riesgos socionaturales y tecnológicos se desarrollará a través de los siguientes lineamientos, basado en los numerales:

«10. Las instituciones públicas y privadas, destinarán los recursos humanos, materiales, técnicos y económicos requeridos para responder oportuna y coordinadamente ante aquellos eventos adversos que pudieran afectar cualquier zona del país.

  1. Todas las instituciones públicas deben garantizar su preparación para la instrumentación de manera rápida, diligente, coordinada y efectiva de acciones de respuesta y rehabilitación en caso de emergencias o desastres».

La Gestión Integral de Riesgos Socionaturales y Tecnológicos, determinará con base en lo antes expuesto la responsabilidad y el proceder de las instituciones públicas en la materia, permitiendo que el Estado ceda atribuciones a los entes que le representan, con el fin de contribuir a la defensa integral y el mantenimiento del orden interno.

En este orden de ideas, de acuerdo a la LOSN-2002, en su Art. 3° se define la

«Defensa integral […] es el conjunto de sistemas, métodos, medidas y acciones de defensa, cualesquiera sean su naturaleza e intensidad, que en forma activa formule, coordine y ejecute el Estado con la participación de las instituciones públicas y privadas, y las personas naturales y jurídicas o extranjeras, con el objeto de salvaguardar la independencia, la libertad, la democracia, la soberanía, la integridad territorial y el desarrollo integral de la Nación».

Por lo tanto, la seguridad y defensa ya no se conciben meramente en forma militar, sino integral; es decir, de toda la sociedad y en todos los ámbitos: político, cultural, económico, geográfico, ambiental, social y militar.

Ahora bien, el Art. 28 de la misma Ley define la movilización como

«…el conjunto de previsiones y acciones preparatorias y ejecutivas destinadas a organizar el potencial existente y convertirlo en poder nacional, abarcando todos los sectores de la Nación tanto públicos como privados, para hacer más efectiva, armónica y oportuna la transición de una situación ordinaria a otra extraordinaria».

De la definición que la propia LOSN-2002 da a la movilización, se desprende que se otorgan amplias facultades para que las autoridades nacionales utilicen toda clase de bienes, tanto públicos como privados, para emplearlos para la mejor defensa de la Nación y la rápida transición de una situación ordinaria de tranquilidad a otra extraordinaria de confrontación o emergencia interna o externa de cualquier naturaleza.

Es importante destacar que según dispone el Art. 29 de la LOSN-2002, la movilización sólo procede una vez decretado el estado de excepción, el cual estará sustentado en el Art. 338 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, ya sea por un estado de alarma, cuando se produzca catástrofes, calamidades públicas, un estado de emergencia económica o un estado de conmoción interior o exterior en caso de conflicto externo o interno, siguiendo los pasos y requisitos que para ello establecen la Constitución y una ley orgánica de estados de excepción.

En tal sentido, sólo luego de decretado un estado de excepción, el Presidente de la República podrá ordenar la movilización total o parcial en cualquiera de los ámbitos que establece la Constitución y las leyes respectivas, en todo o en parte del territorio de la República. Siendo la movilización una consecuencia de la declaratoria de un estado de excepción, y dado que el único facultado para su declaratoria según establece la Constitución es el Presidente de la República, es concluyente que la autoridad encargada de la movilización sea, precisamente, el Presidente de la República en consejo de ministros, el cual, conforme lo dispone el Art. 30 de la LOSN-2002, será asistido en esta actividad por el Consejo de Defensa de la Nación, los Ministerios y demás organismos involucrados.

Los planes de movilización deberán ser elaborados y ejecutados por los Ministerios y otros organismos especializados, de acuerdo con sus competencias y a las directrices emanadas del Presidente de la República. Es importante destacar que conforme lo dispuesto en el Art. 31 de la LOSN-2002,

«[…] Los gastos a que dé lugar la movilización se consideran inherentes a la seguridad y defensa de la Nación. El Presidente o Presidenta de la República adoptará las medidas que crea conducentes para adecuar el presupuesto de gastos a las circunstancias de excepción, de conformidad con las leyes».

Por último, es importante destacar el contenido del Art. 32 de la LOSN-2002, según el cual

«El Presidente o Presidenta de la República podrá disponer el empleo de la Fuerza Armada Nacional para coadyuvar en el control y funcionamiento de los servicios públicos o de las empresas básicas del Estado para la vida económico-social de la República. Igualmente, podrá ordenar que el personal de tales servicios o empresas quede sometido temporalmente al régimen militar, si se hubiere decretado el estado de excepción».

Es por lo antes expuesto que, en primer lugar, puede el Presidente de la República ordenar a la Fuerza Armada que colabore, asista o coadyuve en el funcionamiento de las empresas del Estado básicas o de servicios públicos. La actuación de colaboración no puede derivar, por ello, en atribuciones activas por parte de la Fuerza Armada, la cual deberá limitarse a otorgar el soporte necesario a los empleados de las empresas básicas o de servicio público.

En segundo lugar, y de conformidad con esa norma, podrá el Presidente de la República ordenar a la Fuerza Armada que intervenga a las empresas básicas o de servicios públicos, cuyo personal quedará sometido al régimen militar. Va de suyo que tal potestad, como aclara la norma, solamente puede ejercerse en el marco de la declaración de un estado de excepción. De allí que, en definitiva, esta intervención ha de ser acordada con ocasión de la movilización militar.

Ahora bien, para determinar qué empresas estarían sometidas a una eventual militarización, en virtud de la declaratoria de un estado de excepción conforme a la norma en referencia, debe tenerse en cuenta la naturaleza de la actividad prestada y, sobre todo, si ésta fue declarada servicio público por la Ley.

En consecuencia, cabe destacar, la importancia de que todo Sistema Metropolitano de Transporte Subterráneo Masivo de Personas, debería tener un Programa de gestión de riesgo, que le permita realizar el análisis oportuno de cada uno de los eventos internos y externos que pudieran afectar la calidad de su operatividad y limitar el despliegue del servicio, así como clasificar la magnitud y potencialidad de afectación antes de la ocurrencia del evento de orden interno, permitiendo brindar al profesional de la Seguridad de la Nación, como a los trabajadores de dichas empresas, una apreciación en forma condensada acerca de las pautas y técnicas a seguir ante el abordaje de las amenazas en el Sistema de Transporte Metro, para la defensa integral de la Nación.

Partiendo de lo anteriormente expuesto, la aplicación de métodos como el Mosler,[2] el cual sirve para identificar, analizar y evaluar factores de riesgo, así como aplicar análisis y clasificación de los mismos, y tiene como objetivo identificar, analizar y evaluar los factores que puedan influir en su manifestación y afectar en este caso el mantenimiento del orden interno del Sistema Metro.

Partiendo de que aunque el resultado es numérico, la escala de ese resultado será cualitativa. El mismo debe contar con una estructura que permita cargar los datos solicitados de manera fidedigna, suministrado por profesionales en este ámbito, avalando y constituyendo la clave del éxito del mismo, teniendo como objetivos los siguientes: Facilitar a los usuarios el uso del Programa de Gestión de Riesgo que se empleará en los Sistemas Metro para la Defensa Integral de la Nación; Detectar y controlar las condiciones de riesgo en los Sistemas Metro adoptando medidas preventivas; Detectar y controlar las acciones inseguras, educando y capacitando a los trabajadores de los Sistema de Metro; Establecer registros y base de datos,  que permitan establecer normativas internas que eviten la ocurrencia o repetición de  accidentes en el Sistema Metro que afecten la defensa integral.

Teniendo como misión contribuir en la Defensa Integral de la Nación, permitiendo al Sistema Metro planificar, organizar, asesorar, ejecutar, supervisar la acción oportuna y promover acciones permanentes para evitar accidentes que pudiesen afectar a las personas, y a la vez formar en éstos una cultura preventiva, ajustado a los nuevos tiempos con la visión de permitir, planificar, organizar, asesorar, ejecutar, supervisar la acción oportuna con visión de Estado.

En conclusión, la incorporación de un Programa de Gestión de Riesgo en el Sistema Metro para la Defensa Integral de la Nación, potenciará el desarrollo de actividades referidas a la investigación e innovación tecnológica dentro del campo de la Gestión de Riesgo en los Sistemas de Metros.



[1] Véase E. Frigo (2013): Seguridad Corporativa. Estructura para la administración de riesgos causados por la naturaleza. [Consultada el 1 de octubre del 2014, en http://www.forodeseguridad.com/artic/segcorp.htm]. El Prof. Edgardo Frigo es Director General de este Foro de Profesionales Latinoamericanos de Seguridad. Es Profesor universitario, capacitador, consultor y escritor, es director de cursos y congresos internacionales de Seguridad en toda la región, entre ellos los Congresos Panamericanos de Seguridad Privada, y asesora a corporaciones, grupos empresarios de la Seguridad y organismos gubernamentales en distintos países. Es Director General del FPLS (Foro de Profesionales Latinoamericanos de Seguridad, la principal red profesional de Seguridad en América Latina). También es Director Académico de FESESUR, la Federación de Seguridad del Mercosur, y de FEPASEP, la Federación Panamericana de Seguridad Privada. Como experto es un referente latinoamericano en Seguridad Privada.

[2] Fuente: forodeseguridad.com. Véase en http://segured.com/2014/el-metodo-mosler-sirve-para-identificar-analizar-y-evaluar-factores-de-riesgo/

]]>
La pedagogía revolucionaria del venezolano. Ali Ramón Rojas Olaya http://blogger.fevp.gob.ve/2019/04/la-pedagogia-revolucionaria-del-venezolano-ali-ramon-rojas-olaya/ Thu, 04 Apr 2019 12:29:10 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=928 La pedagogía revolucionaria del venezolano Daniel De León [1852-1914], padre del sindicalismo estadounidense- Alí Ramón Rojas Olaya

 

Profesor investigador de la Escuela venezolana de Planificación

Resumen

Este artículo pretende rescatar el pensamiento socialista y pedagógico de Daniel De León [1852 – 1914] con la finalidad de conocer las raíces pedagógicas venezolanas como exigencia que permanece insatisfecha. Para ello se toma como sustento referencial la carta escrita el 22 de junio de 1913 extraída del ensayo “El padre del sindicalismo norteamericano” escrito por el padre del sindicalismo venezolano Rodolfo Quintero (1979). La carta en cuestión fue la respuesta a un artículo que escribiera su colega Charles H. Chase el 4 de mayo de 1913. En ella se respira la posición de Daniel De León por una pedagogía revolucionaria ante una educación que tiene como propósito “cultivar el arte de ser metódicamente ignorantes de lo que todo el mundo sabe” creando, en vez de personas críticas y emancipadoras, “pervertidos mentales” productos de una educación alienante basada en libros y metodologías que son en sí, toda una “basura insufrible” vaciada en los cerebros del estudiantado.


Palabras clave:
 Socialista, Sueldos de administración, administrador independiente, pervertido mental.

Introducción

Entendemos por pedagogía revolucionaria a aquélla que no se reduce a una simple transmisión del saber; sino a la práctica pedagógica que construye el conocimiento desde una concepción problematizadora [1], y que tiene como referente la lectura decodificadora de la realidad (diversa, compleja, conflictiva). Promueve una conciencia ético-crítica en el estudiante que atravesada por el diálogo, hace surgir una relación horizontal entre educador-educando, para producir un nuevo conocimiento a partir de esta experiencia (Freire, 1973).

La pedagogía revolucionaria, tal y como la exponemos en este trabajo, se enmarca dentro del paradigma Sociocrítico por fundamentarse en la crítica social, con un marcado carácter autorreflexivo. Este paradigma considera que el conocimiento se construye siempre por intereses que parten de las necesidades naturales y sociales, pretende la autonomía racional y liberadora de la mujer y del hombre y se consigue mediante la capacitación de los sujetos para la participación y transformación social. Utiliza la autorreflexión y el conocimiento interno y personalizado para tomar conciencia del rol de cada cual, para ello se propone la crítica ideológica que posibilita la comprensión de la situación de cada individuo y el descubrimiento de sus intereses. El conocimiento se desarrolla mediante un proceso de construcción y reconstrucción de la teoría y la práctica. El paradigma sociocrítico otorga voz al estudiante como sujeto activo del proceso de aprendizaje y trasforma la comunicación en un instrumento para el cambio.

La pedagogía revolucionaria plantea una ruptura epistemológica y ontológica de las posiciones egocéntrica [2] y antropocéntrica [3] de la cultura occidental, sin que esto signifique ignorar sus aportes. Se trata, más bien, de estudiarlos, no como el pensamiento único, sino como un pensamiento más que debe ser estudiado, un elemento más dentro de la pluriversidad epistémica [4]. La pedagogía revolucionaria asume la lucha de clases (marxismo) como génesis de la problemática cuestionando las relaciones de poder que generan en los seres humanos situaciones  asimétricas de las más diversas formas, y supera la visión estática del discurso monológico de la educación tradicional (depositaria de información, bancaria, en términos de Freire), que produce en el estudiante un efecto de pasividad y una lectura fragmentada de la realidad. Aquí la advertencia de José Martí (2001) “es criminal el divorcio entre la educación que se recibe en una época, y la época” (:281), se inserta en las raíces mismas de la pedagogía revolucionaria. Didáctica que al contextualizar el conocimiento, potencializa en el educando una visión humanista, comprometida con la lectura del mundo, o sea, en el ejercicio de “una lectura crítica de la realidad” (Freire y Macedo, 1989; 56), que posibilita la visión esperanzadora de la transformación.

Con este artículo se pretende rescatar el pensamiento pedagógico de Daniel De León [1852 – 1914]. Para ello se toma como sustento referencial la carta que dirigiese a Charles H. Chase el 22 de junio de 1913 tomada del ensayo “El padre del sindicalismo norteamericano” escrito por el padre del sindicalismo venezolano Rodolfo Quintero (1979). En ella se respira su posición por una pedagogía revolucionaria ante una educación que tiene como propósito “cultivar el arte de ser metódicamente ignorantes de lo que todo el mundo sabe” creando, en vez de personas críticas y emancipadoras, “pervertidos mentales”.


¿Quién fue Daniel De León?

El padre del sindicalismo estadounidense, Daniel De León, nació en Caracas el 14 de diciembre de 1852 y murió en Nueva York el 11 de mayo de 1914. Este hecho es importante ya que gran parte de la bibliografía infoelectrónica consultada afirma que nació en Curazao o que, sencillamente, era estadounidense. Al respecto dice The Dictionary of American Biography (en Quintero, 1979, 10), 

(…) siempre dijo a sus amigos que era de nacionalidad venezolana y que su familia era rica y aristocrática. Sus partidarios lo pintan como un hombre de una disposición amigable, temperamento genial y de integridad incorruptible, feliz de vivir y morir pobre, con el solo pensamiento y la devoción de servirle a la causa de los trabajadores. 

Su familia se marchó a Curazao siendo Daniel un niño, por participar su padre, el cirujano Salomón De León, en conspiraciones y por asistir a reuniones políticas. Siguió sus estudios en Holanda y Alemania. En la Universidad de Leyden cursó Leyes, destacándose por su inteligencia y aplicación. En las horas libres lee y analiza el Manifiesto Comunista y sigue con marcado interés las actividades de la Asociación Internacional de Trabajadores. Mientras es atraído por los escritos de Marx y Engels se informa de las acciones de defensa de los obreros de distintos países hasta el punto de identificarse con la causa de los explotados, de las gentes que todo lo producen y nada poseen. Siente la necesidad de enfrentarse a los poderosos y piensa en el continente americano, Estados Unidos, donde también hay hambre y miseria. 

En 1872 se traslada a Nueva York. Ingresa como estudiante a la Escuela de Derecho de la Universidad de Columbia; seis años después obtiene el doctorado en Ciencias Políticas. Estudia y trabaja: se gana la vida dando clases de latín, griego y matemáticas en la Escuela de Thomas Harrington. Junto con José Martí y otros patriotas cubanos, adelanta acciones revolucionarias y colabora en un periódico escrito en español, dedicado a la independencia de Cuba.

Publica medulosos trabajos sobre temas de Derecho Internacional. A los 26 años ganó un concurso de oposición para asumir la cátedra de esa materia. Se le considera una autoridad en historia y jurisprudencia. Tenía una sólida preparación y todos reconocían y admiraban su capacidad de trabajo como profesor. Su “Labor lieutenantes of the capitalist class” (documento donde se muestra la lucha contra los agentes obreros de la clase capitalista) es considerada como exacta y magnífica por Vladimir Ilyich Lenin (Quintero, 1979, 51). Pese a todo, Daniel De León tuvo que abandonar la Universidad de Columbia por sus ideas socialistas y la defensa de los intereses de los obreros y del pueblo. Su actitud lo convirtió en una persona temida y odiada por los directores y profesores de la institución universitaria, financiada por capitalistas estadounidenses.

El día de su muerte no hubo acuerdos de duelo ni ofrendas florales de la Universidad de Columbia. Al entierro no asistieron ni profesores ni estudiantes. Sin embargo el féretro que llevaba sus restos fue cargado sobre hombros de ferroviarios, metalúrgicos, portuarios y demás obreros, negros, mujeres y hombres proletarios del pueblo estadounidense. “La muerte es vía, no término. Morir es seguir el viaje. La muerte es una victoria y cuando se ha vivido bien, el féretro es un carro de triunfo. Por eso, cuando se alce el vuelo hay que tener limpias las alas” (Martí, 1975). Y limpias las tenía el gran pedagogo crítico, sindicalista y revolucionario venezolano.


El socialismo de Daniel De León

Daniel De León fue un teórico socialista y un dirigente político. Estudió las obras de Karl Marx y Friedrich Engels e intentó aplicarlas a la lucha por la defensa de los derechos de las trabajadoras y trabajadores norteamericanos. Daniel De León participó activamente en 1886 en la campaña de Henry George, del Partido Laborista Unido (ULP), para la alcaldía de Nueva York. En 1889 se adhirió al movimiento de Edward Bellamy, quien había publicado una novela utópica, Looking Backward, que ensalzaba los valores del cooperativismo. Daniel De León colaboró con las actividades de José Martí en Nueva York y se identificó con los principios del internacionalismo proletario. Ambas acciones hacen pensar en los intereses de De León por las luchas al sur del Río Bravo y en todas las regiones del mundo (Quintero, 1979, 6). En 1890 se afilió al Partido Socialista Laborista (SLP), formación en la que pronto destacó como un brillante orador y donde desarrolló tareas de difusión de los escritos marxistas y de organización de sus cuadros, así como en la edición del semanario The People, del que fue director en 1892. 

Partidario de una línea política más radical, en 1895 se separó del SLP con la facción escindida de los “Caballeros del Trabajo” (Knights of Labor) y fundó la Unión Obrera Socialista (STLA). Como líder de este nuevo partido se presentó como candidato a las elecciones para gobernador de Nueva York (1891 y 1902) y varias veces a las del Congreso, pero siempre con poco respaldo de votos. 

Daniel De León pensaba, según Greaves (1972, 190) que, para alcanzar el socialismo, la clase obrera debía elegir para el parlamento a un partido socialista con apoyo de un sindicato industrial fuerte, a fin de crear un gobierno socialista. Él creía que, al hacer esto, la clase obrera controlaría al Estado y apresuraría el socialismo. Pensaba que la clase obrera debía elegir a su “Partido Socialista Obrero”, un partido que según él era la única organización auténticamente socialista en los Estados Unidos. Él profesaba que el socialismo podía ser logrado mediante las urnas, siempre y cuando el voto fuera apoyado por un sindicato industrial fuerte. Al respecto, De León dijo “El poder del voto revolucionario consiste en la organización industrial cabal de los productores organizados de tal manera que cuando éstos voten, la clase capitalista sepa que detrás de este voto está la fuerza para secundarlo” (En Greaves, 1972, 190).

Daniel De León, en sus palabras más o menos bien traducidas de su artículo “Al proletariado de España” fechado en marzo de 1898 (en Bonal García, 2007), consideró que la guerra era “un disparate monstruoso del sistema social en que vivimos”, donde señala: “¿Qué motivos de reyerta tenemos los trabajadores?” Y sigue: “La perla de las Antillas ha sido siempre un tesoro de vuestros tiranos y un flagelo adicional para vosotros”, una verdad como un templo, dado que, debido al rescate en metálico de los hijos de los ricos, a la guerra iban exclusivamente los pobres (podemos leer con provecho las memorias de Santiago Ramón y Cajal que estuvo en Cuba como médico militar). Y termina diciendo que aunque muchos carezcan de conciencia de clase, y sean absorbidos y llevados a la guerra por sus explotadores (una de las primeras películas de Estados Unidos se titula “Abatiendo la bandera española” y también se rodaron allí, con maquetas, las batallas navales de la contienda) “a través del humo de los cañones, nosotros, el proletariado consciente de Estados Unidos, alargamos la mano a la clase obrera española en señal de hermandad”.

El 12 de febrero de 1899 Daniel De León escribió un editorial en respuesta a la represión del ejército norteamericano en la lucha filipina de 1899. El editorial se titulaba “Libertad a punta de baqueta” (En Weston, 2005). 

“La batalla de la semana pasada en Manila dicen que ha costado la vida a más de 5.000 filipinos. Estos hombres tenían una idea de que su país de nacimiento era suyo. Con las armas en la mano, se resistieron al yugo español y consiguieron incluso que la soberanía española sobre el archipiélago nunca fuera más que un hecho nominal. Estalló una pelea entre su tirano y una nación extranjera. Vieron con alegría lo que parecía una interposición divina y ayudaron a Estados Unidos para expulsar a los españoles. Liberados de España se imaginaron libres de todo yugo extranjero.

No fue así. Nuestro gobierno capitalista inmediatamente proclamó la posesión a través de la ‘conquista’ y asumió el papel de dispensador de la libertad con un estilo bastante propio. ‘Estos filipinos’, decía nuestro gobierno, ‘no saben lo que significa la libertad; debemos enseñarles’. La enseñanza se está produciendo ahora; han recibido la primera lección. Con la baqueta como instrumento, la ‘libertad’ es clavada en las gargantas de los patriotas insurgentes a quienes nuestros capitalistas expansionistas insultan con el nombre de ‘insurgentes’.

Pero el proceso de libertad a punta de baqueta [5] no está ocurriendo sólo en la lejana Filipinas. Por cada filipino masacrado más allá del Pacífico un trabajador es masacrado o se está poniendo la base para que se masacre también aquí en Estados Unidos. Sólo sobre los cuerpos postrados de los ‘insurgentes’ filipinos nuestro gobierno puede marchar hacia el establecimiento de su peculiar ‘libertad’ y promover su sistema social en ese archipiélago. El establecimiento de fábricas norteamericanas en Filipinas es equivalente a un proceso de nivelación de salarios aquí al que se le dará el nombre de “igualación”, pero que en realidad significa MUERTE”.”

Carta de Daniel De León a Charles H. Chase

A Carlos H. Chase

Universidad de Columbia

22 de junio de 1913

Hay otro asunto que en su artículo del 4 de mayo menciona de una manera que da lugar a falsas interpretaciones. Tal asunto se encuentra en el siguiente pasaje: “Aunque las universidades están hasta cierto punto corrompidas, yo espero que ningún socialista se afecte por el conocimiento de ese hecho, y deje pasar la oportunidad que se presente de aprovechar las ventajas que puedan, no obstante, lograrse de ellas”.

El punto de vista expresado en dicho pasaje es, por lo menos indiscreto, como expresión de opinión en este tiempo de fermentación social. Salas de conferencias sobre mineralogía, astronomía, cálculo diferencial, derecho, electricidad, anatomía, sobre todas éstas y otras materias semejantes, no llegarán a ser, probablemente, centro de corrupción mental. Es verdad. Es verdad que puede haber, y a menudo la hay, corrupción en el nombramiento de profesores de estas y otras ramas, pero la corrupción termina allí. La razón es obvia. No hay motivos para desviar la instrucción. Puede ser que no estén al día; puede hasta haber ignorancia. Sin embargo, no es probable que haya el firme propósito de corromper y engañar.

Pero la cosa es diferente con respecto a las ciencias sociales. Algunas indirectamente, la mayor parte directamente, presionan sobre la lucha de clases. En verdad, resulta difícil señalar una rama de las ciencias sociales que no nazca de las palpitaciones de la lucha de clases: están comprometidos intereses materiales. Y es principio establecido que los intereses materiales de una clase gobernante, en parte, fomentan la inmoralidad. Fomentar la incapacidad para razonar en el campo de la sociología, es una de las prácticas corrompidas de los intereses materiales de la clase gobernante.

Como ejemplo, tomemos el libro Introducción a la Economía, por Henry Rogers Seager, profesor de Economía Política de la Universidad de Columbia. En la sección 130, que lleva como anotación marginal “Definición de Salarios”, asienta: “Los salarios, tal como se emplea el término en la economía, incluyen todas las ganancias asignadas a los hombres por su trabajo, desde los más bajos salarios a destajo hasta los más altos sueldos anuales y los sueldos de administración”. En las secciones 97 y 98, se define a los “sueldos de administración”, como la participación del producto que le toca al “administrador independiente”, es decir, al empleador independiente del trabajador; en otras palabras, un capitalista. Y los dichos “sueldos de administración”, dice el profesor, “pueden ser una suma considerable”.

Observemos las acepciones confundibles que se dan a la palabra “salario” y “asignado” en tales pasajes. Con respecto a “asignado”, no es posible imaginarse que se “asigne” algo sin que haya una persona que “asigne”. Y los dos no pueden ser la misma persona. Excepto, por supuesto, en las transacciones comerciales fraudulentas de la burguesía. Quien asigna los salarios a los proletarios, es el empleador. Quien asigna sus sueldos de administrador al empleador es ¿quién?, pues el empleador mismo.

He aquí un libro que pretende ser científico, un libro escrito por un profesor universitario de Economía Política, donde en una definición de salarios se usa la palabra “asignado” para confundir. Se emplea esta palabra en el desempeño de dos funciones gramaticalmente casi irreconciliables y económicamente opuestas. Primero, la función del empleador de pagar a sus esclavos asalariados el precio de su capacidad de trabajo; segundo, la función opuesta del mismo empleador de meter ganancias a sus propios bolsillos.

En cuanto a “salarios”, la palabra en economía implica la existencia de un esclavo asalariado económico, el recibidor del salario, quien es despojado de la mayor parte de su producto, y de un amo económico de esclavos asalariados, el dador de la limosna del salario, el despojador. En la sociología, la palabra, además, implica el centro tormentoso de una violenta lucha, la lucha, por un lado de la clase de los esclavos asalariados para liberarse del yugo; la lucha, por otro lado, de la clase de los amos de los esclavos asalariados, por conservarles el yugo puesto. Finalmente, en el campo de la psicología, la palabra brinda un ejemplo de similitud entre los métodos y las claves utilizados por los criminales, y los métodos de los capitalistas para disfrazar su identidad. Los criminales que son fotografiados para la Galería de los Pillos, generalmente hacen gestos con el fin de que no se les reconozca la cara; psicológicamente, el subconsciente de la criminalidad de su clase, hace que el capitalita recurra a los “gestos de cara”, llamando a su despojo “sueldo” y presentándose como un “ganador de salario”. En el libro citado, un profesor de universidad, al definir los salarios, legítimamente se refiere al distintivo del esclavo asalariado, e ilegítimamente a las “ganancias”, al distintivo del grupo de despojadores económicos. En otras palabras, ayudando en una especie de fotografía económica a la clase capitalista a “hacer gestos” para disfrazar su identidad.

El libro del profesor Seager, aunque en muchos aspectos no es peor que otros libros de profesores universitarios sobre Economía, es típico en su clase. La definición de salarios hecha por el ilustrado profesor, pone de manifiesto el propósito de los departamentos económicos y sociológicos de las universidades modernas, de cultivar el arte de ser metódicamente ignorantes de lo que todo el mundo sabe; y el estudiante que haya caído bajo su encantamiento, para recobrar la dignidad de la especie homo sapiens, para volver a ser un hombre y no un pervertido mental, debe despojarse, como bien ha expresado un excelente observador, de los “novecientos noventa y nueve baúles de basura insufrible”, con que lo llenaron durante sus años de universidad o de colegio.

Con mucha razón, hace ya once años, otro profesor de la Universidad de Columbia, Munroe Smith, en un llamamiento para recabar fondos para la universidad, se dirigió a los ricos, no porque son los ricos los que tienen dinero para hacer donativos, sino con el argumento expreso de que el clima socialista ponía en peligro la posición de los ricos, y que éstos no encontrarían baluarte mejor que las universidades, donde la juventud se prepara. Nuestras universidades son luces en la playa de sotavento.

Es saludable la esperanza de que “ningún socialista se afecte” por la situación corrompida y corruptora de las universidades, hasta el punto de dejar pasar “la oportunidad que se presente de aprovechar las ventajas que puedan, no obstante, lograrse de ellas”. Saludable es esa esperanza, siempre que vaya acompañada de la recomendación de que el socialista, que como estudiante entra en el recinto de una universidad, lo hace bajo el mismo principio y para el mismo propósito, que los estudiantes entran a un local infestado de microbios. Fortalecido por la ciencia económica y sociológica, armado con una mente sana y lógica, inmune al contagio de la economía y la sociología oficial burguesa, el socialista puede sacar grandes ventajas de nuestras universidades. Pero no fortalecido de esta manera, es imposible decir qué clase de inválido mental será el que reciba su diploma cuando se gradúe.

Fraternalmente, 

Daniel De León 


¿Qué es la pedagogía revolucionaria?

Hemos reproducido en su totalidad el contenido de esta carta por su marcada significación y aporte a la pedagogía revolucionaria. Escrita hace noventa y seis años en vísperas de la primera Guerra Mundial y seis años antes del triunfo de los “esclavos asalariados”. Las opiniones de Daniel De León sobre la misión y las funciones de las instituciones universitarias burguesas mantienen su validez en gran parte de Latinoamérica, en Estados Unidos y en general en el mundo capitalista. Quintero (1979) resume que Daniel De León en esa carta “expresa la firmeza, convicción, claridad, rectitud inquebrantable de un brillante profesor universitario que abandonó la cátedra para confundirse con las masas explotadas, orientarlas y llevarlas en el país símbolo del capitalismo, algún día, hacia la victoria integral” (: 15). Esa carta es un “documento propio de un precursor” (: 15) que apostaba por la corriente liberadora y de emancipación.

La corriente liberadora en la cual se sustenta la pedagogía revolucionaria es la herramienta conceptual necesaria para hacer frente a un mundo de transformaciones sociales. Dicho instrumento teórico da luz conceptual al docente para que éste pueda comprender su acción docente a través de contraponer impropios modelos a su actitud y las acciones emprendidas dentro del aula, como por ejemplo, los baúles de libros de “basura insufrible” vaciados en las cabezas del estudiantado del cual habla De León (en Quintero, 1979, 14). Se considera que los enfoques de la pedagogía revolucionaria son conocimientos por medio de los cuales se puede interpretar la práctica profesional al tener mayor conocimiento y entendimiento de los qué, por qué y para qué de su tarea docente. 

Daniel De León aborda el concepto de Didáctica no sólo como las estrategias que permiten una transmisión curricular y cultural sino como la dimensión social del currículo en cuanto a transmisión de valores sociales, culturales y personales. Apreciamos que en las formas de aprender, de enseñar y de relacionarnos, con nuestras y nuestros estudiantes, con nuestras y nuestros colegas, con las familias de aquéllas y aquéllos o con los demás integrantes de la comunidad, estamos transmitiendo no sólo contenidos culturales, informativos, sino concepciones vitales respecto al poder. Ejemplos de esto son los pasajes de la carta donde De León habla de las acepciones confundibles que se dan a la palabra “salario” y “asignado” y de la conclusión que él obtiene en relación a los propósitos de los departamentos económicos y sociológicos de la universidades modernas: “cultivar el arte de ser metódicamente ignorantes de lo que todo el mundo sabe” (: 14). La forma asimétrica o simétrica de entablar un proceso de comunicación con otro individuo o grupo está transmitiendo cómo entendemos que deben ser las relaciones personales dentro de una red específica de poder. Resulta obvio que en la Universidad de Columbia para la época que le tocó vivir a De León, y con toda seguridad ahora, el proceso de comunicación entre el cuerpo docente y el estudiantado es asimétrico.

De León entendía por pedagogía revolucionaria a aquélla que no se reduce a una simple transmisión del saber; sino a la práctica pedagógica que construye el conocimiento desde una concepción problematizadora [6], y que tiene como referente la lectura decodificadora de la realidad (diversa, compleja, conflictiva). De León promueve una conciencia ético-crítica en el estudiantado de la que hablaría muchos años después el filósofo argentino Enrique Dussel (1998), que atravesada por el diálogo, hace surgir una relación horizontal entre educador-educando, para producir un nuevo conocimiento a partir de esta experiencia (Freire, 1973).

La pedagogía revolucionaria, tal y como la expone Daniel De León, se enmarca dentro del paradigma Sociocrítico por fundamentarse en la crítica social, con un marcado carácter autorreflexivo. Este paradigma considera que el conocimiento se construye siempre por intereses que parten de las necesidades naturales y sociales, pretende la autonomía racional y liberadora de la mujer y del hombre y se consigue mediante la capacitación de los sujetos para la participación y transformación social. Utiliza la autorreflexión y el conocimiento interno y personalizado para tomar conciencia del rol de cada cual, para ello se propone la crítica ideológica que posibilita la comprensión de la situación de cada individuo y el descubrimiento de sus intereses. El conocimiento se desarrolla mediante un proceso de construcción y reconstrucción de la teoría y la práctica. El paradigma sociocrítico otorga voz al estudiante como sujeto activo del proceso de aprendizaje y trasforma la comunicación en un instrumento para el cambio. 

La pedagogía revolucionaria tal y como la entendía Daniel De León asume la lucha de clases (marxismo) como génesis de la problemática cuestionando las relaciones de poder que generan en los seres humanos situaciones asimétricas de las más diversas formas, y supera la visión estática del discurso monológico de la educación tradicional (depositaria de información, bancaria, en términos de Freire), que produce en el estudiante un efecto de pasividad y una lectura falsa, o en el mejor de los casos fragmentada, de la realidad. Aquí la advertencia de José Martí (2001) “es criminal el divorcio entre la educación que se recibe en una época, y la época” (:281), se inserta en las raíces mismas de la pedagogía revolucionaria. Didáctica que al contextualizar el conocimiento, potencializa en el estudiante una visión humanista, comprometida con la lectura del mundo, o sea, en el ejercicio de “una lectura crítica de la realidad” (Freire y Macedo, 1989; 56), que posibilita la visión esperanzadora de la transformación. Daniel De León al hablar sobre la definición que de salarios da el ilustrado profesor Seager, legítimamente se refiere al distintivo del esclavo asalariado, e ilegítimamente a las “ganancias”, al distintivo del grupo de despojadores económicos. En este ejemplo Daniel De León fotografía a la clase capitalista haciendo gestos como los criminales de la Galería de los Pillos para disfrazar su verdadera identidad.

Conclusiones

¿Por qué mostrar una carta escrita por un intelectual venezolano prácticamente desconocido? La respuesta es inmediata. En ella se muestra la concepción sociocrítica de un educador y dirigente socialista venezolano que fue uno de los fundadores del sindicato International Workers of the World (IWW) y destacado líder del movimiento obrero en Estados Unidos a principios del siglo XX. De León abogó toda su vida por una democracia protagónica y participativa, medularmente humanística y por ende antiimperialista.

De León en su carta respuesta al profesor de filosofía Charles H. Chase hace énfasis en un pasaje de la misma en la que su colega norteamericano le dice: “Aunque las universidades están hasta cierto punto corrompidas, yo espero que ningún socialista se afecte por el conocimiento de ese hecho, y deje pasar la oportunidad que se presente de aprovechar las ventajas que puedan, no obstante, lograrse de ellas”. De León le responde asumiendo que las instituciones dedicadas a la educación son centros de corrupción mental donde se imparte una instrucción que defiende el capitalismo y que tienen el firme propósito de corromper y engañar al estudiantado. En relación a las ciencias sociales, De León dice que presionan sobre la lucha de clases bien directa o indirectamente y que ellas nacen de las palpitaciones de la lucha de clases ya que están comprometidos intereses materiales. Y es principio establecido que los intereses materiales de una clase gobernante, en parte, fomentan la inmoralidad. Fomentar la incapacidad para razonar en el campo de la sociología, es una de las prácticas corrompidas de los intereses materiales de la clase gobernante.

De León hace referencia al texto “Introduction to Economics” publicado en Nueva York en 1904 por el economista estadounidense Henry Roger Seager. Para el investigador y sindicalista venezolano, ese libro junto con el resto de textos utilizados en los estudios es basura insufrible vaciada en las cabezas de los estudiantes durante sus años de universidad o de colegio.

Daniel De León comprendió que en Estados Unidos la igualdad entre los seres humanos no es sólo un principio jurídico, sino una realidad al desaparecer las clases sociales, ya que todos tienen las mismas necesidades y, por tanto, los mismos derechos. Cada pueblo adquiere la posibilidad de organizar su vida de acuerdo con sus tradiciones, costumbres, idioma, psicología y cultura. Que la discriminación racial es inconcebible, porque lo humano no está en los rasgos físicos del hombre, ni en el nivel de evolución en que se encuentran las razas que pueblan el mundo. Lo esencial del hombre es la facultad de crear, la capacidad de razonar, de conocer la realidad y transformarla. Que todo esto es propio, signa la vida de los hombres cuando se organizan en una sociedad socialista. Donde se multiplican los bienes materiales para que nadie carezca de ellos. 

Su gran objetivo, y en esto coincide con Simón Rodríguez, es el hombre del futuro, sin que exista alguien que lo explote y que no pueda explotar a sus semejantes. El hombre que tenga satisfechas sus necesidades biológicas y sociales. En el régimen capitalista quien labra la tierra, maneja máquinas, construye edificios, mantiene transportes y comunicaciones, sabe que las obras de sus manos y de su inteligencia no son para él, sino para los propietarios del dinero y de los instrumentos de trabajo. En el sistema socialista, el que se dedique a cualquier labor sabe que su esfuerzo al incrementar el patrimonio de la colectividad, aumenta el suyo. Bajo el capitalismo, la inmensa mayoría de los individuos son constructores de lo ajeno. En el socialismo son creadores de lo propio

La revisión de teóricos socialistas se hace necesaria para una eficiente construcción colectiva del socialismo del Siglo XXI. Coincidimos con Mosquera (2005) en dos aspectos de su columna, la primera, cuando dice que “el socialismo del siglo XXI no se puede crear sobre el vacío, ignorando el trabajo de los socialistas anteriores” y en segundo lugar, en las escasas referencias de autoras y autores latinoamericanos y caribeños y las prolijas citas de teóricos clásicos europeos como “un residuo de la mentalidad colonial que nos han tratado de instalar durante cientos de años”. La contribución del legado de Daniel De León constituye una fuente de las que hemos de beber no sólo para alimentar nuestro pensamiento sino para la mejor construcción colectiva de un mundo verdaderamente humanístico.


Referencias bibliográficas

Bonal García, Francisco. (2007). Daniel De León o un internacionalista activo y poco conocido. Documento en línea tomado de http://www.kaosenlared.net/noticia/daniel-de-leon [Consultado el sábado 11 de octubre de 2009].

Dussel, Enrique. (1998). Ética de la liberación en la edad de la globalización y de la exclusión. México, México: Trotta.

Freire, Paulo. (1970). Pedagogía del oprimido. México, México: Siglo XXI

Freire, Paulo. (1973). La Educación como Práctica de la Libertad. Buenos Aires, Argentina: Siglo XXI.

Freire, Paulo y Macedo, Donaldo. (1989). Alfabetización. Lectura de la palabra y lectura de la realidad. Barcelona, España: Paidós y Ministerio de Educación y Ciencia.

Greaves, Charles Desmond. (1972). The life and times of James Connolly. Londres, Inglaterra: Lawrence & Wishart

Martí, José. (1975). Obras completas. Tomo 13. La Habana, Cuba: Editora política.

Martí, José. (2001). Escuela de electricidad. En Centro de Estudios Martianos (Compilación), Obras completas. Vol. 8. [281-284] [CD]. La Habana, Cuba: Centro de Estudios Martianos-Karisma Digital.

Mosquera, Julio. (2005). Fuentes para el estudio sobre el socialismo del Siglo XXI: Daniel De León. Caracas, Venezuela: Aporrea. org. 

Quintero, Rodolfo. (1979). El padre del sindicalismo norteamericano. Caracas, Venezuela: Universidad Central de Venezuela.

República Bolivariana de Venezuela. (1999). Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Caracas, Venezuela: Autor.

República de Venezuela. (1961). Constitución de la República de Venezuela. Caracas, Venezuela: Autor.

Rojas Olaya, Alí Ramón. (2009). Currículo de la indignación y la ley del desagravio. Caracas, Venezuela: Fondo Editorial Ipasme.

Weston, Fred. (2005). Mark Twain, Daniel de León y la Guerra de Irak. The People. Vol. III. Nº 46. Domingo 12 de febrero de 1899. En Weston (2005), documento en línea tomado de http://venezuela.elmilitante.org/index.asp?id=muestra&id_art=1851. [Consultado el sábado 11 de octubre de 2009].


Notas

1. Al respecto Freire (1988) afirma: “En tanto la concepción ‘bancaria’ enfatiza la mantención [manutención], la concepción problematizadora refuerza el cambio” (96).

2. El egocentrismo es sentirse el centro del mundo y de los acontecimientos.

3. El antropocentrismo define a una serie de corrientes filosóficas que colocan al hombre como medida de todas las cosas, fuera de la naturaleza y por consiguiente, todo estaría subordinado a sus intereses. Las causas de la supuesta superioridad sobre el resto de los seres vivos pueden ser diversas: por decreto divino, por su inteligencia y capacidad creativa. Las raíces del antropocentrismo se hunden en la noche de los tiempos, en el surgimiento del Estado y las clases sociales. Las sociedades cazadoras y recolectoras no podían tener una visión cosmogénica en la que el ser humano se encontrara por encima de la naturaleza. El hombre formaba parte de su entorno y dependía directamente de él, podía cazar y ser cazado, comer y ser comido. Nada en su entorno le sugería que fuera «superior» al resto de las especies con las que competía. Para el antropocentrismo moderno nada tiene sentido ni valor, sino es como parte de los proyectos del capital. Detrás de la imagen del hombre soberano se oculta la entronización fría y despiadada del capital. La dominación de la Tierra adquiere así una nueva interpretación. Es el capital el que está destinado a dominar la tierra. Las selvas, los mares, la atmósfera y los seres vivos, están a su servicio y deberán ser sacrificados si es necesario, en nombre del eterno crecimiento económico. El antropocentrismo moderno no es más que una máscara del capitalcentrismo crudo y descarnado de nuestra modernidad. (Mompó, 2008).

4. La búsqueda de interlocución que sea capaz de atravesar los muros e instaurar el diálogo, puede ser capaz de articular un criterio de necesidades de raíces plurales y por tanto de una pluriversidad como efectiva universalidad que no reduzca esta última a la afirmación de una particularidad sobre la base de la negación de otras particularidades.

5. La baqueta es una vara delgada de hierro o madera con un casquillo de cuerno o metal, que servía para descargar y limpiar el fusil.

6. Al respecto Freire (1970) afirma: “En tanto la concepción ‘bancaria’ enfatiza la mantención [manutención], la concepción problematizadora refuerza el cambio” (: 96).

]]>
Antonio Paredes: de Quijote a pitiyanqui. José Gregorio Linares http://blogger.fevp.gob.ve/2019/04/antonio-paredes-de-quijote-a-pitiyanqui-jose-gregorio-linares/ Thu, 04 Apr 2019 12:25:36 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=919 José Gregorio Linares

Profesor de la Universidad Bolivariana de Venezuela

Profesor de la Escuela Venezolana de Planificación

Responsable Académico de la Universidad Experimental de la Gran Caracas

Antonio Paredes (1869-1907) fue un venezolano honorable que buena parte de su vida luchó al lado de quienes peleaban por una Venezuela mejor; pero en la fase final de su existencia, cegado por el resentimiento contra el presidente Cipriano Castro, se convirtió en un alfil al servicio de Estados Unidos, y fracasó en su intento de derrocar un gobierno nacionalista. Decir esto es controversial; sobre todo porque el personaje tiene sus partidarios. De él hablan muy bien Ramón J. Velásquez en su libro La caída del liberalismo amarillo; Gustavo Sosa en su obra Antonio Paredes. Un Guerrero Idealista, y muchos otros.

Alrededor de su figura se ha construido una imagen de Quijote enfrentado a los molinos de viento del poder y la injusticia. Es difícil no enaltecer a este personaje porque los mártires gozan de las simpatías de la gente; y Antonio Paredes murió en su ley: fusilado (15 de febrero de 1907) cuando luchaba por derrocar el gobierno de su enemigo Cipriano Castro, a quien nunca le dio cuartel y de quien nunca esperó clemencia. Ahora bien, no todos los que se inmolan por una causa sirven a nobles proyectos; ni todos los que dicen luchar por su país son verdaderos patriotas; ni todos los vencidos merecieron vencer.

Antonio Paredes fue un hombre valiente y digno, de eso no cabe la menor duda. Pero al final de su vida se colocó del lado equivocado de la Historia. Era descendiente de dos de los héroes de nuestra gesta independentista, Juan Antonio y José de la Cruz Paredes. Desde niño sintió que su destino era continuar el camino heroico de sus antepasados. Mas en las circunstancias históricas que le tocó vivir, hubo de enfrentarse a desafíos que le hicieron perder sus derroteros. Veamos.

Desde muy joven Paredes se alinea con quienes, a su juicio, quieren lo mejor para Venezuela. Se alista en el ejército de Joaquín Crespo (1841-1898), pero pronto entra en conflicto con un superior que le injuria. Se percata entonces de que aun entre los mejores hay mediocres e intrigantes. Decide enfrentar a su difamador. Es derrotado y se ve en la necesidad de exiliarse. Como dispone de medios, entre 1893 y 1897, vive en Alemania, Gran Bretaña, Francia (estudia en la Academia Militar de Saint-Cyr) y Estados Unidos. Regresa a Venezuela días antes de la muerte de Crespo (abril 1898).

Mas Paredes es un hombre signado por la desgracia: siempre estuvo en el lugar correcto en el momento menos oportuno. Le tocó la mala suerte de haber sido nombrado comandante del Castillo Libertador de Puerto Cabello en la fase agónica del gobierno de Ignacio Andrade (1898). De modo que en 1899 cuando el ejército liderado por Cipriano Castro intenta la toma del castillo, lo enfrenta con decisión y arrojo. No se rinde, como lo hicieron muchos otros; ni huye como lo hizo el mismo Andrade; ni mucho menos se cambia de bando y se convierte en corifeo del nuevo gobernante, como lo hicieron muchos. Inspirado por su sentido del deber y su concepto de la lealtad, resistió con heroísmo y asumió las consecuencias. Es hecho prisionero y enviado al castillo de San Carlos en el Lago de Maracaibo, en cuyas salitrosas mazmorras permanece tres años (noviembre de 1899 hasta diciembre 1902). Allí experimentó toda suerte de calamidades y vejámenes. Y de todo culpa a Cipriano Castro, contra quien va incubando un resentimiento visceral.

Es liberado a raíz de la amnistía decretada por Castro para constituir un frente patriota en ocasión del bloqueo extranjero contra Venezuela (diciembre de 1902 a febrero de1903). A tal fin fue llamado a Caracas, pero se niega a dialogar con el presidente Castro y se exilia. Su intransigencia le hizo perder de vista el momento oportuno para olvidar las afrentas del pasado y unirse a un proyecto en defensa de la Patria. Paredes es un hombre susceptible y orgulloso: ese es su punto débil. No perdona las ofensas ni olvida los maltratos. No importan las amenazas contra Venezuela, él es incapaz de llegar a acuerdos con un compatriota nacionalista para enfrentar a un poderoso invasor extranjero.

Sus discrepancias con Castro parecen, en fin, mayores que su amor por Venezuela. Por eso pisa en falso.  Deserta de la causa de Venezuela; y se convierte en un peón en el tablero geopolítico de EEUU; potencia que se propone someter a Venezuela a sus designios. Prefiere irse a Trinidad, donde está el foco de la conspiración de la élite pitiyanqui coaligada con los imperialistas contra el presidente Castro. Ya en junio de 1903, aparece en Güiria coordinando los últimos combates de la “Revolución Libertadora”, guerra civil financiada e instigada por EEUU y las potencias europeas en nuestra Patria.

Su reconcomio es mayor que su sensatez. Escribe en el año 1906 el libro “Cómo llegó Cipriano Castro al poder”, con lo que atiza aún más los desacuerdosLuego se va a EEUU a armar una expedición contra el gobierno castrista. Allá lo esperan con los brazos abiertos porque en USA, al ver que los incompetentes generales de la “Libertadora” no habían podido derrocar a Castro, debían encontrar a alguien que sirviera a sus intereses geopolíticos. Apostaron, sin reconocerlo públicamente, por Antonio Paredes quien a diferencia de los otros enemigos de Castro tenía una trayectoria ética prácticamente inmaculada.

Mientras Paredes se encuentra en EEUU, la embajada venezolana descubre sus operaciones para invadir. Denuncia que éste hace “las diligencias necesarias para la consecución de un barco, y tenía compradas miles de armas y municiones”. Anuncia: “En pista segura preparativos de guerra” (5 de octubre de 1906). En fin, en USA se organiza una expedición militar para que un venezolano como Paredes invada su propio país e intente derrocar un gobierno que defiende la soberanía nacional. Triste papel: Su coraje lo puso al servicio de la potencia que pretendía subyugar a su nación; su brío lo encauzó contra quien liderizaba la lucha por la independencia; su inteligencia la enfocó en destruir lo que otros a duras penas intentaban construir.

Algo similar ocurre con varios venezolanos honorables que alguna vez fueron partidarios del gobierno, y con alguna gente honesta que se ha alejado del chavismo: el ego los vence. Sus resentimientos, válidos o no, pesan más que su amor a la Patria amenazada. Sus críticas al gobierno, justas o no, tienen más peso que su rechazo a la injerencia extranjera. Por eso son incapaces de echar a un lado las diferencias y olvidar los agravios, reales o imaginarios de que han sido objeto. Su orgullo herido les impide sumarse a un frente patriota, a fin de denunciar e impedir el avance de las fuerzas extranjeras en nuestro país. Prefieren mantenerse a distancia del gobierno y el pueblo. Paulatinamente se deslizan hacia posiciones favorables a Estados Unidos. Triste papel. Terminarán sus días como Antonio Paredes, que lucho toda su vida por las causas más justas, y al final terminó siendo un simple peón de EEUU, que hoy como ayer amenaza a la Patria de Bolívar con someterla a la oscuridad y las tinieblas del coloniaje. Pero ¡vencerán el sol y la luz de nuestras conciencias!

]]>
Planificación y Gestión para un Nuevo Hábitat. Newton Rauseo Díaz http://blogger.fevp.gob.ve/2019/04/planificacion-y-gestion-para-un-nuevo-habitat-newton-rauseo-diaz/ Mon, 01 Apr 2019 09:44:24 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=932 Newton Rauseo Díaz

Arquitecto, Doctor en Arquitectura (ambos en la Universidad Central de Venezuela, UCV), Maestría en Artes, Diploma de Postgrado (ambos en Diseño Urbano, Oxford Brookes University, Inglaterra). Profesor Titular e Investigador en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV. Amplia experiencia en el ejercicio profesional de la planificación urbana y del diseño urbano en Venezuela.

Universidad Central de Venezuela

Área de Estudios Urbanos / Escuela de Arquitectura Carlos Raúl Villanueva

Correo electro. newrau@gmail.com

Resumen

Partimos por concebir a todo asentamiento humano como un medio o sistema producto de la producción social de la sociedad que asienta, como hábitat artificial materializado sobre un espacio natural ecológico. La ciudad -o medio urbano- es el hábitat de concentración humana que -desde la villa o burgo como totalidad producida por la sociedad feudal occidental- ha evolucionado como asiento de la sociedad capitalista desde la modernidad, con su modo-modelo propio de vida. La planificación del hábitat en el siglo XX alcanzó relativamente poco los objetivos de prever un buen desarrollo que beneficiara a todos los habitantes, en particular en la ciudad. Planteamos una relación dialéctica planificación-gestión, y algunos paradigmas en las dimensiones del habitar el ecosistema, a ser considerados por entes de la planificación social de la sociedad, para un nuevo hábitat que ofrezca la máxima felicidad posible para sus habitantes.

  1. Introducción

La relación espacio-sociedad del hábitat moderno, en la Venezuela del siglo XX, ha sido aquella producida por gestión de entes dominantes (el Estado y su poder político, y la Sociedad Civil y su poder económico), y dominados (la Sociedad Comunitaria y su poder social). Los procesos de producción de hábitats están fundamentados en la práctica social[1] y en la práctica espacial de una estructura impuesta por el modo de producción capitalista que produce morfología diversa en los hábitats urbano, rural, indígena y otros.

La práctica social del poder dominante favoreció la explotación devastadora del espacio ecológico (extractivismo de hidrocarburos) y la consolidación de una sociedad dividida en clases sociales, alienada en la inmediatez del consumo artificial en la medida que el ingreso familiar lo permitía. La gestión de sus agentes y sujetos planificadores (públicos, privados) no escaparon de ello en la producción de ideas y propuestas del deber ser del hábitat: proporcionaron soluciones relativamente abstractas en tanto divorciadas de las realidades concretas de la mayoría de la población, focalizadas en la alienación al marco económico dominante, prestando poca atención al marco social imperante, a los rápidos cambios productivos y a las transformaciones globales en la dialéctica cultura-tecnología que el capitalismo imponía a la sociedad y su hábitat -en espacial el urbano- y sus consecuencias positivas-negativas. Pretendieron justificar la deformada visión retrospectiva de la realidad fenomenológica de la dialéctica ciudad-sociedad con la excusa de la rápida dinámica cambiante que imponía la situación capitalista mundial; entonces, la realidad -lejos de ser motivo estimulador e impulsador de cambios valederos- se convirtió en resignación a la mercantilización y al hecho paralizante de ideas y de praxis, de utopías y de nuevos paradigmas de mejorar la calidad de vida de los habitantes. La ciudad materializada como mero objeto comercial del capitalismo debe ser superada.

Nuestra visión de la dialéctica espacio-sociedad, en tiempos de transición social, está en el análisis científico de la realidad social y en la prospectiva paradigmática de la dialéctica mejor hábitat-mejor sociedad como utopía[2] factible. Hacemos una reflexión para potenciar la importancia de estudiar la realidad Habitar-Habitante-Hábitat. La aplicación de esta trialéctica[3] es necesaria por todo grupo social como totalidad estructurada en búsqueda de la realidad, hacia un nuevo sistema que posibilite la utopía ecosistémica de la trialéctica Ecología-Comuna-Hábitat para garantizar la felicidad social.

Habitar en el sentido de permanencia socio-cultural, cotidiana en un territorio natural; espacio de residir, de producir, morada constante de manera de cubrir habitualmente las necesidades y deseos de todos los seres humanos individuales y en colectivo, de los habitantes del planeta Tierra en sociedad. Esto implica un modo de producción social sustentable y sostenible del lugar a habitar.

Con habitantes nos referimos a los seres humanos que habitan en producción del espacio en la Tierra, ya sea en forma individuo-familia dispersa en la superficie geográfica -el medio rural- o concentrada en la misma -el medio urbano-, o de forma particular a etnias ancestrales -el medio indígena-. Hacemos una consideración sobre la necesidad de superar la forma de dominio del medio urbano sobre el medio rural y cualquier otro medio de asentamiento humano impuesta por el capitalismo.

Hábitat concebido como medio físico artificial, aquel medio natural modificado por los habitantes de una sociedad -que es manifestación de relaciones sociales de producción específica (ej. capitalista en el siglo XX, con dominio del lucro)-, hacia otra donde domine la vida digna de todos los sujetos-objetos sociales; y de sus formas de asentamientos -urbanos, rurales, indígenas, otros- que, además de ser reflejo y símbolo de su práctica social y su práctica espacial, condiciona significativamente estas prácticas. Hábitat como medio para asentar a la humanidad y sus procesos espacio-tiempo-sujeto-objeto-praxis de lo social, lo económico, lo político, lo cultural para determinar lo físico y viceversa.

  1. Planificación y gestión

Nuestros análisis críticos nos llevan a creer crucial -para quienes ejercen el oficio de la planificación- que en el abordaje del tema habitar tome relevancia la visión humanista, la aproximación de aquellos actores (teóricos, vecinos) que proporcionan diversas percepciones, concepciones y vivencias para conocer-entender la lógica de los asentamientos humanos, que no es sólo la lógica del capital. Concebimos la gestión como proceso estratégico y la planificación como instrumento (empírico, científico) técnico, elaborado por entes (privado, público, comunitario, otros) para la administración-contraloría del hábitat en el tiempo. Particularizamos el hábitat urbano.

La gestión es determinante en los procesos de urbanización. Por ello, planteamos como paradigma del habitar el espacio urbano una nueva lógica que debe ser la lógica del espacio social urbano, en oposición a la lógica hegemónica del espacio del capital en lo urbano. Nuevas relaciones a concebir, a producir, para la transformación de las existentes. Las relaciones entre los miembros de la naturaleza (atmosfera, clima, tierra, agua, plantas, animales, humanos) son dialécticas. Tratamos la dialéctica en la relación (contradicción) de producción fundamental en el capitalismo: sociedad humana-naturaleza vs. relación (contradicción) propiedad-capital-trabajo.

Concebimos que los procesos `formales´ de gestión urbana (bajo modo de gestión institucional y/o co-gestión) comienzan cuando se gestan ideas para obtener productos necesarios y deseados (físicos, sociales, económicos, políticos, culturales), se continúan con las diligencias de planificación, proyectos, y materialización de estos, y se extienden con la administración y contraloría de dichos productos en el tiempo. En contraste, los procesos `no formales´ de gestión urbana (autogestión) siguen un modo más espontáneo, propio del caso. En nuestro análisis detectamos tres entes de gestión social global en la producción y transformación social del hábitat venezolano: la Sociedad Civil, la Sociedad Comunitaria y el Estado, y sus respectivos agentes y actores. Estos no actúan de forma homogénea, directa, lineal como gestores productivos de la totalidad de la morfología social, económica, política, física, cultural urbana; sino más bien de forma heterogénea, dialéctica, que tiene sus acciones, reacciones y contradicciones propias de cualquier proceso del capitalismo. En algunos casos se produce el dominio de uno o dos agentes y actores respecto al(os) restante(s), todo dependerá de los procesos de urbanización y de la fenomenología histórica del hábitat estudiado; es decir, el estudio de la relación entre los hechos (fenómenos) sociales y el ámbito en que ocurrieron estos en un espacio real concreto y en un tiempo determinado.

Al respecto, exponemos algunas ideas a estudiar más a fondo:

-Profundización del análisis crítico de la evolución -en la modernidad del siglo XX como antecedente inmediato- de la relación (contradicción) humanidad-naturaleza en la sociedad venezolana dentro del contexto social urbano, rural e indígena; con una visión prospectiva para el siglo XXI a raíz de la realidad de nuevos procesos de cambios socio-políticos.

-Diagnóstico de la práctica social capitalista -propiedad-capital-trabajo-, como consecuencia del análisis anteriormente planteado, y su acción en la práctica espacial de la sociedad: morfología social, morfología económica, morfología política, morfología física, morfología cultural. Hacer énfasis en el hábitat urbano como realidad concreta de la evolución social venezolana.

-Se plantea la gestión como acción participativa y activa de agentes y actores involucrados en la producción social del espacio en un territorio, para la materialización empírica o científica de planes, programas, proyectos, y la ejecución de ellos, como parte de la producción social del hábitat; como práctica social para materializar la práctica espacial y sus morfologías. La gestión como proceso colectivo antes que individual y segregativo.

-Desarrollo de teorías sobre tipos de gestiones interactuantes, no excluyentes; como hipótesis que buscan explicar una realidad concreta en su objetivo de alcanzar una verdad.

.La gestión social como proceso estratégico de producción y transformación social: que materializa instrumentos técnicos-políticos producidos por entes urbanos para la gerencia y la ejecución material de productos y obras. Entes que ejercen la administración-contraloría de los mismos en el tiempo.

.La gestión social corporativa como modo de incluir agentes-actores y factores (privados, estatales, comunitarios, otros) necesarios para la consecución de metas y objetivos urbanos como hábitat para todos los habitantes.

-La gestión social sustentable basada en las tareas necesarias para detectar recursos, fortalezas y potencialidades productivas endógenas del habitar el territorio estudiado: naturales, ambientales, socioeconómicos-culturales, financieros, etc., para la materialización morfológica del espacio físico social. La sustentabilidad vista no como un recurso para el capital, sino como una necesidad social para sostenibilidad de fuentes de vida en la Tierra para siempre; como la administración de todo en el tiempo, para ser aprovechados en el presente con una visión de preservarlos y reproducirlos para el bienestar y poder perenne de la gente, que pueda ser traspasado de generación en generación.

Concebimos la planificación urbana como gestión social colectiva en el sentido de intervención de lo político (el Estado) sobre la articulación específica de las diferentes instancias de una formación social (la Sociedad Civil, la Sociedad Comunitaria), en el seno de unidades colectivas urbanas existentes (parroquias, desarrollos residenciales, barrios pobres, centros productivos) de reproducción de la fuerza de trabajo, con el fin de asegurar su reproducción ampliada, de tolerar las contradicciones no antagónicas y regular con justicia social las antagónicas, asegurando así la realización de los intereses de la sociedad conjugado a la formación social y la reorganización del ecosistema urbano. Todas ellas son utopías alcanzables. En donde son notables las fallas es en la ejecución y administración, por un lado de los decretos oficiales, y por otro, de los objetos-bienes producidos por los agentes estatales. Ya no se trata de prometer políticamente algo que no va a cumplir con las expectativas de la comunidad, ni va a significar las grandes inversiones, ni las intervenciones macros, mega soluciones, proyectos monumentales para enaltecer el ego y alcanzar intereses de actores políticos, empresarios, planificadores, etc. Es necesario la acción multiplicadora de lo urbano (físico espacial, social, económico, cultural) como resultado de una nueva concepción de gestión, revalorizando espacios físicos, beneficios socio-productivos, inversiones varias, satisfacción de la salud, de la educación, del sano ocio; es decir, calidad urbana, y en consecuencia, calidad de vida. Una clave está en el espacio público abierto como estructurador del espacio social. Es ineludible el estudio e implementación de nuevos modelos de gestión activa para la consecución de objetivos en donde estén representados todos los entes.

Sabemos que en la relación realidad-utopía de la dialéctica espacio-sociedad, los planes y proyectos urbanos son lo que sus planificadores quieren que sean; por tanto, es importante la participación de agentes y actores comprometidos socialmente para definir complejidad, intereses, modelo compartido, continuidad en la gestión, importancia de presupuestos, estrategias. Por ejemplo, orientar los asuntos de la vivienda en función de la planificación urbana en términos de principios como: respeto a la naturaleza; desarrollo sustentable; organización comunitaria; ordenación social del hábitat urbano. Es decir, al hacer Ecología-Comuna-Hábitat, las políticas del habitar se están orientando hacia dimensiones más relacionadas con el derecho y los deberes de los habitantes al hábitat; ya que el centro no es sólo el ser humano como individuo, como convenientemente se enfoca los asuntos urbanos en el capitalismo, sino la sostenibilidad del ecosistema. En la práctica, urbanización y vivienda se complementan; bastaría conocer en qué ocasiones es prioridad la una sobre la otra, pero siempre funcionando conjugado como totalidad. La vivienda surge con alguna prioridad, una vez definido el proceso de urbanización. Las familias, previamente registradas y caracterizadas, tendrán la oportunidad de participación activa en la toma de decisiones del diseño de su hábitat colectiva e individual, dentro de una oferta tipológica en función de sus formas de habitar, de densidades habitantes/construcción definidas bajo premisas que establezcan sustentabilidad de los recursos existentes y exigidos para el hábitat urbano en el tiempo.

Planeamiento y Gestión Corporativa, como medio de guiar la interrelación y protagonismo activo entre los actores involucrados, en especial los habitantes organizados en comunidades. Donde lo básico de la planificación sea la valorización de lo existente en lo físico (espacio abierto-edificado) y en lo no físico (socioeconómico-cultural) que debe fortalecerse por razones de calidad de vida ambiental; por lo que tiene de significado para los habitantes, sin descartar nuevas intervenciones de apoyo a estas razones. Flexibilidad de acciones como medio de incorporar procesos sociales que surgen en el tiempo, por la propia dinámica de la sociedad, imposible e inconveniente de controlar absolutamente por la planificación. Especial atención debe ser prestada a instrumentos y mecanismos de información, promoción, difusión, comunicación y contraloría entre los entes planificadores y gestores, y las comunidades sujeto-objeto de la planificación y gestión.

Gestión Sustentable y sostenible, basada en la administración-contralora de fortalezas y potencialidades existentes en el sitio: patrimonios naturales, humanos y culturales; de forma que puedan ser aprovechados en el presente con la visión de preservarlos y fomentarlos para su provecho en el futuro. Es decir, como fuente inagotable de riquezas; en donde la comunidad como sujeto (cognitivo, líder, decisorio) pueda ser poder en el sentido de decisión, mantenimiento, control de su territorio en el tiempo; que ese poder pueda ser pasado de generación en generación, amparado en la Constitución, Leyes, Ordenanzas. La dinámica que lo sustenta es: la fuerza social de las organizaciones comunales; los procesos descentralizadores de los agentes del Estado; los objetivos sociales y económicos de la Sociedad Civil; los objetivos sociales de la Sociedad Comunitaria; la democratización de las decisiones; la materialización de proyectos de estructura física, y de apoyo a las actividades que se realizan en hábitats urbanos; el marco jurídico y de gestión que garantice la continuidad de los procesos. Todos ellos trabajando como un sistema participativo, teniendo al hábitat como marco ecológico de actuación directa.

  1. Dimensiones de planificación

Hablar de planificación es referimos a la acción científica de prever lo mayor y máximo posible -en las Ciencias Sociales- el deber ser en las actividades de la sociedad y en el hábitat humano. La planificación vista como miembro activo de una totalidad que es la producción social del espacio social, de esa gran y mayor obra de arte de 5

civilización que es el hábitat humano y, para nuestro interés, el hábitat urbano. Los factores y elementos actuantes en los procesos productivos de la vida social, de la vida del colectivo, en donde se adecua la vida individual, la vida familiar, deben estar insertos en la planificación. Los elementos fundamentales a considerar por la planificación en los procesos de urbanización lo identificamos en cinco vértices: la propiedad de la tierra; los procesos de producción (reproducción)-transformación de los objetos urbanos; los procesos de distribución-intercambio de dichos objetos; los procesos de consumos de los mismos y; los procesos de administración en el tiempo de los objetos producidos.

Exponemos algunos asuntos de nuestra visión urbana prospectiva y paradigmática en cinco dimensiones:

– Dimensión ecológico-ambiental

Compartimos la idea de algunos estudiosos, como Manuel Barroso (S/F), en la concepción de que los seres humanos pertenecemos a la naturaleza y olvidarlo sería alienarnos a su destrucción. Además, el 2º Plan de la Patria (2013, 14) en su V objetivo, establece “[…] la necesidad de construir un modelo económico productivo ecosocialista, basado en una relación armónica entre el hombre y la naturaleza, que garantice el uso y aprovechamiento racional y óptimo de los recursos naturales, respetando los procesos y ciclos de la naturaleza”. El nuevo orden humanístico buscará evaluar, generar y aplicar soluciones sociales a los asuntos ambientales bajo la visión de preservación del ecosistema como patrimonio socioeconómico, su uso bajo criterios sustentables y sostenibles. Se plantea materializar planes e intervenciones estructurantes (función-gestión del Estado) de dotación de componentes macros y medios a escala regional y urbana; y complementarios (función cogestionada Estado-comunidades) como: áreas de protección ambiental; forestación de territorios regionales y urbanos; eliminación y prevención de agentes depredadores del ambiente; mitigación de riesgos naturales y geotécnicos; selección, depósito, reciclaje de desechos sólidos para su reutilización; planes estratégicos tecnológicos eco-ambientales.

– Dimensión político-social

La práctica real ha demostrado que la actual división política territorial no se corresponde con la realidad funcional concreta, ni con la ciudad como totalidad social. Caracas, por ejemplo, como capital de la Nación, no debe ser una suma de municipios; es una totalidad compleja, política y socialmente. Es urgente rectificar su gestión, con una re-ingeniería territorial para disminuir su dependencia, y una planificación global, con la estructuración de un nuevo Distrito-región Capital que conjugue el área metropolitana y los estados Vargas y Miranda, indispensables para su abastecimiento y funcionamiento. Necesidad de nuevos paradigmas sobre el llamado capital social; pero también, sobre la transformación, sin mercantilismo, del mercado inmobiliario y los procesos de financiamiento en la producción de tierra urbanizada. En cuanto a relaciones sociales, un asunto ineludible es la propiedad de la tierra y de los bienes urbanos en la reformulación de algunas políticas estatales. Mientras no se defina la conveniencia de que la vivienda sea considerada <medio> en la producción social, el tema de su propiedad será engorroso para el cambio social. Se atenderá la socialización de la propiedad inmueble, que considere diversas formas de propiedad colectiva: de la tierra, bienhechurías, construcciones, superando la concepción de propiedad privada individual del mercantilismo. La adjudicación de vivienda dejará explicito la propiedad del inmueble familiar, vecinal y comunal, con claros derechos y deberes en cuanto a gestión corresponsable de los espacios físicos del hábitat urbanizada. El Estado fortalecerá con planificación social la gestión social, mediante: atención rápida y eficiente a las demandas de consumo social necesario y justificado (alimento, salud, equipamiento); formación de conciencia social y fortalecimiento organizativo para materializar el Poder Popular; capacitación de la comunidad para la autogestión; instrumentar la acción directa e indirecta en las decisiones urbanas; fortalecer la cogestión estipulada en la Ley de las Comunas, para acelerar la ejecución de las diversas escalas de ordenamiento y desarrollo físico, para la atención a las necesidades de la mujer, los niños, los adultos mayores, los discapacitados, los indigentes y otros; incorporar profesionales de las Ciencias Sociales, económicas y humanísticas a los planes, programas y proyectos urbanos, con el fin de potencializar nuevos modos de relaciones sociales y mejorar la calidad de vida.

– Dimensión económico-productiva

Es necesario conformar un ecosistema equilibrado, asumido con una visión sistémica Ecología-Comuna-Hábitat, que estimule y fortalezca relaciones sociales de producción que considere no sólo la productividad, sino también la vida en colectivo como expresión de cultura social de masas acorde a su naturaleza ambiental. Los territorios para la producción serán sólo aquellos con potencialidades productivas sustentables acorde a su medio ambiente natural, y sostenibles acorde a las escalas de productividad. Hay que desarrollar y equipar los territorios urbanos de centros y ejes socio-productivos en función con centros y ejes de socio-consumo, para el fortalecimiento de cadenas temáticas productivas. La política habitacional será planificada bajo el paradigma de que la vivienda es un componente ineludible de las unidades económicas-productivas. Se plantea la industrialización de la construcción, priorizando tecnologías propias bajo recursos naturales regionales del territorio venezolano. Es imperativo planes y programas estructurantes y complementarios para: materializar espacios productivos de bajo impacto ambiental; activación y 6

desarrollo de diversas formas de propiedad de producción social; grupos de intercambio solidario; libre asociación de productores; cogestión para la producción; adecuación del sistema educativo-formativo a un modelo productivo social, de apoyo tecnológico, apoyo financiero; sistema de distribución alternativos (estatales, comunales) de insumos y productos; sistema de consumos (intermedio, final); servicios para incrementar capacidad productiva comunal; programas de desarrollo tecnológico: industrialización de la producción primaria, de la construcción, autoconstrucción, prefabricación, etc.; articulación al tejido industrial urbano de empresas sociales de producción micro e intermedia, de abastecimiento social, de transporte social.

– Dimensión físico-funcional

El proceso de urbanización puede potencializar las fortalezas actuales detectadas en la base de datos obtenidos por el Estado, de esta vez con énfasis en dotación cualitativa. Los espacios públicos sociales pueden ser rectores de los privados, para dignificar la vida urbana. Privilegiar las manzanas-Comunas antes que las parcelas-familias, como praxis de lo colectivo antes que lo individual; no sólo el diseño físico urbano, también la gestión de los procesos de consecución y administración de un hábitat digna. Ningún espacio quedará sin gestor asignado. La comunidad organizada puede ejercer la administración-control de su hábitat. La manzana es receptora de viviendas, pero también de usos y actividades complementarias: socio-productivos, servicios, ocio, etc., convenientes y necesarios a los habitantes. El diseño urbano resultará de las formas de vida de los sujetos culturales acorde a su sitio ecológico, con mezcla de usos y actividades no contaminantes en el patrón unitario urbano. Las nuevas densidades poblacionales y constructivas privilegiarán el criterio de ciudad compacta, alta densidad a baja altura, en función de potencialidades naturales e intereses humanísticos; aplicar tecnologías apropiadas al contexto geográfico-climático, cultural, socio-productivo, físico urbano, donde se produce el hábitat. Sabiendo el poder simbólico-significativo del espacio físico artificial, se impulsará una arquitectura ambiental que responda a necesidades sociales nacionales, a características ecológicas locales, con tecnologías apropiadas a materias primas regionales; resultando tipologías arquitectónicas ambientalistas. El hábitat y su arquitectura representarán un medio para dar al venezolano una base segura a su existencia, como significado socio-cultural, como obra, como arte, con valor de uso, y menos de cambio. Aplicación de materiales y equipamientos duraderos, maximizando la estética arquitectónica-urbana. Industrialización de insumos constructivos para la producción masiva de viviendas. Intervenciones estructurantes y complementarias para dotación de: redes de infraestructura (aguas potable y servida, energía, gas, teléfonos, etc.); sistema de espacios y movilidad pública (peatonales, vehiculares, transporte, etc.); equipamientos para asentamientos metropolitanos, distritos-motores, comunales (salud, educación, recreación, deporte, seguridad, ocio, los que demande la tríada mujer-niño-adulto mayor.); viviendas con espacios socializados; otros para mejorar la vida.

– Dimensión socio-cultural

El hábitat venezolano es mestizo pues mestiza es la población que lo produce y se asienta en él. La complejidad humana hoy resulta del sincretismo cultural de los habitantes. Sus clases sociales, y estratos, tienen una trayectoria cultural que ha evolucionado con diversidad; en particular la clase popular que se fortalece como nueva cultura social. Se impulsará el compromiso de construir nuevos valores hacia una cultura colectiva, sin divisiones. Tarea esencial del proceso de urbanización serán los planes y programas estructurantes y complementarios para la reafirmación y consolidación de los caracteres que definen lo patrimonial en cada región, le dan identidad socio-cultural, con una conducta ética-estética reconocida por la gente; principalmente en el hábitat urbano. Para ello será preciso: incorporar la cultura y la identidad de las comunidades y sus modos de habitar en el proceso de producción, reproducción, transformación social de los hábitats humanos; promover la protección, rehabilitación, restauración, sostenibilidad, divulgación del patrimonio cultural desde el ordenamiento territorial; localización, adecuación y dotación de estructuras socio-físicas en zonas estratégicas para el cultivo del arte en todas sus manifestaciones (tradicional-costumbrista, clásico, contemporáneo); orientar la conformación de redes culturales y estrategias de intercambio y cooperación entre ellas; impulsar la utilización de espacios públicos sociales para la expresión y difusión de identidades, manifestaciones y producciones culturales y artísticas.

  1. Reflexión

El hábitat es centro social donde convergen, entre muchas cosas, ideologías, objetivos, intereses de sus habitantes, regidos por acuerdos de gestión para habitar.

La Planificación Social del Hábitat no es una panacea milagrosa, pero sí necesaria para prever eficazmente el futuro. La gestión-praxis social hacia nueva sociedad-hábitats, determinará y alcanzará objetivos cuantitativos y cualitativos de los agentes fundamentales de producción-transformación social: el Estado y las comunidades sujeto-objeto del hábitat, permeable a agentes privados interesados en asuntos sociales, todos buscando mejor calidad de vida en acción cogestionada-corresponsable. 7

El socialismo científico como sistema para la liberación humana, es una utopía compleja pero alcanzable. En transición se hace necesario evolucionar la abstracción de la dialéctica espacio-sociedad, dando un salto de realidad teórico-práctico-metodológico cuyo norte social sea la trialéctica Ecología-Hábitat-Comuna.

Referencias bibliográficas

– Barroso, Manuel. (S/F). “Autoestima: Ecología o catástrofe”. Caracas. Editorial Galac.

– Gómez de La Vega, Luis. (2009). “Una definición de la Trialéctica”. Recuperado el 13 de septiembre de 2017. http://la-trialectica.blogspot.com/2009/11/una-definicion-de-la-trialectica.html

– Lefebvre, Henri. (1991). “The Production of Space”. Oxford. Blackwell Publishing.

– Mannheim, Karl. (1973). “Ideología y Utopía: Introducción a la Sociología del Conocimiento”. Madrid. Editorial Aguilar.

– PSUV. (2013). “Plan de la Patria. Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación, 2013-2019”. Caracas.

[1]Acorde con Henri Lefebvre (1991), la práctica social es el accionar de la humanidad para producir el espacio social, espacio material, real, dominante; la práctica espacial es resultado del accionar de esta práctica social en espacio social, económico, político, cultural, físico, y sus morfologías.

[2]Acorde con Karl Mannheim (1973), quien considera utópicas las orientaciones que trascienden la realidad, las ideas que trascienden la situación, y que producen concretamente un efecto transformador en el orden histórico-social existente.

[3] “La Trialéctica, conocida también como Metodología Compleja, se fundamenta “en un modelo lógico/matemático, que partiendo de la concepción más abstracta interrelaciona sistémicamente todos y cada uno de los aspectos en los cuales subdividimos el quehacer existencial (nuestra vida en el mundo), estableciendo holística y funcionalmente la conjunción entre espacio/tiempo; energía/información y causa /efecto: Sistemas de Recursos Dimensionables y Relacionados (Los RDR), que responden a las preguntas que nos hacemos en el devenir, convertidas en Elementos Factores. Todo para dar explicación a lo abstracto conceptual: espacio/tiempo (dónde y cuándo); energía/información (los con quiénes y los con qué) y causa/efecto (por qué y para qué), que al ser diferenciados (cualitativamente) desagregados (cuantitativamente) e integrados (holísticamente) nuevamente en el Cómo Metodológico, indefectiblemente dan respuestas a la problemática existencial, en la búsqueda de la verdad, la realidad y la justicia. Soportados siempre en el marco referente de la Filosofía Integralista” (Gómez, 2009).

]]>
El “derecho al hábitat”. Carola Herrera Napoleón http://blogger.fevp.gob.ve/2019/03/el-derecho-al-habitat-carola-herrera-napoleon/ Sun, 31 Mar 2019 15:20:21 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=924 El “derecho al hábitat” como estrategia para la transformación de la sociedad

Carola Herrera Napoleón[1]

Instituto de Urbanismo/ Universidad Central de Venezuela

arq.carolahn@gmail.com

Resumen

Ante la necesidad de contrarrestar el impacto negativo en las ciudades convertidas en mercancías al servicio del capital, surge la necesidad de repensar el hábitat como una bandera de lucha frente a la exclusión social y la segregación espacial. Este artículo tiene por objetivo aproximarse a la construcción del concepto “derecho al hábitat”, a partir de la realidad venezolana, donde se apuesta por un modelo económico incluyente y por un modelo político que garantice la participación protagónica en la planificación y gestión del hábitat. Se estructura en tres partes: 1.- De la ciudad al hábitat como derecho; 2.- Los derechos del derecho al hábitat; 3.- La transformación de la sociedad venezolana en cifras. Se concluye que el concepto “derecho al hábitat” trasciende de la materialidad de la forma física para la transformación de la sociedad.

  1. De la ciudad al hábitat como derecho

El concepto el “derecho a la ciudad” es propuesto por Henri Lefebvre (1968), quien bajo las influencias de los acontecimientos de mayo 1968, exalta la necesidad de contrarrestar el impacto negativo sufrido en las ciudades de los países de economía capitalista, convertidas en unas mercancías al servicio exclusivo de los intereses de la acumulación del capital. El término es planteado como bandera de lucha frente a la exclusión social y a la segregación espacial generado por el capitalismo. Desde entonces, el “derecho a la ciudad” instituye una reivindicación para que la gente vuelva a ser dueña de la ciudad, escenario de encuentro para la construcción de la vida colectiva. Posteriormente, David Harvey (2008), en el auge de las políticas neoliberales, defiende de forma enérgica que la verdadera justicia social y territorial sólo se puede obtener a través del socialismo. En su conceptualización del “derecho a la ciudad” apuesta por un modelo económico, que no genere exclusión y por un modelo político, que garantice la participación, contrarrestando los efectos perversos del capital sobre la mayor parte de la población y uniendo armónicamente la igualdad social con la democracia (Garnier, 2012).

De ahí que, para muchos, el “derecho a la ciudad” implica cambios estructurales profundos en los patrones de producción y consumo y en las formas de apropiación del territorio y de los recursos naturales. Frente a los efectos negativos de la globalización, la privatización, la escasez de los recursos naturales, la fragilidad ambiental, la exclusión social y la segregación espacial, el “derecho a la ciudad” se convierte en una herramienta para revertir la pobreza y la desigualdad, incidiendo en el cambio social.

Con base a estas ideas y ante la necesidad de repensar la ciudad desde la gente, se generan algunos tratados internacionales e instrumentos jurídicos[2], que buscan normar los derechos humanos en el contexto urbano. Entre los tratados internacionales más avanzados destacan: la Carta Europea de Salvaguarda de los Derechos Humanos en la Ciudad, firmada hasta ahora por más de 400 ciudades; el Estatuto de la Ciudad de Brasil, decretado en julio de 2001; la Carta de Montreal, publicada en el 2005; la Carta de la Ciudad de México por el Derecho a la Ciudad, realizada en el año 2010. Entre las más categóricas, está la Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad, fundamentada con los resultados obtenidos del Foro Social de las Américas, realizado en Quito en julio 2004; del Foro Mundial Urbano realizado en Barcelona en octubre de ese mismo año; del Foro Social Mundial realizado en Porto Alegre en enero de 2005 y revisado posteriormente en Barcelona. Actualmente, la Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad cuenta con el apoyo de autoridades locales y nacionales, así como de agencias de Naciones Unidas, como la UNESCO y el Programa Hábitat (Mathivet, 2010).

La Carta Mundial por el Derecho a la Ciudad basa su propuesta en tres (3) ejes fundamentales. Éstos son: el político, basado en la gestión democrática de la ciudad, es decir en la participación de la sociedad de forma directa en el planificación y gestión de las ciudades; el material, fundamentado en la función social de la propiedad y de la ciudad, resaltando la supremacía del bien común sobre el derecho individual de propiedad para apuntalar un uso socialmente justo y ambientalmente sustentable del espacio urbano y; la ciudadana, entendida como el ejercicio pleno de la ciudadanía y a la realización de todos los derechos humanos, que aseguran el bienestar colectivo de los habitantes y la producción y gestión social del hábitat.

A medida que se avanza en la profundización del concepto el “derecho a la ciudad”, se generan nuevas inquietudes y propuestas para ampliar el ámbito de acción a cualquier asentamiento humano, sea éste urbano, rural o indígena, donde se desarrolla la vida cotidiana en comunidad. Las influencias de éstos ámbitos geo-históricos, regionales y locales, sobre la vida de los habitantes, define unas formas de desarrollo en lo económico, político, físico-espacial o social y fomenta unos valores pluriculturales que caracterizan al hábitat. En este sentido, se propone el “derecho al hábitat” como un concepto más incluyente, por cuanto reconoce que toda persona tiene derecho a una vida adecuada y digna, con derechos de acceso a la alimentación, a la salud, a la educación, a la vivienda, al trabajo, a la cultura, etc., independientemente del lugar que habite.

El “derecho al hábitat” es un concepto aún en construcción. Sin embargo, conforme a las políticas y gestión del gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, el cual apuesta por un modelo económico incluyente y por un modelo político, que garantice la participación protagónica en la planificación y gestión del territorio, se intenta conceptualizar el “derecho al hábitat”, contextualizándolo en la realidad venezolana.

  1. Los derechos del “derecho al hábitat”

El “derecho al hábitat” contiene muchos derechos en sí mismo, lo que lo vuelve difícil de exigir e implementar: el derecho a la gobernanza del territorio, el derecho a un hábitat que facilite el tejido de las relaciones sociales, a la convivencia y a la igualdad de derechos, el derecho a la justicia, a la seguridad pública y a la convivencia pacífica y multicultural, al acceso y suministro de servicios públicos domiciliarios y urbanos, el derecho al trabajo, el derecho a la vivienda, derecho al transporte público y a la movilidad, el derecho a un ambiente sano y sostenible, entre otros. Si bien, en la República Bolivariana de Venezuela no se ha incorporado taxativamente el “derecho al hábitat” en la normativa constitucional, a través de las significativas inversiones del Gobierno de Venezuela en los distintos programas sociales y en cogestión con la sociedad, se han planteado y materializado distintas políticas públicas, conforme al Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001-2012, al Plan de la Patria 2013-2019 y actualmente, al Plan de la Patria 2019-2025 (Gobierno de Venezuela, 2001; 2007; 2013; 2018), que aportan para su consolidación.

El hábitat es el espacio de cumplimiento del derecho y el lugar para asegurar la distribución y el disfrute universal, equitativo y sostenible de los recursos y oportunidades que ellas ofrecen. El cumplimiento del “derecho al hábitat” -con sus distintos componentes- tiene una manifestación en el territorio. A continuación se exponen brevemente algunos de los componentes políticos, físico-espaciales, económicos, sociales y culturales que, coadyuvados por las políticas públicas del gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y al Plan de la Patria 2019-2025, pueden incidir en la conceptualización del “derecho al hábitat”:

Figura 1. Hábitat. Fundamentos de una planificación estratégica. A.- Político. B.- Físico- Espacial. C.- Económico. D.- Social. E.- Cultural. Fuente: elaboración propia.

  1. En lo político,se hace referencia a la participación popular protagónica y a la organización social:

Ø Participación popular protagónica: eje fundamental de las políticas del Estado, se convierte en un método de Gobierno, sustentado en la solidez del sistema democrático, dando cabida al “derecho colectivo de la gobernanza del territorio”. Se consolida mediante los consejos comunales como actores sociales con una identidad conjunta, capaces de incidir en las decisiones que les afectan en comunión. Con una base poblacional de 150 a 400 familias en el ámbito urbano y a partir de 20 familias en el ámbito rural, se incorporan activamente en la dinámica del quehacer cotidiano, en la elaboración de alternativas para la resolución de problemas de la comunidad, en la motorización del proceso de información y sensibilización hacia el resto de la comunidad, en el conocimiento y cumplimiento de los deberes y derechos de los ciudadanos y en el fortalecimiento de las formas organizativas de participación. Al mes de octubre de 2018, se han configurado 47.884 consejos comunales a escala nacional (MPPCMS, 2019), que ejercen directamente la gestión de las políticas públicas y proyectos orientados a responder las necesidades y aspiraciones de las comunidades en la construcción de una sociedad justa e inclusiva. Éstas aportan legitimidad y viabilidad a la planificación y gestión de la ordenación del territorio, en la que se involucra a una mayoría social en la toma de decisiones. De este modo, se apoya la reivindicación de los sujetos colectivos que se organizan alrededor de la experiencia de lucha por la recuperación de su hábitat, como un acto de afirmación de sus capacidades propias para decidir el futuro del espacio que habitan.

Ø Organización social: se define con base a las características e intereses comunes sobre el territorio, fomentando las particularidades y la idiosincrasia de cada ámbito dentro del conjunto. Con la idea de dar cabida al “derecho a un hábitat que facilite el tejido de las relaciones sociales” se asume a la comuna como la primera entidad local para la configuración del territorio, con una base poblacional que va a depender de la articulación de dos o más consejos comunales y una configuración mínima de 300 familias. Así, varias comunas consolidan la ciudad comunal, dos o más ciudades comunales conforman la Federación Comunal y la articulación de federaciones comunales en el ámbito de un eje territorial constituye la Confederación Comunal. Esta forma de organización social del territorio se ha ido consolidando conforme se ordenan las bases, a tal punto que al mes de octubre de 2018, se han registrado 3089 comunas a escala nacional (MPPCMS, 2019), cuya estructura organizativa responde a condiciones históricas, rasgos culturales y potencialidades económicas, independientemente del lugar donde se constituyen. La tendencia es a una constelación no jerárquica de microcentros o asociaciones de comunas, análogas en su identidad y superpuestas a la estructura política-territorial existente, que asienten el sentido de cohesión social y la construcción colectiva.

  1. En lo físico-espacial, se hace especial referencia a la tierra/suelo y a la vivienda, atendiendo los aspectos relacionados con la función social de la propiedad, resaltando la supremacía del bien común sobre el derecho individual, para el goce de bienes materiales en igualdad de condiciones.

Ø Tierras/Suelo: es para muchos el eje central de la disputa, generando exclusión social y segregación espacial. Para contrarrestar las consecuencias y democratizar el valor de uso sobre el valor de cambio, marcado por la dinámica del mercado de oferta y demanda, el Estado venezolano muestra voluntad de lograr cambios sustanciales en la estructura de la tenencia y uso de la tierra (en el ámbito rural) y el suelo (en el ámbito urbano), mediante la aplicación de nuevos ordenamientos jurídicos.

Específicamente, en el ámbito rural, y conforme con los artículos 306 y 307 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999 (G.O. No. 5.453), el Estado promueve condiciones para el desarrollo rural integral, con el propósito de generar empleo y garantizar a la población campesina un nivel adecuado de bienestar, así como su incorporación al desarrollo nacional. Al respecto, el Estado progresa en la adjudicación de tierras, en la organización de los sectores productivos del campo, en la orientación de la inversión, la planificación de la producción anual, la dotación de maquinaria, así como en el financiamiento a los trabajadores y productores del campo. Asimismo, establece que el régimen latifundista es contrario al interés social, por lo que el Estado se apodera de las tierras ociosas y establece medidas para su transformación en unidades económicas productivas, rescatando igualmente la tierra de vocación agrícola. Cabe destacar que, según la ley, la distribución de tierras se debe realizar exclusivamente a partir de aquellas que son propiedad del Estado, manteniéndose intactas las de latifundistas privados, aún cuando no siempre funciona así.

En el ámbito urbano, y de acuerdo con el Decreto 1666 de 2002 (G.O. No. 37.378), se reconoce a los barrios o asentamientos populares (hasta ese momento, sin registro catastral ni censo, sin posesión legal del suelo, en terrenos inestables, con servicios inexistentes o deficitarios en materias esenciales) como parte de la ciudad; inicia el proceso de regularización de la tenencia del suelo urbano; promueve la rehabilitación integral de los asentamientos populares y; fomenta la conformación de los Comités de Tierras Urbanas (CTU) como sujetos propulsores, ejecutores y destinatarios de las mismas políticas. Asimismo, en el 2011 promulga la Ley Especial de Regularización Integral de la Tenencia de la Tierra de los Asentamientos Urbanos o Periurbanos (G.O. No. 39.668), la cual establece una base legal más sólida para el desarrollo del proceso de la regularización jurídica, democratizando la propiedad y brindando seguridad jurídica a los pobladores de las comunidades populares; garantizando el acceso y dotación de los servicios básicos para mejorar las condiciones de vida de los habitantes y, estableciendo reglamentos y normas de convivencia a partir del reconocimiento de la idiosincrasia de cada comunidad.

En ambos casos, al adjudicar a una persona el título de propiedad de la tierra/suelo que habita, con todos los requisitos que pauta la ley, se erradica la posibilidad de desalojo y se reconocen ventajas inmediatas, tales como acceso a créditos de política habitacional, garantías hipotecarias, inclusión en los planes de desarrollo territorio, dotación de servicios y financiamientos. La propiedad de la tierra/suelo adquiere un carácter reivindicativo para fundamentar el “derecho al hábitat”.

Ø Vivienda: es uno de los grandes problemas sociales para amplios sectores de la población y al mismo tiempo, uno de los principales fuentes de beneficios especulativos. De acuerdo con el artículo 82 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (G.O. No. 5.453), “la vivienda es un derecho básico y una obligación compartida entre el Estado y los ciudadanos en todos sus ámbitos.” Para atacar el heredado déficit habitacional, el Estado venezolano propone una nueva política nacional de vivienda, orientada a saldar la deuda adquirida y dar cabida al “derecho a vivir dignamente en el territorio.” En cogestión con la sociedad organizada, procede a lo interno del territorio, calificando los suelos aptos para la construcción de viviendas de dos maneras. Por un lado, identifica, regulariza y urbaniza los asentamientos populares o barrios, para lo cual institucionaliza e impulsa un modelo regulado de urbanización popular. Por otro, genera una oferta de suelo alternativa a la urbanización regular mediante la implementación de instrumentos capaces de producir una oferta de suelo de bajo costo que se anticipe a la oferta irregular. En el primero, tiene lugar el programa Gran Misión Barrio Nuevo Barrio Tricolor (GMBNBT), que con el apoyo del pueblo organizado, transforma integralmente los asentamientos populares en el país, generando espacios acordes para el vivir bien, rehabilitando las viviendas auto-construidas en los sectores deprimidos del territorio nacional y dotándolas de los servicios básicos. En el segundo, se concreta la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), que dentro una oferta alternativa de suelo, invierte en la construcción de nuevas viviendas, incorporando a la sociedad en todo el proceso de construcción de las viviendas.

Según fuentes oficiales, con la GMBNBT, se han rehabilitado -desde su creación en el 2009 hasta septiembre de 2018-, un total de 880.927 viviendas, dentro de los 250 corredores a escala nacional, definidos para erradicar la pobreza extrema. A través de la GMVV, el Estado ha entregado, 1.055.361 viviendas nuevas de las 3 millones propuestas a construir en el período entre 2011-2019 y casi 2.000.000 en 18 años de revolución. En ambos programas, la vivienda constituye el elemento activador de la transformación hábitat, implica el proceso de regularización de la tenencia de la tierra como un procedimiento que conduce al comienzo del proceso de planificación y ordenamiento del hábitat; promueve el desarrollo ordenado de los centros poblados, crea otros nuevos e impulsa su crecimiento.

  1. En lo económico,el Estado venezolano busca territorializar el sistema de producción, distribución, intercambio y disfrute de la productividad social para aumentar la equidad y cohesión de la sociedad. Implica diversificar las bases económicas y materiales, conforme a las potencialidades y recursos del territorio regional, sub-regional y local, así como las fuerzas y capacidades de los actores económicos para generar un modelo productivo transparente, eficiente e incluyente, que satisfaga las necesidades de la población. Por ello, en esta dimensión, se consideran fundamentales los servicios públicos e infraestructuras y el trabajo.

Ø Servicios públicos e infraestructuras: el Estado venezolano propone una nueva arquitectura del territorio, con el poblamiento de nuevos epicentros económicos, para el impulso conforme a la Agenda Económica Bolivariana de 15 motores de desarrollo (agroalimentario, farmacéutico, industrial, exportaciones y nuevas fuentes de divisas, economía comunal, hidrocarburos, petroquímica, minería, turismo, construcción, forestal, industrial militar, telecomunicaciones e informática, banca, industrias básicas). Ello implica reorganizar e interconectar el territorio nacional a través del sistema de transporte y servicios e infraestructura pública (agua, electricidad, aseo, gas transporte y comunicación) para dinamizar e impulsar el desarrollo productivo, integral y eficiente del territorio. Estas acciones dan cabida al “derecho al agua, al acceso y suministro de servicios públicos domiciliarios y urbanos, el derecho al transporte público y a la movilidad”.

Ø Trabajo: mediante la Gran Misión Saber y Trabajo, el Estado venezolano garantiza el acceso a la educación y al trabajo, asegurando la incorporación de la gente en actividades productivas, dentro de los 15 motores de desarrollo con el objetivo de sentar las bases del desarrollo de un sistema de trabajo productivo, liberador de la cultura rentista. A su vez, a través del Plan Chamba Juvenil creado en 2015 para garantizar el primer empleo a la juventud venezolana, se han insertado laboral y productivamente 1.320.000 jóvenes hasta la fecha, impactando en la tasa de desempleo nacional. De ahí que, en 1999 el desempleo del mes de febrero fue de 15,2% y en mayo de 2018 fue de 6,4%, lo que representa una disminución de 8,8 puntos. Con ello, se refuerza el “derecho al trabajo” con la política de estabilidad laboral y el ajuste permanente del salario mínimo.

  1. En lo social,se hace referencia a las Misiones Bolivarianas, cuyo fin es atender aspectos para el bienestar social de los habitantes y en especial la protección de grupos y personas en situación de vulnerabilidad:

Ø Misiones Bolivarianas: se constituyen como un sistema de equipamientos públicos en el territorio, que proveen a los habitantes de bienestar social de carácter educativo, cultural, recreativo, sanitario, deportivo, de abastecimiento alimentario, de protección social o cualquier otro programa con la intención de corregir los desequilibrios sociales y dar respuesta a los problemas y necesidades sensibles de la población de los sectores populares. Sobre las 39 misiones creadas desde el 2003, reposa en gran medida el ideal social de superación de la exclusión y de la desigualdad, adoptando el criterio de acceso universal a la atención y dando paso a una sociedad más igualitaria y justa con el “derecho a la igualdad de derechos”. Para ello, el Gobierno Bolivariano ha priorizado, la inversión en los sectores de educación, salud, seguridad social y empleo, teniendo notables efectos en la sociedad.

  1. En lo cultural,se reconocen, valoran y potencian todos los territorios sociales como espacios de vida urbana, rural e indígena, el arraigo de los habitantes y producción cultural de la sociedad, bajo el principio de unidad en la diversidad, dando cabida al“derecho a la cultura y a la convivencia”. Las influencias de cada uno de los ámbitos geo-históricos, regionales y locales, sobre la vida de los habitantes, define unas formas de desarrollo en lo económico, político, físico-espacial o social. En estas condiciones, la cultura se comprende como un componente estructural, transversal a las cinco dimensiones de existencia de la sociedad, fundamental para revolucionar todo el sistema ideológico. Por ello, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela afirma la identidad, la soberanía cognitiva y la conciencia histórico-cultural del pueblo venezolano, para favorecer la descolonización del pensamiento y del poder y transformar el territorio y la sociedad.
  1. La transformación de la sociedad venezolana en cifras

Con la aplicación de estas políticas inclusivas y de protección para el pueblo y la inversión en el territorio nacional, según los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (2001-2018), el porcentaje de hogares en hacinamiento crítico pasó de 14,6% en 1998 a 7,25% en el 2018; el porcentaje de viviendas inadecuadas (ranchos) en 1998 era del 6,6% y para el año 2018 bajó a 4,16 %; el porcentaje de viviendas sin servicios básicos a finales de la última década del siglo XX era de 15,7% y en 2018 es de 9,8%; el acceso al agua potable pasó de 80% en 1998 a 96% en el 2015, cumpliendo la Meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en cuanto a cobertura de este servicio; el acceso a aguas servidas pasó de 62% en 1998 a 84% en el 2015; el índice de hogares con niños de 7 a 12 años que no asistían a las escuelas era en 1998 de 1,8% y en 2018 es de 0,63% y; finalmente, el porcentaje de hogares con dependencia económica (referente que mide el número de personas que trabaja en un hogar) era en 1998 de 6,2% y en el 2018 es de 2,55%. Asimismo, el Índice de Desarrollo Humano (compuesto por valores de salud, educación e ingresos) pasó de 0,639 en 1980 a 0,752 en 2018, considerada alta dentro de la escala establecida internacionalmente y por encima del promedio de la región latinoamericana.

De este modo, la pobreza y la pobreza extrema en Venezuela, medida estructuralmente por las Necesidades Básicas Insatisfechas (definido por la CEPAL, considerando el hacinamiento crítico, la vivienda inadecuada, la carencia de servicios básicos, la inasistencia escolar y la alta dependencia económica) han tenido una disminución progresiva durante la Revolución Bolivariana. Según la Encuesta de Hogares por Muestreo, del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), para 1998 la pobreza extrema se ubicaba en 10,8%, 20 años después, en 2018, a pesar de la compleja situación económica, se redujo a 4,4 % del total de la población; y la pobreza pasó de 28,9% en 1998 a 18,1% en 2018. Ello ha sido posible, sobre todo, por los efectos de la GMVV, GMBNBT, la dotación de servicios básicos y equipamientos como las bases de misiones en sectores más necesitados y con la participación protagónica de la sociedad organizada. Asimismo, con la aplicación de estas políticas inclusivas, Venezuela logra reducir el índice de desigualdad, pasando de acuerdo con el Coeficiente de Gini 0.49 en 1998 a 0.38 en 2018, posicionándose como el país menos desigual de Latinoamérica (INE 2001-2018).

Conclusiones

Finalmente, el “derecho al hábitat” se concreta como una propuesta más incluyente que el “derecho a la ciudad”, en tanto que, lejos de diferenciar los derechos humanos según el ámbito geo-histórico en el que se enmarca, denotando una condición de exclusividad, abarca ampliamente los derechos que atañen a cualquier asentamiento humano donde se desarrolle la vida en comunidad, relacionándolo con el entorno en el que se encuentra. Propone el bienestar común, reconociendo las particularidades del ámbito geo-histórico, bajo el principio de la unidad en la diversidad. Pasa del enfoque individual que sugiere el “derecho a la ciudad” a la consideración de las relaciones del sujeto y su entorno desde lo colectivo, generando las condiciones para una sociedad cohesionada y no conflictiva. Trasciende de los aspectos meramente físicos, que garantizan un reparto equitativo de los beneficios materiales del territorio, para abarcar aspectos más profundos que tienen que ver con la transformación de la sociedad. Si bien el “derecho al hábitat” lleva implícito la transformación del territorio para la configuración de un medio más equitativo y justo social y espacialmente, en el caso de Venezuela, también lleva implícito la transformación de la sociedad que participa activamente en la producción y gestión de su propio hábitat, conforme a las condiciones políticas, económicas, físico-espaciales, sociales y culturales que lo determinan.

Parafraseando a David Harvey durante el Foro Urbano Mundial en Belém (2009) “el derecho al hábitat es mucho más que la libertad individual de acceder a los recursos del territorio: se trata del derecho a cambiarnos a nosotros mismos, cambiando el territorio[3]”. De esta manera, el “derecho al hábitat” es un concepto lo suficientemente amplio, que en el caso de la República Bolivariana de Venezuela entrelaza indisolublemente tres (3) dinámicas fundamentales orientadas a la equidad y justicia socio-espacial: el derecho a la participación activa y protagónica a los asuntos públicos para resolver de forma directa los problemas cotidianos en comunión; el derecho de las masas a los bienes y servicios, que hasta entonces eran privilegio de unos pocos; y el derecho al desarrollo y transformación del territorio y la sociedad, trascendiendo –en todos los casos- de la materialidad de la forma física a la transformación de la sociedad.

Quizás son muchos más los beneficios y oportunidades que el concepto del “derecho al hábitat” puede brindar a la sociedad, pero sea cual fuere su alcance, adquiere sentido, acompañado de unos deberes y responsabilidades correlativas y complementarias, que garanticen la necesaria convivencia social y la relación con el entorno. Este debate apenas empieza. Aún sobran ideas para reflexionar.

Referencias bibliográficas

  • ASAMBLEA NACIONAL (2000), “Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”, en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, No 5.453 (Extraordinario), 24 de marzo, Año CXXVII, Mes VI, Caracas, Venezuela, pp. 307.695-307.710
  • ASAMBLEA NACIONAL (2002): “Decreto No 1.666, mediante el cual se inicia el Proceso de Regulación de la Tenencia de la Tierra en los Asentamientos Urbanos Populares”, en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, No 37.378, 4 de febrero, Año CXXIX, Mes IV, Caracas, Venezuela, pp. 322.331-322.345.
  • ASAMBLEA NACIONAL (2011): “Decreto No 8.198, mediante el cual se dicta el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Especial de Secularización Integral de la Tenencia de la Tierra de los Asentamientos Urbanos o Periurbanos”, en Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela, No 39.668, 6 de mayo, Año CXXVIII, Mes VII, Caracas, Venezuela, pp. 385.165-385.180.
  • GARNIER, Jean-Pierre (2012): “El derecho a la ciudad desde Henri Lefebvre hasta David Harvey”, en Ciudades N15, Instituto Universitario de Urbanística, Universidad de Valladolid, Valladolid, pp.217-225.
  • GOBIERNO BOLIVARIANO DE VENEZUELA (2001): Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación de la V República, 2001-2007, disponible en: http://www.mppp.gob.ve/wp-content/uploads/2013/09/Plan-de-la-Nación-2001-2007.pdf
  • GOBIERNO BOLIVARIANO DE VENEZUELA (2007): Proyecto Nacional Simón Bolívar Instrumento Estratégico para la Construcción del Socialismo Bolivariano 2007-2013, disponible en: http://www.cidtec.luz.edu.ve/images/stories/Reglamentos/proyecto_nacional_simon_bolivar.pdf
  • GOBIERNO BOLIVARIANO DE VENEZUELA (2013): Proyecto Nacional para la Gestión Bolivariana Socialista 2013-2019, disponible en: http://www.mppp.gob.ve/wp-content/uploads/2013/09/ley_plan_patria.pdf
  • GOBIERNO BOLIVARIANO DE VENEZUELA (2018): Proyecto Nacional para la Gestión Bolivariana Socialista 2019-2025. Hacia la prosperidad económica, disponible en: http://www.cne.gov.ve/DivulgacionElecciones2018/assets/docs/pg/V5892464.pdf
  • HARVEY, David (2008): “El derecho a la ciudad”, en New Left Review No 253, pp.23-39, disponible en http://newleftreview.es/authors/david-harvey
  • HARVEY, David (2009): Foro Social Mundial, Belém 2009. www.hic-net.org/articles.php?pid=3107
  • INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICAS (INE) (2001-2018): Datos estadístico de Venezuela 2001-2018 y XIV Censo de Población y Vivienda, disponible en http://www.ine.gov.ve/
  • LEFEBVRE, Henri (1968): El derecho a la ciudad, Editorial Anthropos, Barcelona.
  • MATHIVET, Charlotte (2010): “El derecho a la ciudad: claves para entender la propuesta de crear otra ciudad posible”, en SUGRANYES, Ana; MATHIVET, Charlotte, Ciudades para tod@s. Por el derecho a la ciudad, propuestas y experiencias, Habitat International Coalition (HIC), Primera edición, Santiago de Chile, pp. 23- 28.
  • MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LAS COMUNAS Y MOVIMIENTOS SOCIALES (MPPCMS) (2019): Consulta. Código Situr, disponible en http://consulta.mpcomunas.gob.ve/

[1] Arquitecta (2001). Magíster Scientiarium en Diseño Urbano (2005). Especialista en Planificación Urbana (2011). Doctora en Urbanismo por la Universidad Central de Venezuela (2018). Doctoranda en el programa de Geografía y Ordenación del Territorio por la Universidad de Valladolid (2013). Docente-Investigadora (Asociado), adscrita al Departamento de Diseño Urbano, del Instituto de Urbanismo, Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela. Jefe del Departamento de Docencia del Instituto de Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela (2006-2009). Miembro del Programa de Promoción de Estímulo al Investigador (PEI). Directora General de Ordenación Urbanística, adscrita al Viceministerio en Vivienda y Desarrollo Urbano del Ministerio del Poder Popular para Hábitat y Vivienda (2015). Integrante del equipo Oficina Ciudades Comunales Ecosocialista, de la Vicepresidencia Sectorial para el Desarrollo del Socialismo Territorial (2016). Asesora de la Vicepresidencia Sectorial de Obras Públicas y Servicios (2016-2017). Ha coordinado diversos planes especiales a nivel nacional. Ha participado en distintos proyectos de investigación y escrito varios artículos vinculados al tema de los procesos de configuración socio-espacial de la ciudad.

[2] El derecho a un disfrute pleno de la ciudad y sus espacios públicos ha tenido un reconocimiento singular en Ecuador, donde fue incluido en la Constitución de 2008, artículo 31. En México, el gobierno del Distrito Federal firmó la carta de la Ciudad de México por el “derecho a la ciudad” en julio de 2010.

[3] Itálicas de la autora

]]>
Yo tenía una luz. Alí Ramón Rojas Olaya http://blogger.fevp.gob.ve/2019/03/yo-tenia-una-luz-ali-ramon-rojas-olaya/ Sun, 31 Mar 2019 15:00:43 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=915

Alí Ramón Rojas Olaya.

Profesor investigador de la Escuela Venezolana de Planificación y de la Escuela de Defensa Integral Comandante Eliézer Otaiza (Ediceo)

Rector de la Universidad Nacional Experimental de la Gran Caracas

Presidente del Centro Rodrigueano de Investigación Social para la Latinoamericanidad (Crisol).

El 30 y 31 de julio de 2012 dos apagones históricos dejaron a oscuras a 700 millones de personas en India. La causa se debió a una sobredemanda de electricidad en algunos estados y a los débiles corredores de transmisión de energía entre regiones. Los trenes suspendieron sus servicios, los semáforos dejaran de funcionar y las operaciones quirúrgicas fueron canceladas. Nadie le mentó la madre al presidente de India, Pranab Mukherjee.

El 10 de noviembre de 2009, Brasil y Paraguay quedaron a oscuras debido a un apagón que perjudicó a 67 millones de personas. La causa se debió a fuertes vientos y a las lluvias torrenciales que cortocircuitaron tres transformadores en una línea de transmisión de alto voltaje. Nadie le mentó la madre al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ni al presidente de Paraguay, Fernando Lugo.

El 18 de agosto de 2005 un apagón en las islas indonesias de Java y Bali afectó a 120 millones de personas, es decir, a casi la mitad de la población del país. La red eléctrica Java-Bali, que tenía una capacidad instalada de 19.615 MW, se colapsó debido a un fallo en una línea de transmisión de 500 kV entre Cilegon y Saguling en Java Occidental. Los servicios de transporte terrestres, marítimos y aéreos se interrumpieron. Nadie le mentó la madre al presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono.

El 28 de septiembre de 2003, en Italia, 57 millones de personas se vieron afectadas por un apagón causado por una serie de árboles que cayeron durante una tormenta sobre una línea de alta tensión que suministraba electricidad desde Suiza. 110 trenes que transportaban más de 30 mil pasajeros en Italia tuvieron que interrumpir el servicio. Nadie le mentó la madre al presidente del Consejo de Ministros de Italia, Silvio Berlusconi.

El 14 y 15 de agosto de 2003, un apagón en el noreste de Estados Unidos y Canadá dejó sin servicio eléctrico a 50 millones de personas. La falla fue causada por la desconexión de una línea eléctrica de alta tensión en el norte de Ohio después de que entrarse en contacto con árboles que no habían sido podados. El defectuoso sistema de alarma de First Energy Corporation no alertó a los operadores, lo que generó un efecto dominó que dio lugar al cierre de otras tres líneas. Nadie le mentó la madre al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ni al primer ministro de Canadá, Jean Chrétien.

El 2 de enero de 2001 en India, 230 millones de personas se vieron afectadas por un apagón. La causa se debió a una falla en la subestación en el estado de Uttar Pradesh y a los deficientes e inadecuados equipos de transmisión. Más de 80 trenes quedaron bloqueados y se suspendieron las actividades comerciales y educativas. El servicio eléctrico se retomó entre 16 y 20 horas. Nadie le mentó la madre al presidente de India, Kocheril Raman Narayanan.

El 11 de marzo de 1999 el sur y sureste de Brasil quedó en la oscurana total debido a un apagón que afectó a 97 millones de personas. La causa fue un rayo que alcanzó una subestación eléctrica en São Paulo. El incidente provocó una reacción en cadena que se tradujo en el cierre de Itaipú, una de las plantas hidroeléctricas más grandes del mundo. Cerca de 60 mil personas se quedaron atrapadas en el metro de Río de Janeiro. Nadie le mentó la madre al presidente de Brasil, Fernando Henrique Cardoso.

El 13 de marzo de 1989, en Quebec, Canadá, 6 millones de personas se vieron afectadas por un apagón causado por una tormenta geomagnética solar que colapsó el sistema de transporte de energía eléctrica de Hydro-Québec. El Metro de Montreal y el Aeropuerto de Dorval se vieron obligados a suspender temporalmente sus operaciones. Nadie le mentó la madre al primer ministro de Canadá, Brian Mulroney.

El 13 y 14 de julio de 1977, un apagón afectó a la ciudad de Nueva York. 9 millones de personas quedaron a oscuras debido a un rayo que obligó a desconectar la planta nuclear Indian Point. Los protocolos de seguridad no funcionaron y hubo diversos errores humanos. Durante el apagón hubo saqueos masivos. Nadie le mentó la madre al presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter.

El 9 de noviembre de 1965, el noreste de Estados Unidos y el norte de Canadá quedaron sin servicio eléctrico afectando a 30 millones de personas. El apagón fue causado por un dispositivo de seguridad defectuoso en la estación de Sir Adam Beck, en el lado de Ontario de las Cataratas del Niágara, que dio lugar a la desconexión de una línea de transmisión de 230 kV, produciendo un efecto dominó. 800 mil personas gritaban despavoridas por verse atrapadas en el metro de Nueva York. Nadie le mentó la madre al presidente de Estados Unidos, Lyndon B. Johnson, ni al primer ministro de Canadá, Lester Bowles Pearson.

El 7, 20, 26, 27 y 29 de marzo de 2019, el presidente terrorista de Estados Unidos, Donald Trump, mandó a atacar la central hidroeléctrica Simón Bolívar del Guri, primero cibernéticamente y luego físicamente. Para tal fin contó, además de los presidentes cachorros del imperio y de la oposición venezolana, con perversos personeros infiltrados en grandes responsabilidades de Estado que sólo velan por los intereses particulares de sus grupos de poder. ¿Tendrán idea estos enemigos antibolivarianos que los ataques eléctricos que han perpetrado a quienes más perjudican es a la clase media? ¿Por qué? Muy sencillo. La clase proletaria siempre estuvo acostumbrada a vivir sin electricidad. Los edificios de las grandes urbanizaciones se quedan sin agua porque dependen del bombeo eléctrico. En los barrios pobres el pueblo históricamente ha bombeado humanamente el agua a punta de tobos escalinatas arriba. Mientras algunos sectores de desclasados le mientan la madre al presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, las grandes mayorías reconocen al primer magistrado como el Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y, a cada llamado del líder indiscutido de la Revolución Bolivariana, se movilizan en marchas, vigilias y demás actos para cantar aquella vieja canción que decía: “Yo tenía una luz que a mi me alumbraba y llegaba Trump y ¡fuá! y me la apagaba”.

 

]]>
DESPUÉS DEL CYBER-APAGÓN. Mario Sanoja, Iraida Vargas-Arenas http://blogger.fevp.gob.ve/2019/03/despues-del-cyber-apagon-mario-sanoja-iraida-vargas-arenas/ Fri, 29 Mar 2019 18:56:23 +0000 http://blogger.fevp.gob.ve/?p=868 1) Crónica de un cybersabotaje

Lo que les estamos contando seguramente no saldrá publicado jamás en los medios internacionales.

Hace dos años, nadie habría podido suponer que el gobierno de Estados Unidos llegaría a estos extremos para eliminar la supuesta amenaza que representa Venezuela para la seguridad nacional de la potencia del Norte. Lanza un cyberataque desde centros localizados en Chicago y Houston, contra  el cerebro neurálgico de nuestro sistema eléctrico, las presas hidroeléctricas del Caroní, que generan el 70% de la electricidad que consume nuestro país, lo cual equivale, en intensidad genocida, al lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki. Aquel súbito cyberataque dejó sin energía al sistema hidroeléctrico que nos provée de agua potable, hizo colapsar los sistemas de telefonía, dejó inerme el sistema hospitalario provocando la muerte de pacientes que se hallaban en los quirófanos, de aquellos que no podían dializarse, de parturientas… Dejó sin protección las cadenas de frío de modo que muchos alimentos como la carne, el pescado, el queso… quedaron expuestos a descomponerse. El apagón afectó el transporte masivo como el metro, cuyos usuarios tuvieron que caminar a veces  hasta cuatro horas para llegar a sus domicilios. Lo más terrible era la falta de información debido a la interrupción de las comunicaciones, pero de alguna manera la gente puso en marcha la denominada “radiobemba”: la transmisión de mensajes boca a boca.

La experiencia más importante fue la reacción inteligente, solidaria y calma que demostró la población; la gente comenzó a organizarse para compartir colectivamente lo que tenían, un éxito pedagógico  de Chávez, lo cual contrarió el plan cyberterrorista que esperaba empujar la población venezolana al saqueo y la violencia callejera.

El gobierno bolivariano se había organizado en diferentes comandos cívico-militares que se activaron para reparar y proteger el cerebro electrónico del sistema eléctrico y el de distribución de agua en todo el país. En menos de 72 horas ya habían restablecido el servicio eléctrico a nivel nacional y el de agua en un 80%. Se han producido nuevos cyberataques en las últimas horas, pero han podido ser contenidos por los comandos cívico-militares. Simultáneamente, nuestra Fuerza Armada y los batallones de milicianos se han desplegado a nivel nacional en posición de combate para hacer frente a una posible invasión. En total, incluyendo las unidades chavistas de batalla del Partido Socialista Unido, se trató de una movilización de alrededor de 6 millones de personal combatiente.

En este momento la situación es de calma espera. Sabemos que el enemigo no se dará por vencido, pero no nos rendiremos sin pelear. Cada minuto que pasamos resistiendo, es un tiempo que pierde el imperio.

2) El pueblo, vanguardia de la Revolución Bolivariana

La  coyuntura actual demuestra que la Revolución Bolivariana es un extraordinario campo para los estudios sociopolíticos y culturales que  buscan respuestas a la pregunta ¿cómo se hace una revolución? Una de las respuestas más evidentes alude a la necesidad de crear, en  los pueblos de países como el nuestro, una restructuración política de sus valores y sus relaciones  socioculturales que integran su vida cotidiana, las cuales deben servir de plataforma y sostén a los diversos componentes de una economía socialista.

Parte de esa tarea ya está realizada. Particularmente las Misiones Sociales, han logrado  estructurar  un poder popular colectivo fundamentado en la sociedad comunal en construcción, que es una realidad concreta. Ese poder popular unido al poder militar, que es también el pueblo en armas, han conformado una unión cívico-militar antiimperialista que, ahora podemos ver, tiene vida real y cumple una función concreta en la defensa de la soberanía y la independencia nacional de Venezuela.

El objetivo central del cybersabotaje al sistema eléctrico de Guri,  río Caroní, era desequilibrar la vida cotidiana de las venezolanas y venezolanos, ya fuertemente afectada por la guerra económica que desde hace tres años nos ha declarado abiertamente la burguesía comercial venezolana. Sería muy difícil expresar en palabras el terrible impacto que nos causó a todos la súbita interrupción de  rutinas domésticas tan elementales como cocinar, comer en familia,  conversar, leer, ver televisión, llamar por teléfono a la familia, los amigos, las compañeras y compañeros de trabajo, acostarse y dormir en paz y, sobre todo, planificar qué hacer  el siguiente día para seguir viviendo, cumplir con citas  y obligaciones previamente establecidas, llevar los niños al colegio, hacer el mercado sin poder utilizar tarjetas de débito, la imposibilidad de llevar una vida de relación sin contar con internet entre tantos otros detalles que le dan sentido a nuestra vida cotidiana.

Los sicarios culturales que sirven al imperio planificaron cruelmente el impacto que tendría el cybersabotaje eléctrico en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, no pudieron adelantar que las venezolanas y venezolanos, sin que nadie nos lo señalara y sin ponernos de acuerdo en la respuesta,  resolvimos crear nuevas rutinas domésticas, que incluyeron nuevas formas más solidarias de vida basadas en el compartir las cosas necesarias  para sobrevivir: los que tenían cocinillas de gas, las compartieron con los vecinos; los que teníamos parrilleras, leña y carbón las usamos para cocinar comidas colectivas, los que tenían velas crearon veladas nocturnas con los vecinos, conversando y compartiendo a la luz incierta de fogatas encendidas al aire libre. Pero sobre todo, la gran mayoría de  venezolanas y venezolanos reflexionó sobre la injusta conducta del imperialismo estadounidense y particularmente de la derecha apátrida encabezada por el impresentable señor White Dog.

No solamente se trató de un nivel de organización popular profundo, sino también de un aflorar de la conciencia histórica venezolana que nos impulsaba a no rendirnos, a seguir resistiendo los ataques del enemigo que ahora se había quitado  la máscara mostrándonos el rostro horrible de la crueldad imperial. Si el gobierno de Estados Unidos había calculado que nos entregaríamos muertos de miedo, se equivocó de medio a medio: ahora más que  nunca estamos decididos a luchar codo a codo con el pueblo en armas, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, con las  y los obreros, las y los trabajadores, apoyando a nuestro presidente Nicolás Maduro que simboliza la soberanía y la independencia nacional.

Quedó demostrado que el pueblo venezolano es la vanguardia de la Revolución Bolivariana.

Caracas 15-03-2019

Mario Sanoja.Iraida Vargas-Arenas

]]>